Lección de economía y manejo empresario del presidente de Guerrini Neumaticos
Eduardo Guerrini dio esta mañana, en la 105.5 MDZ Radio, detalles precisos acerca de la situación de la industria de neumáticos en la Argentina y de la situación particular de la empresa que conduce, puesta en la mira del Gobierno y de muchos medios y periodistas ignorantes o no bien intencionados.
Ante la proliferación de cepos a la importación que afectaron también la provisión de neumáticos y el persistente y duro conflicto gremial con las tres empresas fabricantes argentinas, Guerrini aclaró con precisión y claridad la situación general en el país y la de su propia empresa.
Sin tapujos señaló que Fate, Pirelli y Bridgestone, las tres fabricantes argentinas funcionan de acuerdo en el manejo de precios
produciendo de hecho un oligopolio.
En paralelo el sindicato trotskista y clasista, aparte de tomar el Ministerio de Trabajo, bloqueó las fábricas impidiendo su labor hasta llegar a la suspensión total de las actividades. Las autoridades oficiales permanecieron en llamativo e inexplicable en silencio hasta hoy a las 11:00 hs donde se verá si hay atisbo de solución.
La realidad de todo este intríngulis es que hoy las cubiertas escasean, los consumidores tienen que proveerse de ellas en los países vecinos a casi un tercio de valor del que se paga en nuestro país y los fabricantes de automóviles ven ralentizada su producción.
Delicias del populismo económico que prometiendo mejora en el bolsillo de los ciudadanos, consigue agujerearlos si deben abonar el “precio nacional” si por milagro consiguen los neumáticos que necesitan o proveerse de ellos a mucho mejor precio en el exterior.
En lo que atañe a la señalización negativa y cuasi estigmatización que recibió Guerrini Neumáticos, fue en su respuesta más concreto, seguro y esclarecedor.
Ante el caos y la sinrazón del momento de la industria de las cubiertas, en legítimo derecho constitucional de su ejercicio libre de
actividad comercial y el derecho a trabajar, Guerrini recurrió a la Justicia, la institución que provee la República Democrática, para
garantizar los derechos constitucionales y conseguir la supervivencia de su empresa.
Siete jueces federales y tres cámaras de apelación hicieron lugar a la presentación de sus medidas cautelares, posibilitando que el Gobierno le entregue la autorización y los dólares necesarios para adquirir los productos que importa.
De inmediato comenzó la persecución oficial hurgando con obviedad evidente y numerosos funcionarios todos sus números y operaciones.
En simultáneo el periodismo militante y/ o ignorante implementó la instalación de rumores de irregularidades, incentivos o conducta
indebida de la empresa.
Eduardo Guerrini tranquilo, con énfasis medido y precisión, definió el proceder de su empresa, no se mostró inquieto por la persecución o la desinformación intencionada, puso en dudas la aparición sorpresiva de una empresa, Corven, autorizada a importar, sin ningún antecedente en la actividad reciente y señaló el despropósito y las subsiguientes consecuencias devastadoras para ciudadanos y la industria del neumático y automotriz por la errónea y destructiva política oficial.
Con la autorización judicial consiguió que la empresa siguiera funcionando con cierta normalidad. Puso en ejercicio el respeto a sus derechos constitucionales.
Bienvenida la claridad conceptual y la templanza personal de un empresario (actividad devaluada y castigada en el país) en defensa de sus derechos, de su empresa y de todas las personas que trabajan en ella.
Un caso a observar con mirada no contaminada y con atisbo de esperanza.

