Como siempre, Cafiero es la excusa para intentar unir al peronismo
Después de la "Misa por la Paz y la Fraternidad de todos los Argentinos", que terminó siendo una reunión con presencia única de dirigentes del Frente de Todos, en la Basílica de Luján, encabezada por el presidente Alberto Fernández y el exjefe de Estado Eduardo Duhalde, entre otros, ahora los amigos del presidente de la Nación y su canciller Santiago Cafiero están pidiendo que participen del homenaje de la celebración por los 100 años del nacimiento de Santiago Cafiero, el próximo lunes 12, a las 18, en el ND Teatro.
Los dirigentes peronistas de todas las líneas no saben si ir o no a la convocatoria lanzada por José Pepe Albistur para recordar a su amigo y creador de la Renovación Peronista que le ganó al radicalismo en 1987, Antonio Cafiero, uno de los más doctrinarios y modernos dirigentes que tuvo el peronismo tras la muerte de Juan Domingo Perón y la vergonzante relación que mantuvieron muchos de los dirigentes justicialistas con el Gobierno Militar que derrocó a María Estela "Isabel" Martínez de Perón.
El próximo lunes se cumplen 100 años del natalicio de Cafiero, si se quiere, el último gran intérprete del peronismo tradicional, doctrinario y uno de los mejores oradores que tuvo el movimiento creado por Juan Domingo Perón después del propio "gran conductor". Por eso Pepe Albistur, su tradicional e histórico publicista y amigo, creador del "Cafiero Ya" que inició la renovación tras la derrota de 1983 y el ciclo que luego siguieron Carlos Menem, Eduardo Duhalde y Néstor Kirchner, preparó este nuevo "agasajo - excusa" para la nueva foto de unidad frentetodista.
Cafiero era un especialista en armar reuniones sociales y sus cumpleaños eran un verdadero encuentro democrático donde convivían, comían y brindaban radicales, peronistas, liberales, empresarios, periodistas y múltiples personajes vinculados con el que luego se consideró "círculo rojo".
Por su casa de Diego Palma al 2000, en San Isidro, pasaban todo tipo de figuras que significaban la esencia del diálogo, el debate y el intercambio de ideas sin que esto significara que uno tuviera que resignarse a pensar como el otro.
En definitiva, era la antítesis de lo que Albistur cree o percibe puede significar un nuevo evento para mostrar cierta unidad en el Frente de Todos y mucho menos representaba la mentalidad del kirchnerismo cristinista . La vicepresidenta no quiere saber nada con participar de la convocatoria y su hijo menos. Ni lo conocieron, ni tampoco coincidían con esa mirada más vinculado con la socialdemocracia que se difundía a mediados de los '80.
Aún no desaparecieron los resentimientos y las desconfianzas entre la familia que convoca al poder real del oficialismo con el heredero más representativo del cafierismo, el nieto del exgobernador y actual canciller, Santiago Cafiero. Particularidades de estos nuevos tiempos, una de las personas que más afecto personal y política siempre le tuvo con don Antonio es la dirigente local Teresa García, actual jefa de bloque de senadores del Frente de Todos de la Provincia de Buenos Aires.
García fue una de las más fervientes defensoras de la renovación convocada por la "cafieradora", pero en las últimas tres internas siempre estuvo enfrente de Santiago en la interna local. Esa distancia local es similar a la que se conformó a nivel nacional entre los amigos y exfuncionarios del fallecido gobernador provincial y el kirchnerismo duro.
El anterior "homenaje" que también se armó para marcar una postura política fue en 2016, cuando Martín Insaurralde encabezaba el armado del Grupo Esmeralda, que pretendía emanciparse del kirchnerimo cristinista. Hasta allí fueron Alberto Fernández, Daniel Scioli, Diego Bossio y una importante cantidad de intendentes y gobernadores. La mayoría de los allí presentes terminaron volviendo al kirchnerismo y otros acompañaron a Florencio Randazzo un año después.



