Grave denuncia contra el ministro Nicolás Kreplak por la situación de un sanatorio
La abogada penalista Florencia Arietto explicó en sus redes sociales que el ministro de Salud de la provincia de Buenos Aires, Nicolás Kreplak, realiza distintas acciones con el objetivo de mandar a la quiebra al Sanatorio Mater Dei de La Plata.
Entre estas acciones se lo acusa de prohibir el retiro de los residuos patogénicos y ordenar al Instituto de Obra Médico Asistencial (IOMA) que no le pague las prestaciones correspondientes al sanatorio. Arietto también adelantó que ya inició un proceso judicial, denunciando la situación por “poner en peligro a la población”.
Mientras tanto, desde el año pasado, los trabajadores del Sanatorio “Mater Dei” realizan paros en distintas ocasiones por reclamos en los salarios y la incertidumbre que crea un inminente peligro de cierre. El cuerpo de directivos del Sanatorio “Mater Dei”, liderado por Augusto Calvo y Edgardo Calvo, es reconocido por las diversas denuncias que se realizaron por reclamos salariales (muchos de ellos incumplidos hasta el día de hoy), la demora en el pago de los sueldos desde agosto y un conflicto con los médicos. Toda esta situación atenta seriamente contra la continuidad de la clínica platense.
“La deuda es la misma que la del año pasado, más los sueldos de agosto, septiembre, el bono del Día de la Sanidad y el medio aguinaldo”, detalló Luis Angles, el delegado de la Asociación de Trabajadores de Sanidad Argentina (ATSA) en el “Mater Dei” de La Plata.
La situación llena de incertidumbre a las más de 120 familias que dependen del Mater Dei de La Plata, por ello los trabajadores de la institución sanitaria se manifestaron en múltiples oportunidades por medio de la realización de ollas populares, de acampes y de manifestaciones.
El panorama es aún más desalentador por un conflicto que los “patrones de estancia”, como los llama Angles a los Calvo, tuvieron con los profesionales de la salud del Mater Dei La Plata. “Se han peleado con los médicos y se fueron; estamos casi sin trabajo. Lo más triste y angustiante del momento es lo que están viviendo las compañeras, que no pueden pagar los servicios básicos como la luz o comprar alimentos ”, indicó el delegado de ATSA, ante el peligro de cierre.
En ese sentido, Angles contó que su esposa se encarga de recolectar los alimentos para armar los bolsones de comida que se lleva parte del personal del Mater Dei La Plata. “Es injusto que las trabajadoras tengan hasta dificultad para pagar un boleto de colectivo para llegar hasta la clínica”, explicó.

El reclamo se extiende al Ministerio de Trabajo de la provincia, ya que según informó el delegado de ATSA, Luis Angles, con el gobierno de María Eugenia Vidal tuvieron infinidad de trabas y ahora con la gestión de Axel Kicillof, “no tuvieron una respuesta concreta. Hasta nos cajonearon las audiencias”, aseguró.
“Lo peor de todo que desde el Ministerio de Trabajo no tenemos el acompañamiento, cuando es también parte de ellos la solución. El año pasado llegó una nueva jefa de audiencias, pero los empleadores tienen banca (por los Calvo)”, explicó Angles. En este sentido, el delegado gremial aseguró que “las audiencias todas fracasaron porque nunca tuvimos la efectividad del pago, con el aditamento que con el gobierno anterior, a través del Ministro de Trabajo nos pusieron muchas trabas”.

Actualmente, el Gobierno bonaerense decidió clausurar el sanatorio debido a diversas faltas que “denotan una inadecuada prestación a los asistidos, configurando un flagrante peligro para la salud de los pacientes”. Ante esta situación, el secretario gremial de Asociación de Trabajadores de la Sanidad Argentina (ATSA), Alfredo Villacorta, explicó que "el derrumbe del sanatorio Mater Dei data aproximadamente desde agosto de 2019, antes de la pandemia, cuando tuvo un déficit financiero terrible donde le retuvieron parte de los sueldos".
Desde el 2019 a la fecha "el personal le ha puesto el pecho a las balas", consideró, al tiempo que afirmó que "siguieron trabajando con los pacientes que se internaban y a la fecha se les esta debiendo prácticamente entre un millón y/o un millón y medio por diferencia salariales", denunció Villacorta.

En ese sentido señaló que estaban pagando a "razón de de 20 mil o 30 mil pesos de sueldo" por lo que se produjo un "éxodo en masa entre enero y febrero de este años de 80 de trabajadores", quedando un total de entre 35 y 40 de los 150 que eran en un inicio. Ahora se encuentran a la espera de ver como evoluciona la clausura determinada por el ministerio de Salud, mientras que solicitaron una audiencia de carácter de urgencia con el Ministerio de Trabajo.
La última audiencia que mantuvieron fue el pasado 14 de junio donde los dueños le comunicaron que “habían logrado un acuerdo con el Banco Provincia donde los sueldos se iban a pagar bancarizados por ahí e inclusive iban a conseguir un préstamo para palear esta situación. Eso dio alivio pero del 14 a esta fecha se derrumbó todo", expresó.

Por su parte los trabajadores comenzaron con el envió de cartas documentos mediante la asesoría del departamento jurídico del sindicato "para que reclamen judicialmente lo que les corresponde, poder llegar a un embargo preventivo del edificio y así para poder garantizar sus indemnizaciones", dijo Villacorta.


