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Por egos y desacuerdos, 80 gremios están en una situación anómala

La Confederación General del Trabajo (CGT) Regional Mendoza tiene los mandatos de sus autoridades muy vencidos. El actual secretario general, Luis Márquez y el adjunto Oscar Arancibia,debieron haber sido reemplazados en diciembre del 2020. Las pujas de 2022 y lo que se viene en 2023.

Intentos y más intentos pero todos fallidos. Los 80 gremios que integran la CGT local se reunieron durante todo el año 2022 para poder normalizar la situación de sus autoridades. Luis Márquez quien conduce la UOM (Unión Obrera Metalúrgica), actual secretario general y su adjunto, Oscar Arancibia -líder del sindicato unido de trabajadores de la Industria de Aguas y Gaseosas- debieron haber sido reemplazados en diciembre de 2020 pero aún no ocurrió. Hay tres grupos dentro de la confederación mendocina que ahora piden que la CGT nacional ponga fecha urgente para crear al menos un cuerpo colegiado que las dirija y en las que estén todos representados ante la falta de acuerdo para nombrar a un único secretario general.

“Tenemos que dejar de mirarnos el ombligo”, dijo un sindicalista a otros, pidiendo que por fin lleguen los consensos. Desde que comenzó 2022, el objetivo era la normalización pero eso no pudo conseguirse. Los candidatos para liderar la CGT durante todo el año fueron Marquez, quien aspira a la reelección y tiene el aval de los sindicatos que conforman el grupo San Juan (que son Supeh Luz y Fuerza, Correos, Alimentación); Ricardo Letard, el titular de Camioneros quien cuenta con el respaldo de gremios como Bancarios, Tribunales Federales, Vialidad, entre otros; y Rolando Firmani, quien es el secretario general de Atilra, que es la Asociación de Trabajadores de la Industria Lechera de la República Argentina y está apoyado por Ferroviarios, Aguas y Gaseosas, Gráficos y todos los sindicatos que forman parte del Movimiento Sindical por la Lealtad.

“A comienzos de diciembre, y ante ya los tres años de mandatos vencidos pedimos a la CGT nacional que ponga una fecha para crear al menos un triunvirato, o lo que sea necesario. Lo importante es que podamos funcionar. Con los compañeros y las compañeras que apoyamos a Letard estuvimos impulsando una nota que enviamos con esa intención”, sostuvo en diálogo con MDZ, el secretario general de la Bancaria, Sergio Gimenez. “Tenemos entendido que los compañeros Firmani y Marquez hicieron lo mismo”, agregó. Este año fue clave para la normalización de otras regionales del país, de distintas maneras, a través de triunviratos o un único secretario general con diferentes representes como adjuntos, pero Mendoza no corrió la misma suerte.

Los motivos de la falta de normalización son variados. Por un lado, ningún sector tiene los números necesarios para ir a una elección e imponer a un candidato como secretario general. Por otro, la lista de unidad se dificulta porque nadie quiere ceder: a mediados de año, se hablaba de la posibilidad de un binomio integrado por Firmani y Letard pero desde Camioneros (con peso fuerte en Buenos Aires y el resto del país) querían que su titular fuera ungido como único secretario general. Los gremios que impulsan a Firmani no estaba dispuestos a dar los números para eso. El grupo San Juan propone la reelección de Marquez.En julio pasado, estaban dispuestos a conformar una lista de unidad y hasta se llegó a hablar del triunvirato-que ahora parece será el camino- pero esto no se logró pese a que lo referentes gremiales llenaron de reuniones el calendario 2022. 

Las consecuencias de la falta de normalización se vieron por ejemplo, el 1 de mayo. Intentaron movilizarse para el Día del Trabajo pero sólo lograron acordar un petitorio. Tampoco pudieron emitir una opinión conjunta en temas clave como el bono extraordinario que el Gobierno nacional decretó para los trabajadores del sector privado. Los respaldos a las marchas de lo estatales han sido por sectores de la CGT de acuerdo a la cercanía de la agrupación con el gremio estatal que se movilizó. La interna también salpica al PJ porque la confederación tiene esa afiliación política. Pero 2023, año electoral, puede ser el año en el que finalmente se normalice y la CGT tenga interlocutores legitimados para dialogar incluso con los candidatos a gobernador.