Sergio Massa o Javier Milei: un escenario “lose-lose” para el segundo gobierno de Alfredo Cornejo
El anglicismo “win-win” (ganar-ganar), popularizado principalmente en el mundo de los negocios, hace referencia a un proceso en el que todas las partes ganan. En contraposición, se erige la situación “no-win”, también conocida como “lose-lose” (perder-perder), cuando existen varias opciones para elegir, pero ninguna de ellas lleva a un beneficio neto para quien debe escoger. Este último escenario es el que se le presenta a Alfredo Cornejo para su futuro gobierno ante la disyuntiva de que Sergio Massa resulte electo presidente o el próximo mandatario nacional sea Javier Milei.
Si bien ha habido tironeos de aliados y opositores para intentar inclinarlo por una de las dos opciones del balotaje presidencial, Cornejo ha evitado tomar posición pública por alguno de los candidatos, refugiándose en la neutralidad que adoptó la UCR y la garantía del voto secreto.
Pero más allá de su preferencia para la segunda vuelta electoral, el gobernador electo mendocino está convencido de que ni un eventual gobierno de Unión por la Patria ni uno de La Libertad Avanza anticipan un escenario favorable para la provincia, ya que ninguno de los dos candidatos garantiza un orden macroeconómico.
Cornejo fue contundente en sus declaraciones públicas durante la última semana e hizo hincapié en la incertidumbre y desconfianza que le generan tanto Massa como Milei, a la vez que vaticinó un 2024 de turbulencia “gane quien gane”.
“Venden espejitos de colores antes de la campaña y yo les pincho el globo, van a ser meses muy difíciles y quizá un año muy turbulento”, manifestó el gobernador electo mientras participaba de la inauguración de la nueva guardia del Hospital El Carmen.
Frente a esta situación de “lose-lose” que se le presenta, el dirigente radical confía en afianzar su liderazgo y tiene el desafío de obtener para esta etapa acompañamiento opositor, a quienes ha exhortado a tener sensatez.
“Creo tener la capacidad de liderazgo suficiente para lograr los mejores convenios, como los logré cuando fui gobernador. Espero que me acompañe mi coalición y espero que acompañe la oposición y sea sensata a encarar este proceso, porque van a venir momentos de muchísima turbulencia, gane quien gane”, expresó el futuro mandatario.
Vale resaltar que el oficialismo de Cambia Mendoza deberá afrontar su tercer periodo de gobierno haciendo frente a dos fuerzas opositoras como el Partido Justicialista (PJ) y La Unión Mendocina, liderada por Omar De Marchi quien apuesta a convertirse en el jefe de la oposición, disputándole ese rol al peronismo.
De todas maneras y más allá del panorama provincial, Cornejo sostiene que lo que más le conviene a Mendoza no es un triunfo de uno u otro candidato en el balotaje sino que se consolide un orden macroeconómico en Argentina.
El mandatario provincial electo sostiene “Mendoza vuela” si se logra tener superávit fiscal y superávit comercial en el país y que la provincia frente a esta posibilidad crecería más que el promedio nacional.

Pero aquí es donde se pone más en evidencia el escenario “lose-lose” para la provincia, ya que Cornejo entiende que ninguno de los dos contendientes a la presidencia garantiza ese orden macroeconómico. “Uno porque se lo conoce y otro porque no se lo conoce. Massa no garantiza orden macroeconómico y el otro no se sabe qué garantiza”, fue la sentencia que lanzó.
Una multimillonaria demanda que anticipa conflicto
Este viernes el Gobierno de Mendoza anunció que demandó al Gobierno nacional ante la Corte Suprema de Justicia de la Nación por los fondos coparticipables que dejará de percibir la provincia a raíz de la modificación en la Ley de Impuesto a las Ganancias.
Concretamente, el actual gobernador Rodolfo Suarez presentó una acción de inconstitucionalidad, con una medida cautelar, ante la Corte Suprema contra el decreto y la modificación legislativa que impulsó el Gobierno nacional a instancias del ministro de Economía y candidato presidencial oficialista, Sergio Massa.
Según precisaron desde el Ejecutivo provincial, la medida provocó que Mendoza deje de percibir, entre octubre y noviembre, aproximadamente $7.000 millones en concepto de coparticipación. Mientras que a partir de la modificación de la Ley 27.725, que entrará en vigencia en enero de 2024, la provincia deberá afrontar una pérdida de ingresos de unos 170.000 millones de pesos.
Se trata del primer planteo de inconstitucionalidad que presenta un gobernador en contra de los cambios en el Impuesto a las Ganancias que impulsó Massa y que ponderó el postulante de Unión por la Patria durante la campaña electoral previa a las elecciones generales de octubre.
Esta demanda ya anticipa un primer conflicto entre Mendoza y Nación ante un eventual triunfo de Massa en el balotaje y condiciona el vínculo que pueda llegar a tener el peronista con el futuro gobierno de Cornejo.


