Insólito: la charla de peluquería que se volvió crucial para la fiscalía en el caso Bento
La peluquería es un ambiente particular. Para pasar el tiempo surgen charlas diversas y según contó el peluquero Marcelo Dorsemaine, muchas veces aparecen posibles negocios de compra venta. Así lo manifestó este martes tras ser citado en calidad de testigo en la causa más caliente de Tribunales Federales: la causa Bento. En concreto, Dorsemaine aportó un dato clave que le sirve a la fiscalía para establecer un vínculo entre un contrabandista que habría pagado 722 mil dólares de coima para salir en libertad, y el despachante de aduana Diego Aliaga, pieza clave en la banda delictiva que encabezaría Walter Bento.
Aunque parezca mentira, el aporte del peluquero de Javier Ortega fue sustancial. Específicamente, dijo que Ortega le había dicho que tenía departamentos en venta y otro cliente le había preguntado si conocía alguien que vendiera departamentos. Incluso, a través de una inmobiliaria había visitado departamentos ubicados en la calle Montecaseros sin saber que eran los del otro cliente de su mismo peluquero. Hasta allí, nada extraño. "Es habitual que surjan este tipo de operaciones en una peluquería de hombres", remarcó.
Pero todo se tornó complejo cuando parecía que la transacción ya estaba arreglada. El peluquero había oficiado de intermediario, poniendo en contacto a comprador y vendedor. El precio ya estaba cerca de un término medio. El vendedor, Javier Ortega, pedía 55 mil dólares y el comprador, llamado Arturo, solo tenía 51 mil dólares. Cuando parecía que el monto era suficiente para Ortega, la cosa cambió drásticamente y aparece en escena uno de los protagonistas más oscuros de la causa Bento: Diego Aliaga.
Dorsemaine dijo que Ortega lo llamó súbitamente para decirle que el departamento ya no era suyo pero que el nuevo propietario también lo quería vender. "Cuando Antonio lo iba a comprar me llamo Javier y me dijo que ya lo había vendido al departamento. Mi otro cliente ya estaba listo para comprar y se enojó. '¿Cómo que lo vendieron?', me preguntó. Javier me dijo que me pasaba el número de teléfono del otro comprador. El señor Diego Aliaga", remarcó Dorsemaine ante el interrogatorio del Ministerio Público Fiscal.
Para la fiscalía el dato no es menor porque Ortega le habría pagado 722 mil dólares en coimas a la banda delictiva para que Walter Bento le otorgara la libertad. Por ese motivo, la confirmación de que Aliaga tenía la propiedad de un departamento de Ortega cobra relevancia.
El peluquero intentó entonces reflotar el negocio y llamó a Aliaga, que no le contestó. Recién luego de que le enviara un mensaje de texto, Aliaga le devolvió el llamado. Aliaga, que acababa de comprar el departamento, estaba dispuesto a venderlo por el mismo monto que había hablado Arturo con Javier Ortega: 55 mil dólares. Pero no estaba dispuesto a bajar el precio a 51 mil dólares como pretendía Arturo.
"El papá de Arturo, cliente mío y abogado, me dijo que quería ver los papeles. Le dije que vinieran a mi casa. Nos juntamos ahí. Diego (Aliaga) iba a pasar. Lo llamé y no me contestaba. Me llamó me dijo que pasaba a buscar la plata y después íbamos a la escribanía. Le dije que yo no lo conocía que no le iban a dar la plata sin ver los papeles. Eso fue todo. Les pareció rara la operación y no compraron", confirmó.
Los otros departamentos de Ortega
Paralelamente, la fiscalía le preguntó a Dorsemaine si en la peluquería Javier Ortega le había comentado si tenía otros departamentos en venta. La respuesta no pasó desapercibida. "Ortega tenía otros departamentos para vender. Estaban en la calle Avellaneda. Hace poco fuimos a verlos para otro cliente que al final no los quiso porque estaban alquilados. El precio ahora era de 145 mil dólares pero antes creo que los vendía a algo como 160 mil dólares", aseveró el testigo ante el Tribunal Oral Federal N°2.
El dato no es menor, ya que en audiencias anteriores se conoció que Javier Ortega le entregó por 180 mil dólares un departamento en la calle Avellaneda a una empleada judicial de Walter Bento, María Carolina Bartolini. Bartolini le tomó audiencia a Ortega, firmó órdenes de allanamiento a la casa de su sobrino Juan Carlos Molina y luego se quedó con un departamento de ambos.
Javier Santos Ortega es conocido como "el Villano". Su pantalla laboral era la zapatería Villano pero además se dedicaba a otros rubros. Específicamente al contrabando de distintos artículos, delito por el que había quedado detenido en 2019 y habría pagado a cambio de su libertad.
En cuanto al peluquero de Ortega, confesó que sintió temor cuando comenzó a interiorizarse en la causa Bento y sobre todo porque recibió visitas de familiares de Aliaga en su domicilio. "Vino el papá de Diego Aliaga a mi casa. Lo atendió mi esposa por la ventana. Dijo que él estuvo viendo la causa y que aparecía mi dirección. Yo llamé al fiscal para decirle lo que había pasado. Me preguntó si yo conocía al hijo. Mi esposa le dijo que no. Yo dije que tenía miedo porque apareció una persona en mi casa", recordó.
Tiempo después, un hijo Aliaga también lo contactó. "Unos meses después el hijo de Aliaga me llamó por teléfono. Me mandó un mensaje que por favor lo ayudará a esclarecer la causa de muerte de su papá. Tengo un hijo de esa edad y le dije que lo podía ayudar contando lo que sé. El me dijo que había visto la causa y de ahí sacan mi teléfono para comunicarse", adhirió.
