Los radicales salen a copar el conurbano pero ya tienen una brutal grieta interna
El gobernador de Jujuy y presidente de la UCR, Gerardo Morales estuvo ayer en Avellaneda. Facundo Manes visitará hoy a la tarde Vicente López y Alfredo Cornejo estuvo ayer en Morón, acompañando a Patricia Bullrich, remarcando que además de ganas de volver al poder los radicales pueden encontrar diferentes vehículos para llegar.
Lo de Cornejo con Bullrich no cayó nada bien en el comando de campaña del radicalismo nacional y provincial. Es que desde siempre vienen sosteniendo que el mendocino lo único que hace es debilitar la representatividad radical frente al PRO siendo funcional al partido creado por Mauricio Macri.
El enojo radica en que tanto Morales como Manes y Maximiliano Abad, titular partidario a nivel nacional, con quienes suele trabajar de manera coordinada el gobernador de Corrientes, Gustavo Valdez, quieren unificar personería contra sus aliados de Juntos por el Cambio. Lo de Cornejo y Martín Lousteau conspira contra esta idea independentista.
En Avellaneda, el presidente del Comité Nacional y gobernador de Jujuy puso a los planes sociales y a las organizaciones sociales que los administran como eje de su discurso. Al poner como ejemplo lo que hizo para terminar con el dominio “extorsivo” de Milagro Sala sobre los beneficiarios, también dijo que “se deben terminar con estos dirigentes que le ponen la mano en el bolsillo a los más pobres”.
Sin embargo, en su frase más fuerte, que revela también la ruptura que tuvo con el Gobierno nacional, Morales dijo que le dio “mucha vergüenza ver al presidente de la Nación irse por la puerta de atrás” en el acto de jura de Sergio Massa como ministro de Economía.
El comité de Avellaneda había sido vandalizado durante la noche anterior por personas que tenían vestimenta de la Municipalidad de Avellaneda, que conduce el camporista Alejo Chornobroff, quien reemplaza interinamente a Jorge Ferraresi, el verdadero jefe político de la localidad por parte del Frente de Todos.
A pesar de las diferencias que tiene con la postura de Cornejo, el gobernador de Jujuy, sin embargo, habló muy bien de las gestiones mendocinas y correntinas, junto con la jujeña, las tres gobernaciones que conduce el radicalismo. “Representamos gestión, seguridad, orden y futuro”, afirmó.
Lo del actual diputado nacional mendocino en Castelar fue un hecho político que repercutió mucho más en la interna de Juntos por el Cambio que en la propia recorrida. Es que en esta localidad moronense fue mucho más trascendente la presencia de Bullrich, quien actúa como una rockstar en cada recorrida, donde las fotos y selfies son solicitadas por todos los rincones.
Sin embargo, hay diferencias sustanciales en las actividades desarrolladas por Morales y Manes, de manera conjunta o por separado, con las de la presidenta del PRO. Mientras que los primeros siempre convocan a la totalidad de los referentes partidarios locales, la ex ministra de Seguridad solo trabaja con la parcialidad que la apoya.
No sólo en cada una de sus apariciones lo hace con “su” candidato a gobernador, Javier Iguacel, quien pasa más tiempo en recorridas que en la propia gestión municipal de Capitán Sarmiento, sino que en las localidades también invita “a los propios”, como sucedió en Morón, donde la mayoría de los concejales del PRO estuvieron ausentes, incluido el exintendente y referente más importante, Ramiro Tagliaferro.
Donde sí saca una extraordinaria diferencia con el resto de los otros precandidatos es en el contacto con la gente. Allí Bullrich arrasa. La gente la sigue fervientemente y casi no recibe reproches ni insultos.