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El reclamo millonario de una exsenadora que podría sentar un precedente complejo

Mariana Caroglio fue senadora provincial de la UCR hasta diciembre del 2019. Un mes antes de dejar su banca tuvo un accidente de tránsito por el que reclama $19 millones. Asegura que su trabajo le requería estar activa las 24 horas y por eso se trató de un accidente laboral.

El 3 de noviembre del año 2019 la por entonces senadora, Mariana Caroglio, se accidentó mientras conducía en calle Juncal y América en el barrio Empleados de Comercio. El hecho fue a las 16, fuera de su horario laboral, pero Caroglio demandó a la ART bajo el argumento de que "se encuentra afectada por su función a concurrir en cualquier horario y día de la semana, incluidos los días sábados, domingos y feriados". En ese sentido, reclama 19 millones de peso aduciendo una lumbalgia crónica producto del siniestro que según afirma tuvo lugar luego de una visita al Centro de Jubilados "Sonrisas Otoñales" de Godoy Cruz. La Sexta Cámara del Trabajo falló a su favor y ahora la Corte deberá resolver un conflicto que podría terminar en escándalo.

Caroglio aduce una discapacidad del 42%, responsabiliza al estrés laboral por el siniestro pero a pesar de ello durante el mes de noviembre, días después del accidente, se mostró feliz de cumplir su tarea como senadora. Así consta en las redes sociales y en las crónicas legislativas de ese año. Incluso, al asumir Rodolfo Suarez como gobernador se desempeñó como funcionaria ocupando el lugar de Directora de Educación Permanente de Jóvenes y Adultos. En ese cargo asumió el 16 de diciembre del 2019.

Foto de Caroglio en su última sesión el 19 de noviembre del 2019, sin consecuencias visibles por el accidente.

La Sexta Cámara del Trabajo, a cargo del juez César Rumbo, condenó a Provincia a ART a pagar la suma de 18.9 millones de pesos a Mariana Caroglio confirmando la discapacidad que determinó el médico personal de Caroglio y luego avaló un perito. Para Rumbo, se trató de un accidente laboral pero el fallo fue recurrido y ahora la Sala Segunda de la Suprema Corte deberá resolver la situación. 

Desde Provincia ART expresan su sorpresa por lo resuelto por el juez César Rumbo entendiendo que el accidente deviene de una "enfermedad inculpable" y que es arbitraria la calificación que hizo el magistrado al considerar el choque como un "accidente acontecido en ocasión del trabajo". Incluso, ponen en duda el porcentaje de discapacidad del 42% que presentó Caroglio como consecuencia del siniestro.

"Por lo expuesto solicito que este Excelentísimo Tribunal anule la sentencia y determine el carácter no laboral de la contingencia denunciada, que el supuesto accidente está acreditado fue debido a una enfermedad inculpable de la trabajadora, por lo que carece mi mandante de obligación de indemnizar. En subsidio, para el hipotético supuesto que considere la contingencia de carácter laboral, califique de manera correcta el accidente como in itinere y evalúe el porcentaje de incapacidad conforme lo determina el decreto 659/96", manifestó la letrada que representa a la aseguradora.

Accidentados de privilegio

La acción iniciada por Caroglio tiene matices que podrían sentar precedentes de cara al futuro. Por ejemplo, describe su rol como senadora como un trabajo prácticamente insalubre y determina que más allá de que su horario laboral es de 8.30 a 14.30, la tarea del legislador se cumple las 24 horas los 365 días del año.

Es decir, cualquier legislador que de aquí en adelante sufra algún tipo de accidente, sin importar horario, podría acusar que se trata de un siniestro laboral. En el caso puntual de Caroglio, adjudica el accidente a una lipotimia o baja de presión arterial y lo atribuye al estrés que le generaba su rol de senadora. 

