La obsesión de Axel Kicillof que puede convertirse en una pesadilla

La obsesión de Axel Kicillof que puede convertirse en una pesadilla

Uno de los principales objetivos legislativos del gobernador bonaerense es la derogación del régimen previsional del Banco Provincia aprobado durante la gestión de María Eugenia Vidal. Sin embargo, el proyecto sería bloqueado en el Senado, pese a que se aprobaría en Diputados.

José Luis Carut

José Luis Carut

Como venimos contando en notas anteriores en MDZ, uno de los principales objetivos legislativos del gobernador bonaerense Axel Kicillof es la derogación del régimen previsional del Banco Provincia aprobado durante la gestión de María Eugenia Vial. Desde el oficialismo afirman que el gobernador quiere que salga sí o sí, pese a ser conscientes que la deficitaria Caja Previsional del BAPRO, al ser nuevamente garante la provincia de Buenos Aires, generaría un agujero importante a las alicaídas arcas del Estado.

Sin tener en cuenta la actualización por inflación de las jubilaciones, la previsión de gastos para este año, por el pago de jubilaciones y pensiones, de la Caja de Previsional del Banco de la Provincia de Buenos Aires es de 42 mil millones de pesos cuando la recaudación por aportes de los trabajadores y del banco es de 23 mil millones de pesos. De esta manera, se genera un déficit de 19 mil millones de pesos y, si tenemos en cuenta la actualización de las jubilaciones y pensiones por inflación, superaría los 20 mil millones.

El problema del déficit radica en que hay 15.000 jubilados contra 10.400 trabajadores, algo que es insostenible. La mayoría de los legisladores del Frente de Todos reconocen por lo bajo que el déficit histórico es el principal problema que tiene el proyecto de Kicillof y la Bancaria, aunque sostienen como bandera de batalla que es peor afrontar el gasto de la catarata de juicios por la reforma de Vidal.

Desde el PRO se aprestan a defender con sus socios de la mayor coalición opositora la reforma votada durante la administración Vidal. Algo que por más que al radicalismo mucho no le guste, como contamos en una nota anterior, cerrará filas con sus colegas amarillos votando en contra del proyecto de Kicillof. Los boinas blancas saben que, de aprobarse la reforma, el Estado bonaerense deberá hacerse cargo de un déficit de más de 20 mil millones de pesos, algo que limitará al próximo gobernador de la provincia.

La próxima semana se define el primer round en la cámara baja bonaerense y el poroteo da un empate. El Frente de Todos cuenta con 42 diputados, a los que se suman los dos aliados de los monobloques 17 de Noviembre y Unidad para la Victoria más los dos legisladores que representan a la izquierda. Dando un total de 46 votos afirmativos

Por su parte Juntos tiene 41 diputados, más los dos legisladores del bloque Espacio Abierto Juntos y los tres diputados de Avanza Libertad. Obteniendo una sumatoria de 46 votos negativos.

De mantenerse la paridad, si es que ningún legislador de la oposición justo en el momento de la votación tiene “una urgencia” que lo deje afuera a la hora de levantar la mano, Kicillof tendría su primera victoria por el voto doble del presidente de la Cámara de Diputados, Federico Otermin.

Los festejos en calle 6 van a ser efímeros. Saben que el segundo round, el más difícil, se disputa en el Senado bonaerense. Ambas fuerzas están empatadas en 23 senadores, el desempate lo tiene la vicegobernadora, Verónica Magario, pero si el proyecto de reforma de las jubilaciones del Banco Provincia no llega al recinto ese changüí legislativo queda en la nada misma. Frotándose las manos, como quien aguarda la revancha sabiéndose victorioso, Juntos está esperando a la vuelta de la esquina para defender la reforma de Vidal y ganar la contienda.

Lo cierto es que el proyecto oficial, antes de llegar al recinto, debe pasar por el debate en comisiones que serían las de Presupuesto, Legislación General, Hacienda y Asuntos Constitucionales. De pasar por esas comisiones, como indica la lógica, la reforma a la caja de jubilaciones del Banco Provincia de Buenos Aires nunca llegaría al recinto. Juntos tiene mayoría en tres de las cuatro.

A saber:

  • Comisión de Presupuesto: integrada por 15 Senadores: 8 responden a Juntos y 7 al Frente de Todos;
  • Comisión de Legislación General: 11 Senadores, de los cuales 6 son de la oposición y 5 del oficialismo;
  • Comisión de Hacienda: Juntos sigue imponiendo su mayoría con 4 Senadores, contra 3 del Frente de Todos;
  • Comisión de Asuntos Constitucionales: esta es la única donde el oficialismo tiene mayoría, ya que son 8 los senadores que responden a Kicillof contra 7 de Juntos.

Para que el proyecto del oficialismo llegue al recinto, debe ser aprobado por las cuatro comisiones y por más que Kicillof festeje la victoria del 7 de julio en diputados, se quedará con el sabor amargo de una derrota en el Senado.

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