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A 14 años de la renuncia de Alberto Fernández al Gabinete, Julio Cobos comparó realidades y dudó del "ánimo del presidente"

El 23 de julio el actual presidente renunció a su función de jefe de Gabinete durante el mandato de Cristina Fernández de Kirchner, en lo que significó un momento de suma tensión en el Gobierno. Años después, los protagonistas vuelven a ser los mismos. El análisis del dirigente radical.
Julio Cobos se desempeña actualmente como diputado nacional Foto: Twitter @JulioCobos
Julio Cobos se desempeña actualmente como diputado nacional Foto: Twitter @JulioCobos

El 24 de julio se viralizó una portada del diario Clarín que data del mismo día, pero de 2008, en la que se comunica la renuncia oficial de Alberto Fernández a la jefatura de Gabinete de la Nación. El motivo de este impacto fue que, 14 años después y mediante coincidencias no tan extrañas, el escenario es similar y los protagonistas del conflicto son los mismos: Cristina Fernández de Kirchner, Alberto Fernández y el campo.

Incluso, por estas horas se baraja la posibilidad de que Sergio Massa integre el Gabinete, lo que también responde a las crisis cíclicas que caracterizan al país, considerando que fue él quien reemplazó a Fernández en el primer mandato de Cristina Kirchner.

Por ello, MDZ tomó contacto con el actual diputado nacional y vicepresidente en aquellos tiempos, Julio Cobos, quien -además- fue uno los "detonantes" para que Alberto diera un paso al costado, luego de votar en contra de la Resolución 125 que buscaba imponer un esquema de retenciones móviles al campo

Según el dirigente radical y exgobernador de Mendoza, Alberto "ahora tiene otra posibilidad" y "otra posición" para expresarle a Cristina Kirchner que no está de acuerdo. "Pero no veo que tenga el ánimo de contradecir a lo que es un sector fuerte del kirchnerismo, donde lidera Cristina. Lo que él aspira o lo que le gustaría hacer queda limitado por las decisiones y la voluntad de ella", completó.

- Pasaron 14 años de ese momento, tanto de la votación "no positiva" como de la salida de Alberto Fernández del Gabinete...

- La salida de Alberto fue producto de un desgaste muy grande que tuvo con el conflicto con el campo. Me consta que hizo innumerables esfuerzos para solucionar el tema porque estábamos en comunicación permanente. Pero bueno, hoy ocupa otro rol que es el de presidente de la Nación y con problemáticas generalizadas. Lo otro es un tema muy puntual. El resto andaba relativamente bien y ahora estamos atravesando una situación económica complicada con medidas totalmente desacertadas y que han empeorado la macroeconomía insana que tenemos en nuestro país.

- Años después, los protagonistas en la actualidad son los mismos, ¿Argentina está condenada a repetir su historia?

- Sí. Pareciera que no aprendemos o que por lo menos el Gobierno no aprende de lo acontecido. Son viejas recetas que no han funcionado. Yo siempre rescato que nuestro país, después de la convertibilidad, tuvo inflación de un dígito cuando se alinearon ciertas variables macroeconómicas. Como tres puntos de superávit del PBI, disponibilidad de reservas del Banco Central, balanza comercial positiva y un único tipo o valor de dólar. Era un único sistema monetario para exportaciones y era competitivo.

Cuando se dejaron de cumplir esas variables, caímos en la inflación y el déficit fiscal. Y pareciera que el Gobierno no ha aprendido que no tiene que meterse en las restricciones de exportaciones porque genera incertidumbre a la hora de invertir, agravado por la crisis política que hoy transita debido a la relación entre Alberto Fernández y Cristina Fernández de Kirchner.

Cristina Fernández de Kirchner y Alberto Fernández.

- ¿Cuál es la diferencia entre el conflicto existente entre esta triada Cristina-Alberto-campo?

- Lo otro fue un conflicto puntual con un sector. Cuando se terminó con esa bendita Resolución 125 -que tendría que haberse solucionado cuando renuncia Martín Lousteau como ministro de Economía-  Cristina insistió en no tocar una coma en el proyecto enviado al Congreso. Pero, concluido eso, no estaba el problema que tenemos hoy. Ahora está mucho más agravado por la situación enredada de la macroeconomía de la que es difícil salir. Lo otro se terminó y, si consultás a economistas, el mejor momento de certidumbre fue después del conflicto con el campo.

- Usted dice que ahora la situación macroeconómica es más dificultosa, pero en 2008 las protestas fueron peores. ¿Por qué?

- La sociedad se ha ido acostumbrando a que se generen problemas en los distintos gobiernos. Lo que pasa es que lo otro implicó una manifestación muy fuerte con cortes de ruta y hasta se llegó a que haya falta de productos en los supermercados. Había un clima social más tensionado. Respecto al ánimo social, era una sociedad que enfrentaba más al Gobierno.

- ¿En ese entonces, Alberto Fernández no temía en decirle a Cristina Kirchner lo que pensaba o en expresar no estar de acuerdo?

- Alberto Fernández no estaba muy de acuerdo y trataba de encontrar una solución. Me acuerdo de que hablábamos seguido. Ahora tiene otra posibilidad, pero no veo que tenga el ánimo de contradecir a lo que es un sector fuerte del kirchnerismo, donde lidera Cristina Fernández de Kirchner. Lo que él aspira o lo que le gustaría hacer queda limitado por las decisiones y la voluntad de ella. En él queda no cortar una relación que la trata de recomponer día a día y sin frutos.

- Paradójico que con un cargo menor hablara con más fuerza o soltura...

- Ya lo he dicho en otras ocasiones: Alberto Fernández ejerció mejor la función de jefe de Gabinete que de presidente de la Nación.

Alberto Fernández y Julio Cobos. Foto: Gentileza.

- ¿Qué se siente estar en la vereda de enfrente en el presente? ¿Cómo toma las críticas de que, por ejemplo, usted como Martín Lousteau se encontraron del lado que hoy enfrentan?

- Siento desazón al ver que se implementan medidas viejas que nunca funcionaron y que no lo van a hacer ahora. Muchos de los actores importantes de ese entonces hoy están en la vereda de enfrente, como por ejemplo Martín Lousteau o Miguel Ángel Pichetto. En el caso mío quedó demostrado y Lousteau presentó la renuncia. Pichetto fue el último en dar un giro porque hasta el Gobierno de Mauricio Macri estaba liderando al peronismo. Quedará en la sociedad la evaluación de los dirigentes que tienen la oportunidad de demostrar lo que piensan y actuar en consecuencia cuando las políticas son desacertadas.

¿Alberto Fernández se encuentra igual de abrumado o desgastado que en 2008? Se dice que su salida del Gabinete fue para "oxigenar" el ambiente.

- Yo creo que ya se encuentra abrumado por la tensión política existente y por esta limitación que tiene en la gestión del poder. Ya sabemos las medidas que se tienen que tomar. Tiene que ver con los subsidios económicos y los subsidios sociales.

La posibilidad de oxigenar que tiene un presidente es cambiar ministros. Me parece que tiene la responsabilidad de cumplir con el mandato.