Específicamente, en el expediente consta que "menciona que como consecuencia del cargo de legisladora que desempañaba en la Honorable Cámara de Senadores de Mendoza (período 2015-2019), estuvo muy expuesta a críticas, persecuciones políticas y de la prensa, como así también, que se encontraba afectada a la realización de múltiples y variadas actividades laborales, en cualquier día, hora y lugar, lo que provocaba en ella un gran desgaste físico y mental que eventualmente le ocasionaban bajas en su presión arterial, dado las cortas horas de descanso con que contaba".

Pero no solo no se pudo comprobar que ese haya sido el motivo por el que colisionó contra otro vehículo, sino que también existen serias dudas respecto a las supuestas consecuencias físicas que le generó el accidente. Al leer el fallo de la Sexta Cámara del Trabajo se entiende que la destrucción del auto fue total y que la exsenadora tuvo que hacer reposo varios días por las graves heridas entre las que aparecen politraumatismo, traumatismo mamario derecho, hematoma periprotésico y rotura de la misma. Incluso, Caroglio se queja de que la aseguradora le dio el alta médica el 3 de diciembre "pese a que presentaba una grosera limitación funcional, dolor, edemas variados y malestar generalizado".

Esa descripción no se condice con lo que se puede observar en las imágenes de aquellos días, cuando Caroglio seguía mostrándose feliz de su tarea como legisladora. Por ejemplo, el 7 de noviembre de 2019, cuatro días después del siniestro, encabezó un acto de el encuentro Legislatura Abierta junto al exdirector General de Escuelas, Jaime Correas. "Estoy sumamente agradecida con la presencia de los/as estudiantes, docentes y directivos. A días de culminar mi mandato poder recibirlos fue para mi un momento inolvidable", escribió en Twitter. 

Días después participó del acto que se realizó para homenajear a los candidatos que dejarían sus bancas el 22 de noviembre. Ese evento fue el día 19 y allí Caroglio también se mostró feliz junto a sus colegas legisladores. A pesar de la presunta discapacidad no tardó mucho tiempo en encontrar un nuevo trabajo y el 16 de diciembre se presentó como directora de Educación Permanente  de Jóvenes y Adultos.

Por eso llama la atención el padecer que describen las fojas judiciales y las quejas contra Provincia ART por haberle determinado el alta médica "de manera unilateral" el 3 de diciembre.

"En fecha 3.12.2019 de manera unilateral es dada de alta médica, pese que ésta presentaba grosera limitación funcional, dolor, edemas variados y malestar generalizado", argumenta la denuncia de Caroglio para reclamar una indemnización de 19 millones de pesos. Y cuestiona también que "el alta otorgada por la ART, indica que la Sra. Caroglio no presenta secuelas incapacitantes, siendo que a la fecha aún padece dolor persistente en la región lumbar, contractura paracervical, dolores de cabeza, cuello, tiene dificultad para conciliar el sueño, temores frecuentes al momento de intentar conducir".

El alta médica se firmó el 3 de diciembre y el día 16 de ese mes Caroglio juraba como funcionaria de la DGE dando un discurso motivador a sus empleados. "Voy a pedirles responsabilidad y mucho trabajo para recuperar la visión de modalidad, siempre digo el cargo lleva carga", decía por aquel entonces la exsenadora que justo esta semana, días antes de que su caso fuese aceptado por la Corte, presentara su renuncia al Estado.

El 14 de marzo del 2023, Rodolfo Suarez firmó el decreto aceptando la renuncia de la funcionaria. Ese decreto se publicó el martes 28 de marzo en el Boletín Oficial.

Ahora, los jueces Mario Adaro, Omar Palermo y José Valerio deberán expedirse sobre el recurso presentado por Provincia ART en el que se pone en duda la discapacidad que avaló el juez Rumbo y que se revise el criterio con el que el magistrado -cuyo pliego se aprobó siendo Caroglio senadora- determinó que estaba en presencia de un "accidente de trabajo" pese a que no presenta el carácter laboral.