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Qué dicen las apuestas sobre el segundo tiempo de Mauricio Macri

La expectativa sobre una eventual candidatura presidencial de Mauricio Macri ya genera apuestas. En su entorno dicen que las chances están en 50% y 50%. El fundador del PRO a veces se muestra entusiasmado pero siempre duda sobre la voluntad del resto de la dirigencia de JxC para encarar reformas.

En el entorno de Mauricio Macri las opiniones respecto a una eventual candidatura a presidente están divididas. Hay argumentos y rumores para sostener ambos escenarios posibles. Por eso las chances de un “segundo tiempo” están en un 50% y 50%.

“Hay días que se muestra tan embalado que parece que está decidido a jugar, pero en otras oportunidades plantea sus dudas sobre el poder que puede acumular después de un balotaje, escenario que actualmente parece el más probable”, comenta un asiduo concurrente a las oficinas de Acasusso. En más de una oportunidad hemos destacado que el expresidente duda de la convicción y respaldo de la dirigencia de Juntos por el Cambio frente a las duras reformas que debe implementar. 

También hay quienes sostienen que debido a la terrible herencia que va a dejar la administración de Alberto Fernández, el próximo Gobierno apunta a ser de transición porque va a arrancar con malas noticias. “La fiesta kirchnerista nos va a salir muy cara y condicionar a las autoridades que asuman el 10 de diciembre del año próximo, por eso es muy probable que al sucesor de Alberto no le quede margen para adoptar a una reelección”, dicen quienes creen dentro del PRO que ese rol es para Macri.

Bullrich sería la "elegida" si Macri decide no jugar.

Al mismo tiempo, otro grupo de sus allegados consideran que Patricia Bullrich es la mejor heredera de lo que actualmente representa el fundador del PRO. Son macristas que confían plenamente en el estilo de quien fuera su ministra de Seguridad. Y agregan que Macri puede correr el riesgo de repetir la experiencia de Sebastián Piñera, el mandatario chileno de centro derecha que volvió a tener su oportunidad y prácticamente la sociedad no le dio margen para una luna de miel porque ya había estado en el poder. Y su final fue complicado por la violencia similar a la que podría emplear el kirchnerismo.

Respecto a Bullrich, en el macrismo de paladar negra sostienen que, si su jefe no juega, es la elegida. Explican que por eso se han incorporado al equipo de la candidata presidencial muchos de sus hombres de confianza. Luciano Laspina y Federico Pinedo están desde hace rato y esta semana desembarcaron Joaquín De la Torre y Cristian Ritondo, dos precandidatos a gobernador que se suman a Javier Iguacel.

Incluso, algunos no descartan que Néstor Grindetti se sume a ese grupo con la idea de crear un frente anti-Santilli. Ayer aparecieron afiches en el AMBA con el intendente de Lanús al lado de Macri.

A pesar de la deteriorada relación que mantiene con Emilio Monzó, el expresidente está muy conforme con el diputado Sebastián García de Luca, uno de los armadores de la campaña nacional de Patricia y muy allegado al extitular de la Cámara de Diputados.

“El equipo que va conformado ella tiene claro que si Mauricio decide jugar, se suman a su campaña en dos segundos”, explican cerca del expresidente de Boca. Por ahora, en todos los escenarios descartan un acuerdo de Macri con Horacio Rodríguez Larreta. Aseguran que está muy molesto con el jefe de Gobierno porteño por haber querido jubilarlo y sentirse destratado.