El apuro de Mauricio Macri y la desorientación oficial
“¿No se apuró?”, preguntó un empresario de los más importantes a un analista que rápidamente respondió: “Sí”. Es que en la Argentina el factor sorpresa es clave y Mauricio Macri lo regaló anticipando 3 meses antes del cierre de listas (24 de junio) su decisión de no participar en la carrera presidencial. Su centralidad inicial tras la decisión podría empezar a perder peso específico como factor aglutinante y ordenador. Además, el paso del tiempo puede desgastarlo en la resolución de conflictos no siempre fácil de sintetizar y su intención de no ser neutral y apoyar a alguien si cree que llega mejor, quizás no sea tan desequilibrante como lo hubiera sido.
Independientemente de todo, Macri movió primero que todos. Eso es a su favor. En contra lo planteado. La explicación al apuro probablemente sea que la interna estaba tomando mucha velocidad y las discusiones cada vez escalaban más alto. Varios advirtieron que lo complementario podría volverse opuesto y por tanto que la futura PASO podía dejar espacio a una sangría de votantes buscando opciones a un Juntos por el Cambio que no le sobra nada.
Un dato alarmó al entorno del expresidente: Javier Milei ya tiene un piso del 20% en varios distritos del conurbano y en el interior no sólo cosecha el voto antipolítica que las encuestas mostraban hace 3 meses, sino también un voto ideológico donde JxC era líder indiscutido. Como dijo el propio Milei cuando reunió el sábado a sus seguidores para lanzar una plataforma que le permita encontrar los fiscales necesarios para controlar las boletas la próxima elección: en el segmento sub-40 hay encuestas que lo posicionan como el candidato individualmente más votado en todo el país.
Desorientación oficial
Mientras tanto, la vida en la Argentina sigue con muchas penurias y apremios. La escasez de dólares se potenciará con la reducción drástica de cosecha gruesa y el impacto climático de las economías regionales. Eso hará más difícil importaciones indispensables para mantener nivel de actividad y potenciará la escasez de productos que trae inflación adicional. La recesión con inflación (“estanflación”) está a la vuelta de la esquina y golpeando fuerte en el arranque de las definiciones electorales del Gobierno que sin el faro de Macri enfrente, encuentra obstáculos adicionales.
Un grupo de dirigentes ya habla de un encuentro en la sede del PJ nacional en la calle Matheu en CABA similar al que bendijo la mesa política que parecería sólo tener condimentos para una mesa electoral. Buscarán trabajar en limitar fugas dentro del espacio y procurarán apurar algunas definiciones respecto al calendario que ya tendrá en abril elecciones provinciales importantes como las de Rio Negro y Neuquén y los cierres de listas en Tucumán, Mendoza, San Luis y Córdoba, todas de manera escalonadas en el tiempo.
En ese sentido, Daniel Scioli volvió a decir en la noche de la cena del Cipecc que él es candidato. Wado de Pedro afirmó que “nunca soñó con ser presidente", pero que lo que hace “es poner el cuerpo”. Sergio Massa que es incompatible ser ministro y candidato. Jorge Capitanich pinta “Coqui 2023” y Axel Kicillof sigue recolectando apoyos para su reelección en la provincia de Buenos Aires, aunque su opción nacional volvió a sonar con fuerza en los pasillos del Senado cerca del despacho de Cristina Fernández de Kirchner, lo cual no es poco.

Kicillof hace recorridas por el interior, habla con todos, bajó su perfil y se replegó en temas provinciales antes que discusiones nacionales. De paso no habla del acuerdo con el FMI, el canje de bonos del Fondo de Garantía y Sustentabilidad de Anses y el ajuste parcial de las cuentas nacionales. Por las dudas, Carlos Bianco (jefe de Gabinete en las sombras) dijo en público que la mejor candidata del espacio “es Cristina”.
Pareció apuntalar las pintadas que ya se ven desde el fin de semana pasado: “Con Cristina o nada”. Veremos. Demasiado pronto para elecciones para los que toman decisiones en la gestión. O no las toman y así están. De Alberto Fernández sólo se sabe que lo fue a ver a Scioli a La Ñata para decirle que juegue y siga adelante, aunque en público reafirma su intención de ir por una reelección que ni los propios creen posible y viable.
Conflictos que crecen
En este contexto, en el ministerio de Trabajo no avanzaron en la paritaria de la OUM y un ofuscado Abel Furlán amenazó con declarar un paro si mañana no llegan a un acuerdo por ahora lejano. Camino similar podrían tomar gremios representativos de la CGT que empiezan a ver con preocupación el proceso inflacionario creciente que atraviesa el país y carcome poder de compra de los salarios.
En ese sentido, Héctor Daer anticipó que pedirá un 35% para una paritaria corta de 4 meses entre abril y julio cuando la semana próxima empiecen las reuniones con las cámaras empresarias de parte del personal de sanidad que incluye al sector público. En abril discutirán paritarias empleados de comercio, camioneros, la UOCRA y también aeronavegantes.

En la Anac esperan frenar mañana el paro decretado por ATE para el 5 de abril que dejaría sin vuelos al país en el arranque del prometedor fin de semana santo. Mientras tanto, trabadores de Jet Smart decretaron un quite de colaboración por 15 días de manera interrumpida por la falta de acuerdos entre el gremio y la empresa.
En Coca Cola hay un conflicto con el gremio en la planta de Córdoba que paraliza actividades desde el martes. Son 1.000 empleados. Trabajadores rechazan el acuerdo alcanzado por el gremio SUTIAGA y exigen la eliminación del impuesto a las ganancias que comprende a un parte importante del total de empleados. Una práctica cada vez más usual dentro de compañías donde las bases desconocen los acuerdos de las cámaras empresarias con los gremios.


