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Cornejo, su idea de "influir" y una buena noticia en la pelea con De Marchi

Alfredo Cornejo quería decidir a nivel nacional, pero no le alcanzó y ahora busca influir para llegar a ser presidente a futuro. Cómo se calienta la interna y la preocupación común con De Marchi: Mendoza necesita una revolución educativa.

Alfredo Cornejo quería decidir. Pero ahora se conforma con “influir” en las decisiones nacionales. Detrás de esa idea está el horizonte político. Quiere ser presidente, pero bajó las pretensiones inmediatas y busca que volver a la gobernación de Mendoza sea un escalón previo. Los cuatro años en el Congreso le sirvieron para visibilizarse mediáticamente, pero no para construir una estructura que le otorgue la relevancia necesaria. En su discurso de lanzamiento redundó en las limitaciones que tiene la Provincia para desarrollar políticas económicas y solucionar problemas.

No es nuevo ese enfoque, pues Cornejo es ambicioso para proyectarse políticamente, pero conservador para prometer: antes de decir qué va a hacer, explica lo que no puede prometer o los límites. Lo hizo en 2015 con el diagnóstico hiperrealista deprimente que fue plataforma para la “revolución de los sencillo”, y lo hace ahora. No puede criticar abiertamente la herencia que potencialmente recibirá y, en cambio, recuerda las limitaciones que se generan desde “donde se toman las decisiones”, es decir Balcarce 50. Detrás está su utópica mudanza del sillón de San Martín al de Rivadavia. La incertidumbre política nacional, que incluye lo que ocurre en Juntos por el Cambio, le genera, según cree, una oportunidad a mediano plazo. En el caso de que su alianza gobierne, para influir desde el oficialismo y “mostrar gestión”. En el caso de que ocurra lo contrario (en el cornejismo hasta crean escenarios con Massa como presidente) “aún mejor” para ser un gobernador opositor.

Escenarios

Aunque el escenario político parece favorable, en el cornejismo tienen algunas preocupaciones. Primero por el desgaste lógico de más de 7 años de gobierno, sumado por las carencias que demostraron ambos gobiernos (en las elecciones hubo desgranamiento, disimulado por la atomización del voto opositor). También creen que hay un “anticornejismo” incipiente que, además, puede tener alguien que lo capitalice: Omar De Marchi. Por eso usan todas las herramientas políticas y electorales para incomodar al líder del Pro local, a quien ya consideran un extrapartidario a Cambia Mendoza.

 

Tomando distancia de la empalagosa operación montada para proclamarlo candidato a pesar de que era una decisión suya, hay que hurgar para encontrar motivaciones reales en su intento de retorno. La épica endogámica (ser el primer gobernador reelecto desde 1983), la necesidad de sostener el poder para el radicalismo y, sobre todo, reimpulsarse como gestor. La idea de un Cornejo autoritario incomoda en la construcción "puertas afuera". Es decir, no porque se sienta incómodo en el pago chico, sino por la construcción de su figura nacional. Así como recién cuando trascendieron los límites de Mendoza los intentos de reformar unilateralmente la Suprema Corte aflojaron las tensiones, ahora hay autolimitaciones impuestas por las luces de Buenos Aires más que por la autopercepción. "Va a querer lucirse como Gobernador para ser presidente", repiten a coro los cornejistas. 

Las elecciones departamentales que se adelantaron pueden generar un “antecedente negativo” o una motivación, según cómo se perfilen los candidatos, pues son en 7 departamentos donde no gobierna Cambia Mendoza (la situación de San Carlos es ambigua). Pero el resultado no modificará estructuras, pues los tiempos no alcanzan. Las PASO departamentales son el 30 de abril y para esa fecha ya deben estar presentados los frentes y los candidatos para las PASO provinciales de junio.

Un elemento clave será el método de elección. La boleta única tiende a igualar condiciones y aún no está medido el impacto. El Gobierno trabaja en el diseño de la boleta, que también puede influir sensiblemente por la complejidad del cambio. En principio adaptarían la boleta y sería una “papeleta” apaisada, con figuras, logos y fotos más grandes que las mostradas hasta ahora y las usadas en Córdoba y Santa Fe. En Cambia Mendoza comenzaron antes con las capacitaciones partidarias que las que deberá hacer el Ministerio de Gobierno

Prioridades

En el lanzamiento anticipado de la carrera electoral realizado por el oficialismo hubo una buena noticia. Cornejo dijo que tomará como uno de los ejes de su campaña y eventual gobierno a la educación. Coincide con la priorización que hizo su principal rival. Omar De Marchi también toma a la crisis educativa como principal motivo para ejecutar cambios.

En principio los dos lo hacen con ejes distintos. Cornejo apunta más a la gestión política y administrativa; pus de eje su pelea contra el SUTE (“conmigo no cogobernaro”, repite”). De Marchi es más práctico y promete una inversión grande en tecnología y modernización (asegura que usaría los fondos no empleados para Portezuelo para el sistema educativo).

En los dos gobiernos radicales quedaron traslucida una carencia de ese partido. Una curiosa carencia: en los dos casos no tuvieron cuadros políticos y técnicos propios en el área educativa y tanto Cornejo como Suarez recurrieron a extrapartidarios. Jaime Correas fue el primer director de escuelas de Cambia Mendoza y ahora es José Thomas. De los equipos técnicos previos a hacerse cargo de las gestiones no surgió nadie Tadeo García Zalazar es la personas de mayor confianza de Cornejo y aunque aún no está claro si en un eventual gobierno ocupará el cargo, es el que podría proyectar una política en un área que el exgobernador dijo que pondría como prioritaria “así como antes fue seguridad”. De Marchi puso a su Fundación Pensar como fuente de la política educativa en su eventual gobierno.