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Jorge Macri y su Gabinete: músculo político y técnicos, ésa es la cuestión

Jorge Macri cree que la elección nacional marcará el armado de su Gabinete. La relación con Martín Lousteau después de la derrota radical y la partida de funcionarios que apostaron y perdieron.
Jorge Macri ya piensa en su Gabinete, en caso de ser electo jefe de Gobierno porteño
Jorge Macri ya piensa en su Gabinete, en caso de ser electo jefe de Gobierno porteño

Jorge Macri está convencido de que es el próximo jefe de Gobierno, pero tiene prohibido a sus colaboradores la postura exitista, se trabaja como si estuvieran ganando por medio punto y la prudencia es lo que transmiten los que lo acompañan a diario. Empezó a bosquejar distintas opciones de futuro Gabinete porteño, pero los escenarios nacionales y provinciales son de un final tan abierto, que no podrá definir demasiados casilleros hasta sabido el final país. "Mi final son las PASO", decía Macri en la intimidad, una vez terminada la interna con Martín Lousteau, se dispone a contener y expandir votos propios e independientes respectivamente.

"El Gabinete depende esencialmente de Jorge, pero también de Patricia y Néstor, no es todo lo mismo, si volvemos a gobernar los tres distritos, si tenemos dos o si Jorge hereda la marca, todo es variable". La descripción es de dos funcionarios que lo acompañan hace mucho y que orejean las próximas decisiones del ministro de Gobierno, que hace de la privacidad una forma de vivir. No se suelen conocer sus reuniones privadas, resguarda mucho su familia y no comenta demasiado con quién habla sobre qué temas. 

Recorrida. Jorge Macri apuesta al cara a cara para ganar en primer vuelta.

La interna con Martín Lousteau tiene un capítulo aparte, hay quienes creen que un acuerdo entre el PRO y el sector radical que salió derrotado de las PASO y responde al exministro de Economía es el certificado de éxito de la gestión y que es necesario para mejorar. Otros creen que como ganó Jorge Macri a pesar de una interna que fue más brutal de lo esperado, el distanciamiento es lógico y por ende los armados o acuerdos que pudieran haber tenido Horacio Rodríguez Larreta y Lousteau tienen su dead line el 10 de diciembre. Es en buena medida lo que cree Macri, que sabe que precisa votos en la Legislatura porteña, pero también que los legisladores de Javier Milei no serán un escollo a la hora de hacer política, como lo hicieron hasta ahora.

Hay distintos escenarios que ponen en alerta a Macri: Javier Milei presidente de la Nación y el kirchnerismo más duro ganando Buenos Aires, lo que lo deja a él como heredero de la marca. En ese caso, será quien deba dar cobijo a distintos actores de peso que trabajan con él hace muchos años. "Si Javier es presidente y Axel gobierna Buenos Aires, no es delirante pensar en Néstor Grindetti como jefe de Gabinete que conoce perfecto la Ciudad y ya trabajó", reflexionan dentro del espacio. 

"Si Javier y Axel ganan, nosotros vamos a necesitar un Gabinete con mucha experiencia y músculo político para gestionar con fuerza, la hostilidad del kirchnerismo va a ser constante, si recuperamos los tres territorios como en 2015, todo cambia y pueden haber más apuestas a los que vienen creciendo y merecen una oportunidad".

Consenso. Acuerdos y labor parlamentaria para gobernar CABA.

Antítesis de esa mirada, cree Jorge Macri que Patricia Bullrich puede ser presidenta y Néstor Grindetti gobernador, lo que lo pondría como articulador de la fuerza con la Libertad Avanza. "Javier se puso en una posición de hacer kirchnerismo de derecha, estigmatiza, condena, descalifica, así no nos vamos a sentar hablar". La descripción es de una persona que está arriba del "Patomóvil" como bautizaron a la caravana que recorre el país y que ayer pasó por Mar del Plata para lograr llevarse más aplausos de los esperados por el sector privado. 

Macri cultivó buena relación con Milei, lo que ahora lo posiciona por encima de distintos actores que patearon el tablero hartos de las malas formas del economista. Cree el primo de Mauricio Macri que no será un problema la mirada distinta que tienen sobre algunos temas, porque hay una coincidencia general sobre el cuidado del espacio público, los piquetes y la renovación dirigencial porteña que ambos coinciden. Lo habló con Mauricio Macri en la reunión privada que tuvieron la semana pasada, ambos creen que Bullrich va a ser presidenta.  

Hay distintos planes, nombres, dimensiones y formas. José Luis Giusti deja el ministerio de Desarrollo Económico, donde pasan distintos contratos y alianzas estratégicas con licitaciones de envergadura. Suena el nombre, sin confirmar, de Roberto García Moritan, quien decidió apoyar a Jorge Macri cuando en su espacio decían que medía cinco puntos. Macri cree que nunca midió cinco puntos, pero sí que colaboró para terminar de definir una interna salvaje. Giusti apostó perdedor y su heredero puede ser Moritan, quien diseña un equipo para generar una forma de gestionar moderna y dinámica. "Puede ser, pero no es seguro", dicen en Uspallata.

Otro que apostó y ganó en la Ciudad es Waldo Wolff, quien suena como ministro de Justicia o Seguridad. No está confirmado, pero se subió a la campaña de Jorge Macri cuando eran pocos y desistió de sus aspiraciones personales cuando tenía el búnker armado con equipos técnicos y recorridas. Wolff bajó el perfil, viajó a Israel a visitar a su hijo y trabaja en el armado de Jorge Macri. "Yo no pido y me parece delirante si alguien pide ministerios, acá hay que ganar y esperar que Jorge decida el equipo que lo acompaña, obviamente estoy para ser parte de lo que viene y me va a encontrar trabajando al lado suyo", dijo Wolff a MDZ. 

El ministerio de Desarrolo Social que dejó María Migliore, otra baja del equipo que respaldó a Horacio Rodríguez Larreta y Martín Lousteau, tendrá cambios. No se sabe quién será el ministro ni lo que orbitará a su alrededor. Incluso tiene Jorge Macri sobre su escritorio un proyecto para generar un gran ministerio que articule acción social con gestión y pueda ser interlocutor con distintos actores. Dependerá de Macri y sus ganas.