Sin policías y con custodia kirchnerista, así llegó Cristina Fernández de Kirchner a Recoleta
Militantes afines a Cristina Fernández de Kirchner volvieron a cortar la calle del edificio donde la vicepresidenta vive en el barrio porteño de Recoleta y la recibieron con una ovación tras el almuerzo que tuvo con su hija Florencia.
Los simpatizantes, comenzaron nuevamente la vigilia y esperaron a que Cristina volviera de la casa de su hija Florencia, con la cual se reunió para almorzar luego del sábado de tensión y violencia que se vivió en el barrio donde reside y donde manifestantes se enfrentaron con la Policía.
Cristina Fernández de Kirchner salió de su domicilio cerca de las 13 escoltada por su custodia. Previo a subirse al auto que la traslada habitualmente, se tomó unos minutos para saludar a los presentes y agradecerles por las muestras de apoyo que recibe desde que el fiscal Diego Luciani pidió, en el final de los alegatos del juicio por la Obra Pública en Santa Cruz, una condena de 12 años de prisión efectiva y la inhabilitación de por vida para ejercer cargos públicos.
A partir de las 17.25, y después de una tarde en la que el tránsito fluyó casi con normalidad por Juncal y Uruguay, militantes kirchneristas cortaron la calle y realizaron un cordón humano para permitir el ingreso del vehículo que trasladaba a la vicepresidenta y a la custodia.
Luego de recibir a Cristina después de las 20, la militancia comenzó a retirarse y de a poco el barrio porteño de la Recoleta volvió a la normalidad.
A diferencia del sábado, el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires no dispuso el despliegue de efectivos policiales en la zona.

