Presenta:

Máximo Kirchner convoca de urgencia al PJ para hablar de Axel y de Alberto

El presidente del PJ bonaerense, Máximo Kirchner, convocó para mañana a las 10.30 al consejo de partido para debatir cómo se financiará la campaña y, además, discutir sobre los proyectos que el partido apoyará en la Provincia y en la Nación.
Foto: Noticia Argentinas
Foto: Noticia Argentinas

Cuando Máximo Kirchner convoque a sus compañeros desde la conducción del PJ bonaerense, seguramente, les anoticiará que más allá de las pretensiones iniciales que él y muchos de sus seguidores tenían, Axel Kicillof será el candidato a gobernador. Y que, por ende, todos tendrán que trabajar para retener la conducción de la Provincia de Buenos Aires pese a las sustanciales diferencias que tengan con él.

El orden del día que tratarán mañana a partir de las 10.30 en La Plata es sobre lo que quiere discutir el jefe de La Cámpora. En su punto tres, destaca que deben designarse los encargados de realizar la recolección de fondos para la campaña, eufemísticamente denominados como “responsables económicos financieros para las PASO” y, en el cuarto y último punto, les propone “analizar la situación política nacional y provincial”.

El problema que tiene el hijo de los dos presidentes es sustancial. Como nunca antes, es muy palpable su debilidad política y electoral. La dirigencia que lo acompaña en su agrupación no es ninguna garantía de futuro y todos los referentes que puedan quedar en pie, a ellos no los tienen entre sus consideraciones más cercanas.

Salvo Wado De Pedro, conocido como “el canciller” por su elasticidad en las relaciones, que puede conectar supuestos extremos políticos como Cristina Fernández de Kirchner con Luis Barrionuevo. Los demás no han podido penetrar en las capas medias de la sociedad y jamás atendieron los llamados de lo que ellos consideran el “círculo rojo” que, además, ahora la titulan como “mafia”.

Más allá de amenazar con la construcción de Unidad Ciudadana, y provocar a algunos intendentes con PASO en sus territorios, las mayores preocupaciones de Máximo Kirchner tienen que ver mucho más con el futuro de Axel Kicillof y el futuro de su madre, que con el debate por las candidaturas nacionales, que ya creen que están perdidas.

¿Por qué Kicillof es el eje de sus pensamientos y preocupaciones? Porque el gobernador, en caso de ganar y retener la conducción provincial, se transformará en el jefe de todos, entre ellos el de él. No habrá más diálogo entre pares. Sin embargo, hay algo en lo que coinciden el mandatario provincial con Máximo Kirchner: los dos creen y quieren que Cristina Fernández de Kirchner sea candidata a presidenta. 

Las pujas y presiones para que este declinara su reelección en favor de su compinche Martín Insaurralde fueron notorias. Y el desplazamiento de Carli Bianco de la jefatura de gabinete de hace dos años tras la derrota electoral de 2021 fue tomado como una provocación en el entorno íntimo del jefe provincial.

Ahora Bianco está armando, no en soledad, con algún guiño de Sergio Massa a través de sus referentes provinciales, su propia nómina de candidatos a legisladores para las próximas PASO. Si prosperan sus nombres, quienes deberían ceder serían los propios intendentes o los amigos de Máximo Kirchner. Un dilema que recién empieza a verse.

Si por el gobernador fuera, haría un drástico replanteo en la Cámara de Diputados que preside el aliado de Insaurralde, Federico Otermín. Al igual que María Eugenia Vidal, que sí pudo “encapsular” la relación a través de Federico Salvai con Manuel Mosca, el que más representa los deseos de Kicillof en esa cámara es Carlos “Cuto” Moreno, cuyos tratos y modos no siempre convencen al resto.

Con respecto a la discusión nacional, también hay pocas certezas. Sergio Massa duda cada vez más en su deseada candidatura presidencial. Quiere ser. Pero la situación económica y fundamentalmente las presiones familiares lo frenan. Ayer, en declaraciones al programa 23 En Punto, de Somos AMBA, su esposa Malena Galmarini, aceptó que si bien “Sergio es un patriota”, siempre dijo que “debe renunciar al Ministerio para ser candidato. Además, Tomás (el hijo que se hizo famoso por su frustrado trabajo relacionado con la AFA) sufrió todo lo que sucedió con eso” y detesta la política. Quiere disfrutar más a su padre.

¿Habrá PASO en los municipios?... Obviamente sí. Al menos hasta que se consigan los lugares seccionales y locales que La Cámpora pretende. Los intendentes, sin estrategia en común, harán lo que más les convenga.

Uno de los lugares donde nadie se atreve a decir qué sucederá es Tigre. Justamente donde Malena Galmarini de Massa dice que será candidata. ¿Lo hará compitiendo en una PASO contra Julio Zamora, el intendente que fue borrado de las tablas del Frente Renovador o lo obligarán a ir por una variante vecinal?.

¿Permitirán que Emilio Pérsico y el Movimiento Evita mantengan sus candidatos y desafíen a los frentetodistas Gabriel Katopodis, en General San Martín, y el más poderoso de todos, Fernando Espinoza en La Matanza?... Desafíos muy peligrosos sí se habilitan. Las tensiones que provocan esas riñas internas terminan en una hemorragia que ningún torniquete podría frenar.

Diferente es el caso de Hurlingham, en la que Juan Zabaleta está decidido a enfrentar a quien le ponga enfrente La Cámpora. Seguramente será quien lo reemplazó durante más de un año, Damién Selci, amigo personal y aliado de Martín Rodriguez, el segundo de Luana Volnovich en el PAMI.

Tampoco están tranquilos en Ituzaingó y Florencio Varela. Por más lealtad y trabajo por la unidad, siempre Alberto Descalzo y Julio Pereyra tuvieron que lidiar con las presentaciones que, por izquierda, le arma La Cámpora con Nuevo Encuentro. Ariel Basteiro o Daniel Larrache, en un lado, y Héctor Salatino, en el otro. ¿Correrán el riesgo de tirar tanto de la cuerda?... 

Como confió Jorge Ferraressi hace algún tiempo atrás, "hoy no sabemos cómo perdemos. Si igual que en 1999 o como 2015". La diferencia entre uno y otro ciclo electoral fue que en la primera, si bien se había retenido la Provincia, muchísimas intendencias quedaron para la Alianza. ¿Carlos Menem, fue mejor o peor que Alberto Fernández?, es la nueva pregunta que deben empezar a realizar.