Presenta:

La furia de la asesora de Gerardo Milman contra el titular de la Inspección General de Justicia

Así lo dejó expresado Carolina Gómez Mónaco en un escrito presentado ante el juez Julian Ercolini en la causa donde la investigan por enriquecimiento ilícito y lavado de activos. Cree que Ricardo Nissen es parte de una operación política en su contra.
Foto: El Economista
Foto: El Economista

Carolina Gómez Mónaco, asesora del diputado Gerardo Milman, fue denunciada penalmente por los delitos de enriquecimiento ilícito y lavado de activos por el abogado Yamil Castro Bianchi. La denuncia fue tras el atentado a la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner y luego de conocerse que ella estaba en el bar Casablanca, situado frente al Congreso de la Nación, donde tuvo lugar aquel presunto diálogo con el diputado, sostenido en la Justicia por el asesor de otro diputado: “Cuando la maten voy a estar camino a la Costa". 

Eso supuestamente ocurrió dos días antes del atentado. En los tribunales de Retiro, Gómez Mónaco, al declarar como testigo aseguró que esa frase que les atribuyó Jorge Abello, nunca existió. A pesar de eso, días atrás la Cámara Federal aceptó un pedido de los abogados de Cristina Fernández de Kirchner para ampliar el plazo de peritaje de los teléfonos celulares de ella y otra colaboradora de Gerardo Milman.

Pero en el marco de esta causa en su contra, por la existencia de un centro de estética a su nombre, una vez iniciado el proceso se presentó espontáneamente asegurando ser víctima de una “operación político-mediática”.

Ante el magistrado sostuvo: “Quedé en el medio de una cuestión que me es ajena, y me han involucrado intencional y maliciosamente, primero, cuando se expresó que Milman se pronunció en mi presencia de aquella forma para luego, con la falsa denuncia que motiva esta presentación, sostener mendazmente que, con mi hermana, llevamos adelante conductas que encuentran significación jurídica en los delitos de enriquecimiento ilícito y lavado de activos".

Ahora, Gómez Mónaco, a través de una presentación escrita, apuntó directamente al titular de la Inspección General de Justicia, Ricardo Nissen, a quien acusa de tener un “irregular desempeño funcional” y refirió sobre la “ventilación que hizo de su delictual actuar, como si fuera legítimo, en distintos medios masivos de comunicación”.

Según el escrito presentado por sus abogados Diego Bognar y Gustavo Darreguerre Báez Peña, “se ha dañado ilícitamente la honra y prestigio de nuestra asistida”.

Además, los letrados sostuvieron que se la perjudicó desde el plano patrimonial, económico y financiero, toda vez que el instituto de estética, “tras las acciones ilícitas de los incusos Nissen y Castro Bianchi, cuando comenzaba a arrojar resultados económicos positivos, volvió a casi no tener actividad comercial por la ausencia de clientes y la presencia de extraños que, de manera presencial o a través de redes sociales, hostigan o amenazan a quienes se desempeñan en Salvattore Group S.A.”.

Recordemos que desde que se inició esta investigación, la Inspección General de Justicia, ante el fuero comercial dedujo dos acciones, una principal por el aludido pedido de nulidad impetrado por Nissen (aún no se ha trabado la litis). Y una medida precautoria. Allí solicitó la plena intervención de Salvattore Group S.A.

El Juez no hizo lugar al pedido disponiendo, en su reemplazo, una veeduría con la misión de que realice un amplísimo informe en relación a la nombrada persona jurídica a efectos de acreditar o desechar las irregularidades denunciadas por la Inspección General de Justicia al momento de fundar el pedido de la cautelar.

En este contexto, refiere la defensa de Gómez Mónaco, dicha función recayó en la Dra. María Anahí Cordero, quien llevó adelante su trabajo a través de numerosas visitas al domicilio social, el requerimiento de exhibición de frondosa documental y el cotejo de otros instrumentos obtenidos a partir de otras fuentes de información. 

El resultado de su trabajo quedó reflejado en un extenso informe “del que se desprende que Nissen mintió y actuó intencionalmente en procura de darle mayor volumen y consistencia a la ilícita operación política”, sostienen los abogados.

La Inspección General de Justicia refirió que conforme la base de datos NOSIS surge que la facturación anual de la sociedad “Salvattore Group S.A. oscila entre la suma de pesos 10.050.385 y pesos 50.251.821”, aunque carece de cuenta bancaria.

Ante esta afirmación, la defensa dijo que pocos meses antes de comenzar a tener actividad, Salvattore Group S.A. abrió la cuenta bancaria con la que opera hasta el día de la fecha (inmediatamente tras la inauguración de marzo de 2020, debió cerrar sus puertas por las largas restricciones sanitarias impuestas por el Poder Ejecutivo Nacional con motivo de la pandemia de covid 19, por lo que los pagos bancarizados de los clientes recién comenzaron a registrarse en el año 2021).

Por otra parte, refieren los letrados que Carolina Gómez Mónaco explicó en su espontánea, que “es falso que Salvattore Group S.A. tenga un monto de facturación anual que oscile entre los diez millones y los cincuenta millones, nada más alejado de la realidad”.

La veedora analizó la documentación contable y precisó que “existe concordancia entre todos los documentos contables y que los mismos son coincidentes con el volumen de trabajo de la actividad que desarrolla”.

Los ejercicios contables analizados por la veedora

  • Al cierre del ejercicio del 30 de junio del 2018 $ 13.290,00
  • Al cierre del ejercicio 30 de junio del 2019: $ 12.090,00
  • Al cierre del ejercicio del 30 de junio del 2020 -$ 152.543,03
  • Al cierre del ejercicio del 30 de junio del 2021: $ 302.390,17
  • Al cierre del ejercicio del 30 de junio del 2022 $ 176.201,42

Así refirió que la actividad que realiza la sociedad es una actividad con servicios de estética, con precios de mercado para la zona donde se encuentra. La principal obligación de la sociedad son los cánones locativos y pagos gastos inmueble y gastos para la realización de la actividad. Al no tener empleados en relación de dependencia, la sociedad no genera obligaciones de la Seguridad Social. Al ser una sociedad que trabaja la familia, los costos están totalmente minimizados. 

El único ejercicio que no produjo perdidas fue el cerrado al 31 de Junio del 2021, cuya ganancia fue de $ 437.308 ya que tenía pérdidas acumuladas por -$289.952. En dicho ejercicio, los ingresos por ventas por servicios de estética fueron de $1.360.313,34. No hubo reparto de utilidades, ni pago de honorarios al director.

De lo expuesto surge, con claridad, y según manifiestan los defensores “que no se trata de una empresa con un monto de facturación de 10, 20, 30, 40 o 50 millones de pesos”. Además refirieron que ello es prueba contundente que no se está ante una sociedad pantalla (¿pantalla de qué?) ya que viene registrando pérdidas, salvo en un solo período contable que arrojó la aludida exigua ganancia anual de $ 437.308 (monto que surge de deducirse a lo facturado los costos).

Finalmente, le solicitaron al juez que se tenga por “desenmascaradas las falsedades de Ricardo Augusto Nissen que formulara contra Salvattore Group S.A. en su disfuncional desempeño como titular de la Inspección General de Justicia”. Por otra parte sostuvieron que “se está ante una falsa denuncia (no hay lavado de activos, ni enriquecimiento ilícito), y a una ideológicamente falsa resolución por parte de la Inspección General de Justicia”.