Julio Cobos: "Con Alfredo Cornejo no tenemos una relación aceitada"

Julio Cobos: "Con Alfredo Cornejo no tenemos una relación aceitada"

Bajo un contexto de tensión en las filas del frente Cambia Mendoza, el diputado nacional, exgobernador y exvicepresidente opinó acerca de la coyuntura política en la provincia y el panorama nacional desde la óptica de la Unión Cívica Radical (UCR).

Diego Gubinelli

Diego Gubinelli

El diputado nacional Julio Cobos, que cuenta con una vasta experiencia dentro de la política tras haberse desempeñado como senador nacional, vicepresidente de la Nación y gobernador de Mendoza, conversó con MDZ y dio su punto de vista respecto de una variedad de temas, tanto nacionales como provinciales. En tanto, como hombre de peso dentro de la Unión Cívica Radical (UCR), opinó acerca de la furiosa interna que atraviesa el frente Cambia Mendoza y explicó algunas cuestiones sobre su actual distanciamiento con el senador Alfredo Cornejo, otra figura en las filas del partido.

- Se trata de un año electoral y muy importante para la coalición de Juntos por el Cambio. ¿Cómo lo vive?
- Se avecina pronto el calendario electoral. Si vamos a lo nacional, La Pampa da el puntapié inicial. No vamos a hablar del Río Atuel ni del Río Colorado [risas]. Pero es una provincia en la que tenemos posibilidades desde el radicalismo UCR).con el actual senador Daniel Kroneberger como figura central y también otra del PRO que puede llegar a competir. Después, se percibe que hay muchos desdoblamientos en otras provincias. En Mendoza también, aunque no está confirmado, va a haber en las elecciones para intendentes. Será un año en el que vamos a cansar a la ciudadanía porque seguramente va a pasar por siete elecciones. 

- ¿Cómo toma en lo personal el hecho de afrontar una nueva elección después de haber vivido tantas?
- Por eso estaba la propuesta del gobernador (Rodolfo Suarez) de unificar las cámaras legislativas y tener elecciones cada cuatro años. Eso me parece que hubiera sido bueno debatirlo. Pero bueno, es otra elección más en la que, en este caso, no me va a tocar participar por ningún cargo. Sí voy a acompañar a los que me lo pidan.

- En relación a la situación política en Mendoza, ¿piensa que puede haber una ruptura inminente en el frente Cambia Mendoza?
- Nadie escapa a que hay tensiones entre el PRO y la UCR, fundamentalmente por la figura del candidato Omar De Marchi, que marca muchas diferencias con el Gobierno de la provincia. Uno puede entender las críticas de las formas; que no fue una verdadera coalición, que no hubo ministros del PRO... Hasta ahí se puede comprender, pero cuando empiezan (el Gobierno provincial) a recibir más críticas que las que recibe el kirchnerismo, se hace complicada la relación.

Creo que la respuesta que dieron De Marchi y el presidente del PRO, Álvaro Martínez, es 'vamos a ver si nos sentamos en febrero'. Y ahí es donde tenés que acordar el marco de alianza, las reglas del  juego en las elecciones primarias, las minorías para los legisladores y el plan de gobierno. La situación no está bien hoy y hay que ser prudentes. Como en todo matrimonio, siempre puede haber problemas desde los dos lados y responsabilidades compartidas. Hay que tratar de mantener la relación, sobre todo porque hay un objetivo que es la elección nacional. La gente me para a diario y me dice 'Cobos, no se peleen. Si ustedes se pelean, ¿qué es lo queda?'.

- A nivel nacional el radicalismo se queja de estar "en el asiento de acompañante del PRO" y en la provincia es al revés...
- Es así. Por ahí lo que nosotros reclamamos allá, acá el PRO lo hace con nosotros. En Luján de Cuyo el radicalismo le reclama a (Sebastián) Bragagnolo, el cual creo que está haciendo una excelente gestión y siempre lo pongo de ejemplo. Se dan esas circunstancias y hay que entender que cuando se gobierna en coalición hay que contemplarlo  y el que gobierna, que es el que tiene el poder, debe ser generoso para que se sientan partícipes, más allá de que los convoque cada vez que hay elecciones intermedias. 

Esto es, también, fruto de la madurez que tendremos que lograr. Por eso a nivel nacional estamos intentándolo. Si bien el radicalismo conducía los bloques en el Congreso, no fue más que una coalición parlamentaria. No sentimos haber participado en lo que fue el gobierno de (Mauricio) Macri como debería haber sido.

