Dudas y certezas de un aumento de tarifas del que nadie se quiere hacer cargo
Explicaciones generales, gráficos ilegibles que luego no se difundieron y dudas. El esquema de quita de subsidios y consecuente suba de tarifas que anunció el Gobierno nacional ayer generó más confusión. Tanto, que los expertos esperan que las medidas se hagan oficiales para tener un panorama. Sin embargo hay algunas pautas que sí se pueden tener en cuenta para Mendoza.
Primero, la quita de subsidios es para la generación y transporte de luz y gas. En ambos servicios es “una parte” de la tarifa que se cobra. El otro punto clave es que se toman dos criterios distintos para cada servicio. En la electricidad es por ingreso del grupo familiar y con un umbral de consumo algo constante para todo el país. En el caso del gas natural, se toma un criterio de consumo por zona. Allí hay áreas que tendrán amenguado el impacto, como Mendoza.
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Las familias cuyos ingresos superen el monto de tres canastas básicas perderán por completo el subsidio, aunque de manera escalonada. Calcular el monto del aumento es complejo, pero será significativo. El “segmento 2” es el más sencillo porque no debería tener aumentos porque debido a sus condiciones económicas, mantendrán los subsidios. El segmento 3 es el más complejo: la llamada clase media, con ingresos relativamente estables y consumo medio. El impacto es difícil de calcular y será diferente en cada zona del país.
En el país de la incertidumbre, nuevamente la falta de definiciones es lo que inquieta. El temor mayor es la repercusión que puede tener en la población el aumento de tarifas, la kriptonita del kirchnerismo. “A los entes reguladores le dijeron una cosa, luego explican otra. Nadie se quiere hacer cargo del impacto. Cuando se vea cómo repercute, probablemente den marcha atrás con algo”, especulan en el gobierno de Mendoza.
Las dudas crecen por dos motivos. Por un lado el factor inflacionario que tendrá el “tarifazo”, pues impactará también en comercios. Pero además, el reloj electoral ya está en cuenta regresiva. “Va a ser difícil que se aplique completo el aumento”, aseguran. Allí el “sector 3” es donde se medirá. Y, para ser más precisos, en cómo impactará en la Ciudad de Buenos Aires y el Conurbano bonaerense; donde están los votos.
Diferencias
En el caso del servicio eléctrico la quita de subsidios aplica para la generación y el transporte. En Mendoza, como en todas las provincias, el Valor Agregado de Distribución no tiene subsidios (salvo la tarifa social). Por eso el aumento aplica sobre un tercio de lo que se cobra en la boleta y también tracciona los impuestos. El Gobierno dio algunos ejemplos, pero son relativos. La Nación sí controla la distribución de las empresas EDENOR y EDESUR, es decir el AMBA. El resto lo manejan las provincias y por eso el impacto es diferente. De hecho en Mendoza hacia fin de año habrá otro incremento del VAD; por lo que el impacto en la boleta será doble: la quita de subsidios nacional y el aumento provincial. El techo de consumo para mantener los subsidios en todos los casos es de 400kw/h mensual. Pasado ese parámetro, se paga sin ayuda el excedente de consumo.
Con el gas, Mendoza está desde el año pasado en zona fría, lo que implica un descuento del 30% de lo que debería pagarse. Ese diferencial se subvenciona con un sobrecargo en la boleta de todo el país. La ventaja que tendrá, además, es que el umbral de consumo es mayor que el resto del país. Pero, nuevamente, no está claro cuál es ese margen. Sí se explicó que será “el 70% entre el piso y el techo” del consumo promedio de la zona.
Los anuncios fueron tan parciales que también se mencionó al agua como servicio y con un protagonismo principal de Malena Galmarini. En realidad es otro servicio netamente jurisdiccional y Galmarini solo controla la empresa de agua del AMBA.