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Con el PRO y sin De Marchi: el modelo Cambia Mendoza por el que presiona el radicalismo

Se viene una semana más de negociaciones para intentar evitar la ruptura formal de Cambia Mendoza. Los radicales "dan por ido" a De Marchi y hay presión para que el sello del Pro esté en la alianza que llevará a Alfredo Cornejo como precandidato.

El plazo del 15 de febrero que la UCR le había impuesto a Omar De Marchi y al Pro para definir si participarían de Cambia Mendoza era retórico, pues en realidad los tiempos legales que maneja la justicia electoral para definir los frentes que participarán de las elecciones vence la semana que viene. Pero el modelo de alianza que comienza a definirse tiene más certezas.

La tensión es por el uso del sello, pero no de la UCR, sino del partido fundado por Mauricio Macri. La cúpula de Cambia Mendoza, es decir el radicalismo, ya planifica y negocia una alianza electoral con el Pro, pero sin Omar De Marchi, quien profundiza su estrategia de construir una nueva fuerza política que compita por afuera con Alfredo Cornejo por el poder en la provincia. 

La reunión del Pro realizada ayer tuvo picos de tensión enormes y los ecos en Mendoza se sienten aún. En la conducción "amarilla" de Mendoza aseguran que aún no entienden la realidad provincial y la complejidad. La tensión de ese partido está entre mantener algún equilibrio nacional, donde lideran, y dejar algún margen de libertad a las provincias, donde no lideran, para que construyan poder.

La intervención directa de enviados del Pro nacional será el último intento de acuerdo interno, pero en condiciones que no son favorables a la paz interpartidaria. Es que hay decisiones que parecen irreversibles. "Vamos a ir hasta el final", es la frase que repiten en el entorno de De Marchi, quien tiene diferencias profundas con Cornejo y considera que está en juego la institucionalidad de la provincia en las elecciones 2023. 

Cambia Mendoza quedará hoy formado por la UCR y muchos partidos dependientes de la estructura. El Pro no firmará aún y habrá que esperar a la semana que viene. 

Inquietos

Desde la UCR están atentos. La aparición de un "enemigo" político que compita por el mismo elector inquieta y mucho más que se rompa la unidad lograda en 2015 con la posibilidad de repartir las cuotas de poder en más partes. En juego está mucho más que la Gobernación. Los radicales esperan a De Marchi en las PASO. Es decir, no ven ninguna posibilidad de negociar una lista de unidad como ocurrió hace dos años. "El daño que hay es irreversible", aclaran. Por eso en el remoto caso de que el líder del Pro se mantenga en Cambia Mendoza, la pelea sería a todo o nada. "No vamos a construir nuestra propia oposición", detallan los radicales. 

La pelea por el sello no es menor. Por eso de manera poco habitual desde la UCR están ocupados por la interna de sus "primos". Entienden que necesitan la marca del Pro para darle más potencia al frente, que sin ellos perdería volumen. Y, a la inversa, especulan conque cualquiera de los candidatos nacionales querrá tener "el triunfo" de Cambia Mendoza en su haber. Es decir, que si Bullrich o Rodríguez Larreta son candidatos a la presidencia, querrán tener el sello de su partido en la alianza que, antes de las nacionales, podría tener un buen resultado. La realidad no es tan lineal porque hay muchos intereses en juego y por eso la tensión crece.

El "todo o nada" también incluye las distintas instancias electorales. No permitirán, al menos por ahora, que haya diferencias en Cambia Mendoza entre las elecciones departamentales desdobladas y las provinciales.  En paralelo hay álgidas charlas entre los partidos que podrían formar una nueva fuerza política e, incluso, con representantes del peronismo.