La Justicia decretó el secreto de sumario y sospechan que el atacante no actuó solo
En el marco de la investigación por el intento de magnicidio a la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner que hasta el momento tiene como único imputado a Fernando Sabag Montiel, la jueza María Eugenia Capuchetti decretó el secreto de sumario de la causa.
Lo decidió tras escuchar distintas testimoniales, entre ellas la de Mario Pablo Borgarelli, quien manifestó que era conocido de Fernando Andre Sabag Montiel que dijo “que lo creía capaz de cometer el hecho”. El hombre aportó voluntariamente su teléfono celular, el cual quedó bajo sobre labrado con dos testigos y la presencia del Fiscal y el Defensor Oficial.
Durante la jornada declararon los peritos en informática de la PFA y PSA que trabajaron, donde explicaron las operatorias realizadas sobre el teléfono celular secuestrado de Sabag Montiel, su tarjeta SIM y Chip.
Sobre estas últimas dos se logró extraer su contenido el cual se encuentra bajo análisis. Además explicaron que no se logró la extracción del teléfono celular y las razones de su reseteo a estado de fabrica. El teléfono actualmente está a resguardo del juzgado y se logró un entrecruzamiento de comunicaciones. También se culminó con el peritaje de la laptop HP secuestrada en el domicilio allanado, ordenándose el análisis del material obtenido. Finalmente en el trazado económico se determinó que sólo tenía una cuenta de mercado pago y el último depósito lo realizó su pareja.
Se llevó un amplio análisis del material filmico correspondiente a los hechos, y por estas horas no se descarta que el atacante hubiera actuado con otras personas razón por la cual para poder coordinar nuevas diligencias se decretó el secreto de sumario.
Por otra parte desde el juzgado ordenaron ampliar pericias sobre Sabag Montiel y pidieron al ministerio de seguridad de la Nación un informe sobre las condiciones del detenido en la sede de CAVIA de la policía Federal.

