Gerardo Morales armó su propia escuadra bonaerense y tensa la relación con Facundo Manes
El radicalismo de la provincia de Buenos Aires vuelve a ser el epicentro de una de las batallas más duras y críticas que atravesará el centenario partido en todo el país y que marca a las claras las dificultades, ya visualizadas en todas las encuestas, de estructurar un mensaje más o menos unificados entre todos los componentes de Juntos por el Cambio.
En sus nuevas oficinas de la Capital Federal, Gerardo Morales lanzó su comité de campaña de la provincia de Buenos Aires en la que estuvieron viejos rivales internos en la anterior elección radical de 2020, Daniel Salvador y Gustavo Posse, pero en el que no estuvo Maxi Abad, con quien Morales había hecho campaña en favor de su presidencia provincial en contra de Posse y apoyando, además, a Facundo Manes a Dar el PASO.
En aquella contienda de 2020, Morales, Salvador y Abad compitieron contra Posse y Martín Lousteau, que se incorporaba en la interna bonaerense con Evolución a través de Dania Tavella y Pablo Dominichini, quienes también participaron del lanzamiento.
Posse, referente de Protagonismo Radical, viene amenazando con ser candidato a gobernador y si Morales confirma su pretensión presidencial el 15 de marzo próximo, quizás también lo haga él. Desde hace un año viene insistiendo que si el radicalismo tiene un candidato potente él lo acompañaría como candidato a gobernador.
Abad, y la mayoría de los intendentes del interior, aún siguen apostando por la postulación de Facundo Manes y también tienen puentes abiertos con la dirigencia de Evolución. La relación Lousteau-Posse no quedó del mejor modo después de aquella interna y mucho menos tras las negociaciones en las PASO, donde sólo fueron como candidatos radicales los dirigentes cercanos a Abad y el senador porteño.
Acerca de Lousteau, es otro de los que giró 180 grados su pensamiento sobre Morales y hoy es activo aliado de su causa. Al parecer, con esta foto, el intendente de San Isidro se aleja del proyecto de Manes, con quien realizó un par de actos y casi termina erosionando la relación del neurocientífico con el presidente del partido de la provincia de Buenos Aires.
Hasta la histórica interna de La Plata parece estar cerrando su histórica grieta entre alfonsinistas históricos y los seguidores de la original Junta Coordinadora. Federico Storani y Miguel Bazze también estaban en la foto de la nueva mesa Morales presidente.
Si la foto se mantiene un par de meses, época en la que se realizarán las PASO para candidatos, Maxi Abad tendrá que hacer gala de su innegable capacidad política para relativizar el impacto político que tienen los ahí presentes en la Primera y Tercera Sección electoral, distritos que salvo en San Isidro domina el radicalismo pero que representan, internamente, el mayor caudal electoral de todas las fuerzas.
De hecho, varios de los presentes en el Comité Morales presidente dejaron en claro que “bajo ningún punto de vista estamos en contra de lo que dispone Abad en el partido. Lo seguimos apoyando internamente, pero para presidente, algunos hemos tomado una decisión porque consideramos que no se puede esperar más tiempo”.
Esta semana trascendió algo que parecía imposible hace un año atrás. Facundo Manes fue a dialogar con Mauricio Macri, a quien criticaba marcadamente y en más de una ocasión sus declaraciones provocaban la tirria de sus propios aliados, como cuando lo acusó de haber sido igual al kirchnerismo por utilizar las escuchas ilegales en su favor.
“¿Está mal que dialoguen dos personas que piensan distinto? ¿No es lo que pide Horacio Rodríguez Larreta, eso de cerrar la grieta? Bueno, nosotros lo hacemos aunque no publiquemos ninguna foto. Nos sirvió a los dos para descomprimir la relación y romper varios prejuicios que ambos tenían”, reconoció un constante colaborador de la campaña de Manes.



