Alberto Fernández le respondió al procurador Casal, metió a Mauricio Macri y se agranda la polémica
El presidente Alberto Fernández apareció en escena este viernes para responderle al procurador interino Eduardo Casal, quien un día antes le envió una carta a raíz de los dichos contra los fiscales que alegaron en el juicio de la obra pública.
Alberto, en el programa A dos voces de TN declaró que "hasta acá lo que le pasó a Nisman es que se suicidó. Espero que no haga algo así el fiscal Luciani", frase que generó un repudio generalizado de la oposición y de los integrantes de la Justicia.
Por eso, Eduardo Casal en su misiva al presidente declaró que "más allá del derecho a expresarse libremente de cada ciudadano en un ámbito de respeto y sin que esto implique una opinión sobre el fondo de la cuestión, es mi deber constitucional e institucional advertir que la vinculación que usted realiza entre ‘una persecución judicial y mediática’ y el debido cumplimiento de la representación que en nombre de este Ministerio Público ejerce por mandato legal el señor fiscal, implica una clara perturbación en el ejercicio de sus funciones”.
En base a eso, Alberto Fernández salió al cruce y respondió de la misma manera: con una carta en la que expresa que sus expresiones sobre el fiscal Luciani "de modo alguno pueden ser interpretadas en el sentido de querer condicionar el accionar de un funcionario y que ello queda claro toda vez que fueron vertidas cuando el fiscal de la causa ya había finalizado su alegato en el proceso".
"Obsérvese que el señor procurador expresa su preocupación por una supuesta injerencia por parte del Presidente de la Nación en un proceso penal, pero no lo ha preocupado, ni ha visto injerencia alguna cuando el expresidente Mauricio Macri, estando en ejercicio del cargo, recibió al imputado Luis Chocobar en la Casa Rosada", agregó el presidente en la carta.
Y siguió: "Esta doble vara para medir hechos institucionales y esta sistemática asimetría en las posturas adoptadas por parte de algunos importantes magistrados y funcionarios de la Justicia Federal e incluso del propio señor procurador adjunto frente a los distintos actores políticos, tornan aún más necesario que se abran estos debates para cuidar la salud de la democracia y para que en la región no vuelva a ocurrir la afectación de los procesos electorales y de la vida democrática de la sociedad por la actuación de la justicia con intereses políticos y/o fácticos".
Y finalizó: "La democracia se nutre y se fortalece con las opiniones críticas, las que deben ser defendidas aun en fuerte disidencia. Nadie exige que se compartan esas opiniones, pero sí que puedan expresarse con libertad. Esta situación permitirá que no repitamos experiencias tan dolorosas como la que vivió el querido pueblo brasileño (en alusión al caso de Lula da Silva) y que, en cambio, podamos vivir en libertad en el marco de una democracia fuerte y sana".
La carta de Alberto Fernández a Eduardo Casal