La "odiosa" comparación de Alberto Fernández con Inglaterra
El presidente Alberto Fernández profundizó sobre la actualidad del país en el acto de cierre del programa "Mi pueblo conectado" en la localidad de Benavidez. Habló de la inflación, de las posibilidades de la Argentina y comparó la indigencia criolla con la de la Ciudad de Londres.
"En Londres, hay una cantidad enorme de gente viviendo en las calles porque el Estado los dejó desamparados. El Estado argentino tiene otra lógica. Esas comparaciones a veces son odiosas, no todos creemos lo mismo en la política. Algunos piensan que el Estado está de más y que todo esto debió hacerlo la actividad privada", destacó el mandatario.
El jefe de Estado comenzó el discurso mencionando el pasado heredado del que habla con recurrencia. Destacó la decepción de los argentinos respecto a la no-respuesta de la política de los últimos ocho años y se lo atribuyó al expresidente Mauricio Macri.
"Las pymes cerraron, la inflación llegó al 54%, el país se endeudó y vimos fugar 23.000 millones de dólares de la noche a la mañana", expresó.
Fernández afirmó que "en el presente, la decepción tiene que ver con que, aunque hayamos creado un millón y medio de trabajadores informales y 600.000 puestos de trabajo registrado, hay problemas que resolver que nos preocupan".
"Tuvimos que asumir el problema de la deuda, fuimos despiertos para decirle al fondo de poner una cláusula que tenga en cuenta las condiciones económicas argentinas. Es el enorme trabajo que está haciendo Sergio hoy. Pone en tema el cambio climático, es decir, la sequía", agregó.
"Antes tuvimos la guerra. Impactó en el aumento de precio de energía y alimentos. Es un problema donde la Argentina se potencia. Arrancamos con 54% de inflación y se nos hizo más grave. Es un problema de la región. Somos todos conscientes de lo que cuesta ir al supermercado y pagar un alquiler. Tenemos que resolverlo dentro de un contexto muy complejo", sumó.
El presidente tocó luego la cuestión del campo y sus posibilidades: "Algunos piensan que Argentina es un país que solo debería limitarse a la actividad agropecuaria. Algunos otros creemos que no. Podemos pensar en un país que se industrialice y se tecnifique. En un país que se desarrolla como el mundo".
"Esa idea de país que produzca granos para los chanchos de china no está condenado a hacer eso. Puede hacerlo, industrializar el maíz y convertirlo en pollo. Eso vale mucho más. También se puede convertir el maíz para seres humanos o la soja como aceite. Otros creen lo contrario", sentenció.