La insólita respuesta sobre Cristina Kirchner que desconcierta a los encuestadores
La planilla de dos docenas de encuestadores que fueron diseminados este fin de semana por una consultora no muy conocida, pero que sabe de trabajos territoriales, preguntaba si quería que ganase o perdiese el Gobierno y, además, consultaba sobre hipotéticos candidatos presidenciales y a gobernador más allá de otras preguntas puntuales.
Los consultores no sabían si era producto del intenso calor que hacía justo por esos días o porque la gente no comprendía la pregunta, pero en más de una oportunidad le respondieron que pretendían que el Gobierno perdiera pero que, si se presentara, votarían por Cristina Fernández de Kirchner. Y eran casi idénticos los votos que sacaba Axel Kicillof a nivel provincial.
Personas que creen que su pasado era mejor que esta actualidad y que consideran que el futuro les será igual o peor que lo que ellos suponían sobre sí mismos apenas asumió el Frente de Todos la Presidencia. Raro, pero no consideran a Cristina Fernández de Kirchner ni al gobernador como oficialistas.
El número, sin embargo, pasa a ser irrelevante ante el tamaño de la muestra. Sobre 850 encuestas personales realizadas en una docena de municipios del Gran Buenos Aires, más del 62% de la población se manifestaba pesimista sobre su situación actual y su futuro personal. pero el 73% quería que el Gobierno perdiera. De ese porcentaje, un 15% sacaba a la vicepresidenta del actual Gobierno.
Entonces, mientras se siguen procesando la carga de todos los datos arrojados por la encuesta, puede considerarse que el techo electoral de Cristina Fernández de Kirchner es más elevado que el del Gobierno, pero que así y todo está por debajo del 35% en su principal bastión electoral, el conurbano bonaerense.
La Cámpora parece que no pudo frenar la sangría provocada entre los pobres, el votante habitual del peronismo, a pesar que la mayoría de sus intendentes y referentes, aliados o propios, militan y conducen distritos de esa región, la más habitada por metro cuadrado del país por fuera de CABA.
De ahí que la preocupación no cese y todas las hipótesis sean posibles. Inclusive aquellas como la que había adelantado Guillermo Moreno en MDZ: "Cristina puede llegar a ir por Unidad Ciudadana y el presidente por el Frente de Todos". Ella, parece, no necesita de los votos de este Gobierno.
Entre los intendentes que saben que son una "boya", aunque no pueden especificar si son de Mar o de Pesca, y la durísima advertencia formulada abiertamente por el hijo de los dos presidentes a Kicillof el sábado pasado, cuando le pidió que "deje de bajar al territorio y empiece a subir a la militancia a la gestión", los pases de facturas y las desconfianzas están a la orden del día.
Hace unos días, cuando Sergio Berni participaba en una entrevista televisiva, confundió la localidad en la que dijo había aparecido la droga adulterada, en Puerta 8. Dijo San Martín, no Tres de Febrero, donde efectivamente está ubicada. Para los nombrados, por supuesto, no fue un error. Es parte de la malicia que siempre le imputan al creador de Fuerza Buenos Aires, el cuerpo de policías bonaerense que el gobernador publicita con un slogan propuesto por el propio ministro. "La fuerza que crece", ¿será la suya, la de su partido político próximo a crearse? Nadie lo confirma pero tampoco lo niega.
En ese mismo relevamiento, que no tomará estado público, también demostró que lo de Javier Milei no es una burbuja sino que esa montaña en la que todos escondían lo que no servía ahora se consolidó en el 20% de las opiniones. "¿Quién quiere que sea el próximo presidente?", preguntaban en Moreno, Merlo o San Isidro. Milei, respondía en este porcentaje.
Su voto surge, sin embargo, de los que algunos llamarían "la ancha avenida del medio", que se consideran "independiente" y no toca, o lo hace muy tangencialmente, a quienes se autoperciben macristas, radicales, de juntos por el cambio, peronistas, kirchneristas o del Frente de Izquierda.
En cuanto a la oposición, la atomización es absoluta. Aún no terminaron de especificar cómo termina la disputa entre Patricia Bullrich y Horacio Rodríguez Larreta si se le saca el voto que originalmente va para Mauricio Macri directo. Y, en la Provincia, Diego Santilli es, con holgura, el más consolidado. Pero como sostiene Joaquín De la Torre, "el candidato a gobernador va atado al de presidente". ¿Y si Patricia elije a quien le sigue a Santilli, que es Cristian Ritondo? Para el exintendente de San Miguel eso no pasará porque el exministro de Seguridad, que discutió muchas veces con Bullrich cuando ambos compartían cartera, uno en Nación y ella en Provincia, está lanzado a trabajar por la candidatura de María Eugenia Vidal presidenta. Personas de fe.


