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Las "dependencias" que condicionan a Rodolfo Suarez y a Mendoza

El Estado mendocino está en el lote de los más dependientes de la Nación, a pesar de la mala relación. En gran parte es porque la Provincia no logra generar riqueza propia. La industria petrolera es clave, pero también depende en gran medida de una sola empresa.
Foto: Gentileza
Foto: Gentileza

Rodolfo Suarez es uno de los gobernadores más opositores a Casa Rosada, pero la paradoja es que también depende de Alberto Fernández y sus humores políticos para gestionar; tanto que hasta firmó el Pacto Fiscal que lo obliga a mantenerse a raya de las decisiones nacionales. Es, en realidad, un problema de Mendoza porque la provincia es dependiente de la Nación y, en las últimas décadas, no pudo agregar riqueza propia para tener más libertad, como sí ocurrió con otros distritos.

Los recursos provinciales para gastos corrientes, por ejemplo, dependen en un 60% de la Nación. Mendoza genera el 40%, según lo proyectado en el Presupuesto. La "dependencia" creció un 5% si se compara con el presupuesto del 2002, por ejemplo. Pero no solo Mendoza es dependiente de la Nación, sino que tiene hipersensibilidad particular en algunas de sus actividades más importantes. Pasa con la industria petrolera, donde YPF tiene una participación tan importante que puede movilizar para bien o para mal la economía local. Hoy, incluso, reaparece una oportunidad en ese sentido. 

La fundación liberal Libertad y Progreso  hizo un estudio sobre la "dependencia" de las provincias respecto a la Nación. El Estado mendocino quedó cera del promedio, pero lejos de las economías más dinámicas, a pesar de tener un sector privado importante. Las provincias petroleras lideran el lote de las "más independientes" gracias al dinero proveniente de la explotación de recursos naturales. Allí solo se miden ingresos y no valor agregado o distribución interna. La Ciudad de Buenos Aires es la que más ingresos propios tiene y mayor margen de maniobra. Pero de cerca le sigue Neuquén, que con la explotación de Vaca Muerta consiguió que las regalías representen el 40% de sus ingresos totales. Pero además, de manera indirecta esa industria genera otros ingresos. El 75% de los recursos del Estado neuquino son propios y el 25% de la Nación. Chubut y Santa Cruz le siguen. 

Mendoza se ató a las condiciones del Consenso Fiscal. La Provincia no solo depende de la Nación por la trasferencia de recursos, sino también por la deuda que tiene con el Estado nacional, aunque también hay deudas a la inversa. El pacto firmado incluye una cláusula que prohíbe litigios. Suarez no tomará una potestad que sí da ese acuerdo: aumentar impuestos. Desde la Provincia aseguran que la idea es ir hacia la baja de la carga impositiva. 

Vaca Muerta es uno de los impulsores de Neuquén. Mendoza puede recibir "coletazos" favorables. 

Dependientes

La industria petrolera es uno de los puntales de Mendoza, pero la participación en los ingresos del Estado ha decaído. Las regalías, por ejemplo, pasaron de ser el 36% de los ingresos de origen provincial en 2002 a solo el 13%. En los recursos generales pasaron de ser el 5% y hace dos décadas las regalías representaban el 15%. Es decir, a la inversa de lo que ocurrió en Neuquén. 

Mendoza tiene sus cuencas en decadencia. La recuperación terciaria aparece como una oportunidad y los recursos no convencionales son incipientes y a una escala no relevante por ahora. YPF avanzará este año con los dos primeros pozos exploratorios en la parte mendocina de Vaca Muerta, aunque aún falta que extiendan las concesiones de las áreas donde se ejecutarán los proyectos. Sí aparece una oportunidad para la provincia por el "derrame" que pueda tener la actividad en la Patagonia, para conducir y agregarle valor al petróleo de Neuquén. Allí YPF tiene proyectado aumentar la producción de petróleo para refinar el Luján de Cuyo a través del oleoducto que ya existe. Incluso este año se autorizó el traslado de petróleo a través de camiones, un sistema poco eficiente pero necesario por el nivel de producción que hubo. 

La semana pasada desde la petrolera estatal confirmaron esos planes. Neuquén reclama que la empresa amplíe la refinería que hay en esa provincia para agregar valor en el mismo lugar. La tensión crece por parte del gobernador Omar Gutiérrez (aliado al kirchnrismo) pero hay una lógica que la política difícilmente pueda revertir: la inversión necesaria para que la refinería de Plaza Huincol aumente significativamente la producción es enorme e incluiría, además, ductos nuevos. Por eso las miradas están puestas en Luján de Cuyo, a pesar de las protestas de Neuquén. Igual, aparecen otros proyectos laterales y en escala menor, como la refinería de Fox Petrol en Senillosa. 

Para Mendoza es un dato relevante, aunque también dependerá de la constancia en el lobby y las negociaciones. De a poco, Mendoza deja de ser una provincia petrolera para reconvertirse en una de servicios. En el Sur, por ejemplo, está proyectado un polo en Pata Mora y en las instalaciones abandonadas de Potasio Río Colorado. En el acuerdo firmado entre Rodolfo Suarez y "" se dejó plasmado que le darían a la petrolera estatal terrenos para instalares en ambos sitios y, además, elegir cualquier otro lugar que necesite.  YPF y Mendoza tienen una relación ambigua. En el convenio intentan solucionar los diferendos cruzados que hay, incluida la resignación de parte de la provincia para que la empresa pague el 2% de la inversión que realiza en algunas áreas, dinero que tenía como destino la mejora de la infraestructura escolar (se trata de áreas adjudicadas a las empresas de Manzano Ketsal y Kilwer que luego fueron heredadas por YPF). 

Los planes de YPF contemplan una inversión de más de 800 millones de dólares hacia 2025 en la refinería; sitio donde se produce combustible para más de medio país y de toda la gama.