Sin Cristina que ordene, el peronismo mueve sus piezas para tener chances en 2023
“Se equivocan de cabo a rabo los que empieza a promocionar la candidatura de Sergio sin ninguna relación con Cristina, casi enfrentados. Y se equivocaría Massa, también, y mucho, si lo acepta”, fue la contundente reflexión de un legislador del kirchnerismo duro cuando leyó ayer, en MDZ, que Alberto Fernández quiere ser candidato a presidente de nuevo.
¿Cuál es la relación del presidente de la Nación y su ministro de Economía en la hipótesis del 2023? Para el legislador, “Alberto ya fue, y no porque fue malísimo su Gobierno, sino porque él se despegó de Cristina, que fue quien lo puso y le dio el poder de administrar pero con un plan que no ejecutó”.
El correr de la charla iba derivando en otros temas y, cuando asomó el fuerte apoyo que está consiguiendo la figura de Sergio Massa por sobre otro cualquier candidato del Frente de Todos, la misma fuente destacó que “todo lo que él quiera hacer está bien siempre y cuando lo haga con Cristina adentro… Hay gente de nuestro espacio, mucha, que no lo banca y solo acepta que estabilice esto”, confió el legislador kirchnerista.
Minutos más tarde, un funcionario nacional y exintendente hace casi una década, sintetizó. “Que hayan estado en Chapadmalal algunos compañeros no significa que trabajarán con el presidente. Haremos lo que nos diga Cristina”, expresó.
Todos están mirando y observando los movimientos de los antiguos aliados quietos dentro del frente que los agrupa. Que sólo se hayan podido juntar una docena de gobernadores para estampar su firma en el pedido de juicio político contra los jueces de la Corte Suprema, algunos luego de durísimos diálogos y búsquedas porque nadie los ubicaba, dejó en claro la debilidad no sólo del presidente, sino también de su vice.
Por eso se tuvo que apurar la aparición del documento de la Federación Argentina de Municipios que preside Fernando Espinoza, intendente de La Matanza, para “bancar la decisión contra la mafia judicial”.
Sin embargo, este apoyo salió luego de pedirle hasta tres veces a algunos alcaldes que firmen. “Esto unifica, pero es por un ratito…No nos soportamos más”, considera uno que estampó su garabato pero no está para nada de acuerdo con la movida.
El próximo 20 de enero habrá una nueva foto y servirá para saber cuánto suma en apoyo directo Martín Insaurralde. Su amigo, el intendente del Partido de la Costa, Juan de Jesús, organizó una reunión para lanzar su candidatura a gobernador y competir en una PASO contra Axel Kicillof. Si la reunión se amplía y aparece el contrincante, todo se disolverá y solo será una foto más.
Uno de los que se quejó y preguntó por qué se modificó el CUIT por el cual se distribuye la coparticipación anual bonaerense en los 135 municipios fue un siempre enérgico intendente de la zona sur del Gran Buenos Aires. Lejos de la rosca de Insaurralde, jefe de Gabinete provincial, y mucho más alejado de La Cámpora desde que Máximo Kirchner se quedó con el PJ que él presidía, empezó a preguntarle a otros colegas si les había pasado lo mismo. Cotejó que Lomas creció, y otros bajaron, pero sin la discrecionalidad política que presumía.
Igualmente, todo es para un debate y casi un enfrentamiento. Como el que tuvo Máximo Kirchner cuando se enteró por Clarín que los sindicatos estaban planificando un futuro sin Cristina Kirchner y con Massa al frente. No se lo dijo al ministro de Economía, pero sí a quienes hablaron con él entre Navidad y fin de año.
Sergio Uñac, Gustavo Bordet, Oscar Herrera Ahuad, Omar Perotti, Juan Schiaretti y Alberto Rodríguez Saá fueron los que se desmarcaron de la maniobra contra los supremos. La CGT también eludió elípticamente declarar algo en este conflicto que no la tiene ni cerca como partícipe y Sergio Massa le dejó muy en claro a la dupla presidencial, de manera directa e indirecta, que este tipo de conflictos genera ruido innecesario en la delicadísima economía argentina.
“Fijate de lo que estamos hablando. Cuyo, el litoral productivo y Córdoba no están en los debates que piden dar Alberto y Cristina. Sergio no abre la boca, pero pide que no lo hagan más y habla con todos los que no firmaron. Si le sumamos a los provinciales de Salta, Río Negro y Neuquén, tenemos un montón de votos para ir a buscar para el 2019, más Daniel Scioli”, le comentó un antiguo aliado presidencial a MDZ. Al parecer, para los peronistas, “hay 2023”.