- ¿Cómo describiría su actual relación con el senador nacional Alfredo Cornejo?
- No tenemos una relación aceitada. El otro día intercambiamos unos mensajes por un tema del campo en el que nos pidieron si podíamos interceder. La relación no es aceitada, pero cuando tenemos que hablar lo hacemos. No es que está el diálogo totalmente cortado.

- El sanrafaelino Ernesto Sánz y usted son, quizás, los radicales más históricos que están -en cierto modo- enemistados con Cornejo...
- No es enemistad. Cada uno traza su camino y decide quién lo acompaña y en quién confía más. Alfredo tiene su gente. No es necesario intercambiar ideas o consejos. Hemos compartido cosas partidarias o proyectos de ley. Nos hemos mostrado juntos a la hora de presentar proyectos. Recuerdo la Ley de Eutanasia , por ejemplo.

- Este año Cambia Mendoza cumple 8 años. ¿La ciudadanía se siente desgastada o piensa que el frente está en su etapa final?
- La ciudadanía te valora una gestión. Si más o menos anduviste bien, mira qué vas a hacer hacia adelante. Se vota futuro, esperanza y un proyecto de gobierno. La ciudadanía lo sabe y por eso hay que renovarse, reinventarse y elaborar una propuesta que entusiasme. 

- En su momento se habló de que Julio Cobos era el "padrino político" del intendente de Las Heras, Daniel Orozco. ¿Cómo se llevan en la actualidad? Él tiene intenciones de ser candidato a gobernador, siempre y cuando Alfredo Cornejo no decida presentarse por segunda vez...
- Yo creí que en Las Heras se necesitaba una figura nueva, como en Guaymallén, donde le sugerí a Marcelino (Iglesias) que participara. Esa es la ventaja de las primarias. En Guaymallén fijate que tuvimos más votos en la interna que en la general.

La relación con Orozco no es continua ni está aceitada, pero tiene la posibilidad de ser candidato a gobernador porque tuvo una buena gestión. También está acomodando la sucesión. Ya se reunió con los tres probables sucesores. Yo no soy un tipo que cuando formó a alguien o le dio la posibilidad está todo el día encima de él. Creo que hay que dejar que tomen vuelo. Si me piden consejos, yo se los doy. Pero no es mi perfil cargosear a la gente y estar todo el día detrás.

- En lo personal, ¿cuál es el criterio que debe primar para elegir el candidato a gobernador de la Unión Cívica Radical (UCR)?
- La Constitución marca alternancia y yo soy partidario de que continúe así. Tenemos figuras que pueden llevarnos al éxito, pero hay una realidad y es que está la figura de Cornejo, que ha sido muy respaldada por el gobernador (Rodolfo Suarez). Esto es casi una tradición dentro del radicalismo. El candidato con más posibilidades es por el que el gobernador se inclina. Entonces, Suarez ya dijo que él (Cornejo) es el candidato indiscutido y marcó un camino. La decisión pasa por Cornejo. Para mí lo ideal sería Alfredo en la Nación porque cuesta mucho formar un dirigente a nivel nacional. Y si querés cambiar cosas para el beneficio de Mendoza, acá son muy pocas las herramientas que tenés si la economía no mejora. Hubiera sido bueno que diera la pelea.

Cuando cruzás de lo provincial a lo nacional el riesgo es bastante grande. Dejar una pata en Mendoza y tratar de poner la otra en Nación te juega en contra en lo nacional y, a la vez,  limita la posibilidad de crecimiento de otros candidatos en lo provincial porque todos esperan qué es lo que decide Cornejo... Lo digo porque esa crítica me la hacían a mí cuando decían '¿Cobos es candidato a presidente o a gobernador?'. Y yo decía que gobernador no iba a ser porque ya lo fui. 

- En el caso de que Patricia Bullrich se convierta en presidenta  y Alfredo Cornejo en gobernador de la provincia nuevamente, ¿Piensa que Cornejo puede pegar un salto a Nación, tal cual ocurrió en Tucumán con Juan Manzur?
- No. Me acuerdo que a (el exgobernador José Octavio) Bordón, Carlos Menem le ofreció el Ministerio de Obras Públicas y no aceptó. Mendoza no lo perdonaría nunca y Alfredo pasaría a ser un candidato testimonial. Hasta si fuera jefe de Gabinete. En otras provincias sí admiten estas cosas, pero en Mendoza tenés que comprometerte a cumplir los plazos y, sobre todo, en un cargo como el de gobernador. Hay que sacarse eso de la cabeza porque lo conozco a Alfredo. Jamás se le ocurriría. A lo mejor algunos allegados lo largan como para entusiasmar a alguno que le digan 'quedate tranquilo que si vos vas de vice, después quedas como gobernador'.

