Diputados de Juntos por el Cambio repudiaron la intimidación del abogado de Cristina Fernández de Kirchner a Nik
El diputado nacional Alejandro Finocchiaro, acompañado por legisladores de Juntos por el Cambio, presentó un proyecto de declaración en el cual manifiesta la preocupación por las expresiones de Gregorio Dalbón, el abogado de la vicepresidente de la Nación, Cristina Fernández de Kirchner, que vulneran la libertad de expresión.
Dalbón amenazó públicamente con iniciar acciones legales al humorista Cristian Dzwonik, más conocido como “Nik”, luego de que publicara este domingo un chiste gráfico en el diario La Nación titulado “Banda”. El humorista gráfico utilizó el intento de magnicidio para criticar al binomio presidencial. El letrado de la vicepresidenta reaccionó a la sátira con un mensaje amenazante en sus redes sociales: “Seguí faltándole el respeto al presidente y a Cristina, gratis no será, te equivocaste feo”.
En los fundamentos del proyecto de declaración de repudio, el exministro de Educación de la Nación afirma: “Estas declaraciones ponen en grave peligro la libertad de expresión y sientan un precedente de persecución a la prensa libre que no podemos permitir”.
En otro de los párrafos de la declaratoria de repudio sostiene: “Si bien todo ciudadano tiene derecho de iniciar acciones legales en el marco del estado de derecho, en este caso se advierte la aviesa intención -como ya ha sucedido en el pasado con Nik- de inducirlo a la autocensura por medio del temor a expresarse. Eso constituye un grave ataque a nuestra Constitución Nacional, al desconocer su artículo 14 que establece que todos los habitantes de la Nación gozan del derecho de publicar sus ideas por la prensa sin censura previa. En los estados de derecho no alcanza con que la libertad de expresión sea tutelada legalmente. Para que ella realmente exista quien se manifiesta no debe tener miedo a hacerlo”.
Finocchiaro pone el foco en el peligroso lenguaje del odio que pretende instalar el Gobierno, contra todos los ciudadanos que tienen una afinidad política que no comulga con el oficialismo: “El Gobierno persiste en instalar un señalamiento a lo que denomina los discursos de odio, aunque bajo esa categoría difusa solo incluye a todo aquello que afecta a la actual gestión. Nuestra postura es clara e inflexible ante la violencia a la libertad de expresión, ella no es negociable. Los diputados y diputadas de los distintos bloques debemos sostener y defender sin dudas y de manera categórica una política de libertad”.
La declaratoria de repudio es encabezada por el diputado nacional del bloque PRO Alejandro Finocchiaro, y es acompañada entre otros por los diputados Cristian Ritondo, Waldo Wolff, Graciela Ocaña, Federico Angelini, Sabrina Ajmechet, Virginia Cornejo, Ana Clara Romero, Carlos Zapata, Laura Rodríguez Machado, Pablo Torello, Dina Rezinovsky, María de las Mercedes Joury, Alberto Asseff, Gabriela Besana, Adriana Ruarte, Fernando Iglesias, Héctor Stefani, María Luján Rey, Hernán Lombardi, Gustavo Santos, Omar De Marchi, Soher El Sukaria, Claudio Poggi y Germán Figueroa Casas.
En tanto el bloque de diputados del PRO emitió un comunicado en el que le solicitan a la vicepresidenta que “desautorice a su abogado y repudie este lamentable hecho que vuelve a repetirse, profundizando las extorsiones y las amenazas a un ciudadano argentino. La Argentina que queremos es un país que no persiga a quienes piensan distinto. La Argentina que necesitamos es una sin amenazas ni intimidaciones a funcionarios judiciales. Argentina no es ni será Venezuela”, afirman los legisladores opositores en el comunicado.
Por su parte Nik, el creador de Gaturro, le respondió el lunes al abogado de Cristina Kirchner con dos tuits. En el primero hace referencia a que Dalbón lo quiere llevar a juicio por un chiste rematando: “Ojalá lo haga. Sería histórico y un escándalo mundial sin precedentes. Nunca en la historia moderna se castigó la libertad de expresión. Así nos quieren Dalbón y Cristina, amordazados".
En el segundo tuit, el humorista gráfico hace mención a las intenciones de sectores del oficialismo de cercenar la libertad de expresión.