Efecto Bukele: Bullrich y Wolff, a todo o nada en dupla contra el delito y los narcos
Hay una mirada encontrada entre Patricia Bullrich y Waldo Wolff: es el momento en que la sociedad está dispuesta a ver redadas, prisioneros, narcotraficantes y asesinos con las manos en la nuca trotando por un penal como logró hacerlo el héroe del Salvador, Nyib Bukele, quien hizo del país con más muertes en delito del planeta en 1998 al lugar donde se festejaron 500 días sin homicidios días atrás. Es Javier Milei, Bullrich, Wolff y el gabinete en general los que creen que no habrá piedad con quienes delincan a partir de ahora.
“Con el reglamento en la mano, todo sobre los que salen a arruinarle la vida al resto, no hay espacio para que alguien violente derechos de otro, sea cortando una calle o haciendo lo que sea, se acabó”. Waldo Wolff estudia la seguridad hace años, desde su lugar parlamentario y experiencia personal con tareas de inteligencia, seguridad y sus conocimientos en viajes distintos a Israel, pionero en el mundo. Wolff tiene tal vez una mirada más estricta sobre el delito que la propia Bullrich, pero cree que es importante primero dotar de profesionalismo y presupuesto a las fuerzas diezmadas por el gobierno anterior.
La reunión de hoy es la cicatrización de una herida que comenzó hace dos años y que no tiene lugar en el país que viene, donde el ego de la política puede poner a la sociedad al borde del desastre. La política de seguridad será absolutamente concatenada, no habrá desacople de Nación y Ciudad, ambos se fusionarán para evitar contradicciones como las que hubo en tiempos de Patricia Bullrich en Nación y Diego Santilli en Ciudad, cuando la mirada porteña era más laxa con, por ejemplo, los piquetes.
El protocolo antipiquetes no es nuevo ni de vanguardia, pero estridente y prometedor en un momento en el que el aumento de pobreza y el espiral inflacionario certifica un raid de protestas en todo el país con vidriera en Plaza de Mayo y las avenidas de la Capital Federal, territorio de Jorge Macri, otro que despejó dudas días atrás cuando avisó que estará prohibido cualquier tipo de corte.
La reunión de hoy integró jefes y personal de confianza. Néstor Grindetti, Diego Kravetz, ambos derrotados recientemente en Buenos Aires y Lanús respectivamente, desembarcaron de lleno en el gobierno porteño. Son dos experimentados, con gestión encima y en especial en Seguridad, la expertisse de Kravetz. Grindetti fue dos veces intendente y secretario de Hacienda de Mauricio Macri en 2007, por lo que es una fórmula más que corroborada, nada sorpresivo alli.
“Vamos a acompañar el protocolo de Nación, para hacer cumplir la ley”, dijo Wolff hoy al salir de la reunión de una hora que redondeó los conceptos a seguir. Pero no todo es piquetes, también hay un pedido expreso de Javer Milei de volver a perseguir el narcotráfico no sólo en Santa Fe, sino en Capital Federal, donde se comercializa y siguen habiendo lugares casi sin acceso como la villa 11 14 y sectores del sur.
La mirada de Patricia Bullrich es clara: descabezar, reemplazar, renovar, financiar y exigir, lo mismo que lo que hizo Wolff con la policía de la Ciudad días atrás, empoderando a Diego Kravetz. Hay un punto del protocolo que pone en modo de alerta a las movilizaciones sociales y piqueteras que ya confirmaron presencia para el “gran piquetazo nacional” que encabezará Eduardo Belliboni y que anunció antes que exista el Gobierno actual.
La PFA, PSA, Gendarmería, Prefectura y SPF actuarán en las zonas federales y esto llevará a que las fuerzas provinciales lo hagan en su zona de competencia. “Veremos qué hacemos con una fuerza que no quiere actuar: habrá consecuencias”, soltó al pasar Bullrich, y aclaró otra prohibición “palos, caras tapadas o formas para no ser reconocidos”.
La relación de Bullrich y Wolff dependerá únicamente de la complementariedad que se logre. Ambos en privado le aseguraron a sus personas de confianza, que dialogaron con este cronista, que la postura unánime es trabajar juntos para terminar con el delito y dejar un ejemplo de trabajo coordinado entre Nación y Ciudad, algo que aún nunca se logró.