- ¿Cómo ve a Rodolfo Suarez como senador nacional, si Cornejo vuelve a ser gobernador?
- Es muy difícil cuando vas del Poder Ejecutivo al Legislativo, como me pasó a mí, sentirse verdaderamente ocupado y útil a la hora de discutir un proyecto de ley con 258 diputados o con 71 senadores. Pero hay que querer lo que a uno le toca realizar (...) En el Ejecutivo hay más adrenalina. Por eso creo que 4 años son suficientes porque 8 seguidos sería una eternidad.

Julio Cobos pasó por la redacción de MDZ Online. Foto: Maximiliano Ríos / MDZ.

- En lo que respecta al kirchnerismo a nivel nacional, ¿piensa que realmente temen perder estas elecciones?
- Yo creo que sí. Están preocupados porque saben que el presidente (Alberto Fernández) no ha hecho una buena gestión y que hay una carga negativa en las imágenes de sus principales dirigentes. Y no logran remontar lo económico, que es el último aliento de esperanza que tenían para ver si podían revertir algo de este trazado en el que no les ha ido bien.

- Suponiendo que la fórmula presidencial sea del PRO, más allá de que el radicalismo tenga intenciones de competir con un candidato propio, ¿Julio Cobos se encuentra más del lado de Horacio Rodríguez Larreta o de Patricia Bullrich?
- No voy a tomar postura entre los dos. Creo que cada uno tiene méritos. Lo que veo en Horacio es que ha gestionado una provincia, que no es provincia porque le falta todo el componente rural, y que tuvo experiencia en muchos cargos. Patricia logró una impronta en el área de Seguridad, donde es difícil destacarse. Los dos son valorables. Es indistinto uno u otro.

- Tras haber sido vicepresidente de la Nación, ¿cómo toma, 16 años después, aquellas críticas acerca de haber formado parte del gobierno de Cristina Fernández de Kirchner?
- La política es dinámica y hay que evaluarla según las circunstancias. En aquel momento había una insistencia muy grande del radicalismo. Cinco gobernadores y muchísimos intendentes querían este marco de alianza. Con el diario del lunes se puede decir que 'no debió ser'. Creo que lo faltó -un error nuestro- fue no haber logrado un apoyo institucional. Nuestro partido estaba dividido y veníamos de las elecciones en las que Leopoldo Moreau fue candidato a presidente y que muy pocos lo acompañaron o se inclinaron por (Elisa) Carrió o (Ricardo) López Murphy. Faltaba lo institucional, cosa que hoy no sucede y que se respeta. Distinto fue lo que ocurrió en la convención de Gualeguaychú en 2015, que fuimos con dos posturas distintas y que desde nuestro sector, que perdimos, decidimos acompañar y hasta quizás fuimos los que más apoyamos después.

Por eso digo que es dinámico. Graciela Ocaña era ministra de Salud, Martín Lousteau de Economía y Luis Juez estaba ahí cerca. La política se da así. A veces intentás, hacés el esfuerzo y te decepcionás. Lo importante es marcar la diferencia en el momento justo y creo que lo hicimos.

- Recién mencionaba lo que fue la convención de la Unión Cívica Radical (UCR) realizada en 2015 en Entre Ríos. En ese momento, desde su lado del radicalismo querían hacer una alianza con Sergio Massa. Ocho años después, ¿cómo ve que pueda haber coincidencias con Massa y su espacio?
- Sergio Massa después tomó otro camino. Convengamos que estaba con Margarita Stolbizer... Habría que ver si él hubiera formado parte de ese espacio. Nosotros no le poníamos el nombre de Massa. Le decíamos 'todos aquellos que sumaran'. Si vamos al caso, el PRO condicionó y limitó a la UCR que quería asegurarse su peso específico e impronta para que nadie pudiera competir de igual a igual. 

En ese momento era una realidad y luego se mostró otro camino. Las cosas se van acomodando. Ahora hay que fijarse lo que pasa con (Juan) Schiaretti. Hablé con un amigo y le decía que ahora va a haber que cuidar a Miguel Ángel Pichetto porque Schiaretti y Juan Manuel Urtubey son los que fundaron esa avenida del medio y Pichetto fue quien los motivó. Las cosas son en función del tiempo.

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