Ofendidos, en La Cámpora le declararon la guerra a un intendente
Hurlingham ya se empieza a conformar como el "ejemplo" que La Cámpora pretende expandir a todos los demás intendentes de la provincia de Buenos Aires, porque tras la renuncia de cuatro secretarios municipales dispuestas por Juan Zabaleta, los seguidores de Máximo Kirchner hicieron que "se solidaricen" los otros funcionarios a los que no les habían pedido que se corrieran de la gestión e iniciaron una abierto enfrentamiento que, advirtieron, podría paralizar algunas obras estructurales como el hospital que el PAMI había proyectado para esta localidad.
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Uno de los pocos empleados con funciones y firma que están desde que se creó el municipio hace más de dos siglos, cuando se dividió Morón y se crearon Ituzaingó y Hurlingham, cree que en esta oportunidad el exintendente interino, Damián Selci y su jefe político, el segundo de Luana Volnovich en el PAMI, Martín Rodríguez, "no entendieron que lo que se venía era una revisión administrativa. Se ofendieron y lo tomaron casi personal, cuando en esto, el que se calienta, pierde".
Efectivamente, tal cual viene describiendo MDZ desde hace meses, la situación en esta localidad del Oeste del Gran Buenos Aires, determina un antes y un después no sólo en la relación de Zabaleta con La Cámpora, sino que será el territorio elegido para dejar en claro cómo sigue la dinámica entre los históricos peronistas y los seguidores de Máximo Kirchner.
Cuando el ex ministro de Desarrollo Social empezó a negociar su vuelta al distrito tras penar inclusive con su amigo Alberto Fernández, parece que nadie le creyó. Sino, es inentendible que la situación haya llegado hasta este extremo en el que ni Selci pudo recuperar la presidencia del Concejo Deliberante local. Seiscientos empleados contratados durante su gestión fueron puestos a revisión de tareas por sus respectivos directores y secretarios, les bajaron sus remuneraciones a lo que establecía un simple mensualizado sin tareas y perdieron el manejo de cuatro áreas claves, entre ellas Contaduría, Tesorería, Obras Públicas y Hacienda.
En "solidaridad" con los cuatro secretarios dados de baja y reemplazados por gente de extrema confianza de Zabaleta, Rodríguez y Selci le exigieron a los otros directores y secretarios que podían seguir en funciones que se fueran de sus cargos. Algunos de ellos negociaron hasta entrada la tarde del martes para ver cómo lo hacían e inclusive, uno de ellos, le deslizó a un viejo conocido que sigue trabajando con el intendente que "no siga con la purga... Pedile si podemos volver a hablar en unos meses", según pudo saber MDZ directamente de uno de los referentes peronistas que tuvo una alianza con La Cámpora local.
Como siempre sucede, cada funcionario o concejal llega con un listado de pedidos, entre ellos, personas con capacidad administrativa u operativa que termina siendo "premiada" con un lugar en el listado municipal o provincial. En el caso de Hurlingham, los "renunciados" tenían a más de uno que el municipio le significaba su único ingreso y que pone en riesgo su sustento futuro.
Es por eso que, al no soportar el pedido de ayuda directa por haber perdido el empleo, hasta el dirigente supuestamente enojado empieza a revisar su postura. Seguramente, continuará.


