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El desalentador presagio de un asistente a la mesa del Frente de Todos

Dos dirigentes de mucho peso político en el oficialismo del Gran Buenos Aires van a participar con muchas reservas del encuentro que este jueves se realiza en la sede del PJ Nacional de la calle Matheu por presión del kirchnerismo duro hacia el presidente Fernández. Van para que no ser destratados.
Foto: Twitter Alberto Fernández
Foto: Twitter Alberto Fernández

"No se nada. Vamos a ver qué quieren hacer. No nos dijo nada nadie y el presidente tampoco tenía demasiado idea de lo que quería hacer", le reconocieron a MDZ dos asistentes del encuentro que realiza la mesa política del Frente de Todos con la presencia de intendentes del Gran Buenos Aires, gobernadores, ministros y referentes de las distintas corrientes que componen al oficialismo.

La frialdad con la que se está tomando cada iniciativa tiene que ver con la enorme distancia que observan los jefes territoriales y en algunos momentos el propio Sergio Massa con las decisiones individuales que adoptan sus socios políticos más encumbrados, el presidente de la Nación, Alberto Fernández, y su vice, Cristina Fernández de Kirchner

Por ejemplo este jueves, en General San Martín, en donde Gabriel Katopodis y el intendente interino Fernando Moreira actuaron de anfitriones, hubo una frialdad absoluta con respecto al presidente de la Nación. A diferencia de anteriores oportunidades, donde hubo algunos pasacalles de bienvenida, en esta ocasión las paredes y postes cercanos a la Universidad de General San Martín aparecieron desolados de cualquier salutación, a pesar de que el predio donde se realizaba el acto está ubicado en el mismo ingreso al distrito desde la Ciudad de Buenos Aires. 

Tampoco hubo ningún aplauso desmedido ni un cántico como "se siente, se siente, Alberto presidente". Nadie se animó a iniciar el cántico, fundamentalmente, porque no lo sienten así. "No pusimos nada porque eso es la vieja política", decía, entre risas, un oficialista local que sabe cómo son los gestos y los espectáculos brindados cuando a uno lo quieren y cuando no. 

De hecho la mayoría del oficialismo está esperando el momento en el que Alberto Fernández diga que no será candidato, pero saben bien que eso lo dejaría sin ningún tipo de juego ni rol en la mesa que hoy se convocó. Por eso no dice nada sobre lo que hará él y sobre lo que tiene en mente para su futuro. 

Entre los intendentes invitados especialmente para la noche de este jueves están los históricos peronistas Juan José Mussi y Alberto Descalzo, ambos revalorizados por el jefe de Estado en la cena de la semana pasada en la que también estuvieron Sergio Massa y Axel Kicillof y que el miércoles lo vieron con un grupo más reducido en la residencia presidencial de Olivos. A ellos lo acompañarán Martín Insaurralde y el no peronista Lucas Ghi, de Morón, en representación por Nuevo Encuentro, el partido que armó Martín Sabbatella, quien ya pinta paredones pidiendo por Cristina presidenta. 

"Esta será una reunión para ver y escuchar. Todos sabemos los que opinamos todos. Entonces, que lo digamos entre veinte o treinta, o entre cinco, es lo mismo. Hay que dejarse de joder y empezar a laburar por el bien de nuestra gente que no la está pasando bien", dijo, casi furioso, uno de los asistentes mientras su luz de giro le hacía el típico pitito de fondo en el teléfono.