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Trastienda del primer acto del Mauricio Macri no candidato: flashes, especulaciones y una certeza

Con el expresidente como figura excluyente, el evento se destacó por el reencuentro con Bullrich y Rodríguez Larreta, las especulaciones sobre el futuro electoral y los malos augurios económicos.

Fue el protagonista excluyente de la velada. Tanto por ser el centro de atención de los invitados como el tema de conversación en cada una de las mesas. La decisión de Mauricio Macri de no ser candidato en las próximas elecciones fue el eje sobre el que giró anoche la cena anual de la Fundación Libertad, donde el expresidente se mostró en la mesa principal junto a Patricia Bullrich y Horacio Rodríguez Larreta, quien se quedó apenas unos pocos minutos.

La presencia del jefe de Gobierno porteño en ese lugar fue uno de los cambios de último momento. Es que hasta el domingo, Larreta tenía previsto estar solo en el cocktail inicial, pero no se iba a quedar a cenar. Conocida la noticia de que Macri se bajaba empezaron las gestiones para habilitarle una silla en la mesa principal y así evitar que la primera foto política sea solo con Bullrich

Macri, Awada y Bullrich.

Los flashes, de todas formas, fallaron. Al momento de empezar la cena, con los tres apostados en la mesa, los fotógrafos del evento no registraron esa postal, que solo quedó retratada en celulares de algunos periodistas y asesores. Recién unos minutos después, cuando Larreta ya se había ido rumbo a un estudio de televisión, pudieron entrar fotógrafos de la prensa acreditada. En ese momento, en el lugar vacío ya lo habían invitado a sentarse al senador mendocino Alfredo Cornejo.

La mesa principal, con Cornejo ya reemplazando a Larreta.

A partir de allí, fue todo de Macri y Bullrich, quien estuvo sentada al lado de Juliana Awada. Se sabía de antemano que en ese auditorio la primacía de halcones de Juntos por el Cambio se iba a hacer notar. Jorge Macri, Cristian Ritondo, Néstor Grindetti, Hernán Lombardi, Federico Angelini, Darío Nieto, Ricardo López Murphy, Joaquín de la Torre, Javier Iguacel eran algunas de las figuras del ala más dura de la oposición. 

Mirtha Legrand, junto a Jorge Macri y Grindetti.

El run run generalizado era que el expresidente todavía no va a dar precisiones sobre si prefiere a uno u otro dirigente, sin embargo consideraban que la proximidad es inevitable que se vaya mostrando en la campaña. Es lo que espera la propia Bullrich: en su entorno creen que el “juego de palabras” de Macri diciendo que va a ser “ecuánime” terminará demostrando en realidad su mayor cercanía.

“En la Ciudad Mauricio también terminó delegando, pero en ese caso eligió un heredero. Ahora no lo va a hacer, y si lo hace va a ser Patricia”, consideró un importante dirigente del PRO que todavía no tiene decidido dónde jugar. Especulaciones.

Rodríguez Larreta no estuvo solo. Diego Santilli, Omar de Marchi, Fernando Straface, Felipe Miguel, Waldo Wolff, Jorge Faurie fueron algunos de los que militan su candidatura presidencial que dijeron presente en el evento, intentando compensar la mayoría macrista-liberal-halcona-dura. Sabían que allí jugarían de visitantes, aunque se muestran seguros de que en las urnas habrá más votos moderados. Varios pasaron antes por otra cena que concentró a políticos y empresarios, la de Cippec. “Gracias por venir a la cena correcta”, chicaneó Alejandro Bongiovanni, uno de los organizadores, al arrancar el acto.

Algún desprevenido intentó llevar agua para el molino larretista cuando Macri cerró su discurso y dijo: “Tenemos que ayudar al próximo presidente a dar vuelta la historia”. Los macristas no tardaron en aclarar: “Mauricio ya lo explicó, el dice siempre presidente, sin distinción de género, para él no existe presidenta”. 

La otra candidata fue eje también de las deliberaciones. María Eugenia Vidal, quien no estuvo presente por estar de luna de miel, sigue anotada como una de las presidenciables. “¿Se baja?”, era una de las intrigas. “No logra trasladar su mejor imagen a voto, pero todavía puede crecer”, resumía un dirigente de su entorno. En el bullrichismo lo minimizan: “Si crece es a expensas de Horacio”, dicen. Pero en el macrismo duro advierten: “Ojo, porque si María Eugenia se consolida cambia la ecuación para Mauricio”. Especulaciones.

Bullrich, Piñera y Álvarez de Toledo.

También los radicales eran otro eje de discusión. Ya sin Macri en carrera y con las PASO entre Larreta y Bullrich consolidándose, se fortaleció la idea de una UCR también partida en dos. Hasta el salón Goldencenter de Parque Norte llegaron, además de Cornejo, Mario Negri, Carolina Losada, Luis Naidenoff, Ernesto Sanz, Rodrigo De Loredo, Martín Tetaz, Jesús Rodríguez, Luis Petri, entre otros correligionarios. Con Gerardo Morales y Facundo Manes todavía anotados en la grilla, en el centenario partido están dispuestos a aguantar para ver si alguno logra crecer en las encuestas. Caso contrario, proliferan los nombres de posibles vices o ministros. Especulaciones.

Los invitados extranjeros también oscilaron entre el saludo a Macri y/o Bullrich. Los ex presidentes Sebastián Piñera (Chile), Felipe Calderón (México), Tuto Quiroga (Bolivia), la vice uruguaya Beatriz Argimón, la diputada española Cayetana Álvarez de Toledo y el ex juez y ministro brasileño Sergio Moro aportaron sus comentarios sobre ellos. “Luchador por la democracia”, tiró el chileno sobre Macri. “Mi amiga Patricia Bullrich”, arrancó Moro. El más eufórico fue el boliviano, quien pidió apoyar a María Corina en las elecciones venezolanas y cerró diciendo: “Quizá este año Bolívar y San Martín en Venezuela y Argentina tienen cara de mujer”.

Nicolás Dujovne y Hernán Lacunza.

Más allá de las especulaciones, en el ambiente había otro tema de conversación recurrente: la crisis económica y el grave contexto que se avecina gane quien gane. Tema ineludible con economistas con pasado, presente y futuro circulando por los pasillos, como los exministros Hernán Lacunza y Nicolás Dujovne (compartieron mesa), Carlos Melconian o Luciano Laspina (quien estuvo charlando con Macri). Todos con una certeza: la situación es muy delicada y la sequía dejó al Gobierno sin ningún tipo de margen.