Los exlegisladores actualizan el CV: a qué se dedican tras dejar sus bancas
A un mes de haber concluido sus mandatos como senadores y diputados provinciales, casi todos los exlegisladores provinciales ya tienen resuelto su futuro laboral. Mientras algunos tomaron nuevos rumbos en el ámbito privado o la docencia, buena parte de estos dirigentes continúan vinculados a la función pública y, varios de ellos, en cargos políticos.
De los 43 legisladores que concluyeron sus mandatos a finales de abril, nueve obtuvieron la continuidad en una banca en la Casa de las Leyes con quienes recientemente iniciaron una nueva estadía parlamentaria. Se trata de los actuales senadores Alejandro Diumenjo (UCR) y Helio Perviú (FDT-PJ) y los diputados Jorge López (UCR), Cecilia Rodríguez (UCR), Diego Costarelli (UCR) Claudia Salas (UCR), Mauricio Torres (Unión Popular), Guillermo Mosso (PD) y Natalia Vicencio (FDT-PJ).
A su vez, hubo cuatro de ellos que volvieron a sus pagos para seguir su carrera política como concejales en sus respectivos departamentos. Marcela Fernández (UCR) y Silvina Anfuso (Libres del Sur) son ediles en Godoy Cruz y los peronistas Samuel Barcudi y Silvina Camiolo integran los concejos deliberantes de San Rafael y Malargüe, respectivamente.
Continuidad estatal
Al mismo tiempo, hay otros dirigentes que tras, abandonar las bancas que tenían en la Legislatura, no mantendrán un cargo electivo, pero sí seguirán en la función pública y en puestos vinculados a su militancia política.
El radical Juan Carlos Jaliff abandonó el Senado provincial tras 12 años y se despidió en medio de aplausos oficialistas y opositores. Sin embargo, no se retiró de la política y durante el último mes ha estado trabajando como asesor del vicegobernador Mario Abed. Desempeña la función de asesoramiento técnico para la redacción de los proyectos de ley que se discuten en la Cámara Alta y colabora también con el bloque radical.
La ex senadora peronista Miriam Gallardo tampoco cambió su domicilio laboral. La maipucina que estuvo cerca de integrar la Suprema Corte de Justicia de Mendoza había asumido en diciembre pasado como reemplazante de Adolfo Bermejo, quien dio el salto al Congreso. Concluido su mandato volvió desempeñarse como asesora legislativa, ahora del senador Alejandro Bermejo.
Otra ex senadora que no abandonó la Casa de las Leyes fue Andrea Blandini, quien pasó de las filas del Frente de Todos al Partido Verde y que trabaja con el único diputado de este espacio, Emanuel Fugazzotto. “Jamás dejaría la política, para mí es la única herramienta para transformar la vida de todos y todas. Como docente tengo 32 años de servicio, pero después de tanto andar creo que debo seguir”, expresó en diálogo con MDZ.
Un exsenador que no tardó en conseguir un nuevo cargo público fue el radical Gustavo Pinto. A días de dejar su banca, el ex intendente de La Paz fue designado director del Hospital Arturo Illia del departamento del Este.
Por su parte, la cornejista Tamara Salomón dejó su banca de diputada y rápidamente obtuvo un cargo como asesora del senador nacional Alfredo Cornejo en el Senado de la Nación.
También apuntó su mira al Congreso de la Nación el ex senador del Partido Verde, Marcelo Romano, quien tenía un cargo reservado tras haber sido asesor de la ex senadora nacional Laura Montero y haber entrado en la planta del Poder Legislativo.
“Intenté recuperar un cargo en el Senado que tenía del año 2012 y que había dejado con licencia sin goce haberes por haber sido electo senador provincial. Intenté mi ingreso en la Comisión de Ambiente del Senado y el señor Cornejo tuvo un cruce muy fuerte con la presidenta de la comisión y mi ingreso está en veremos. Si bien he dado un par de dictámenes, no estoy dentro del Congreso porque hubo un obstáculo”, manifestó días atrás el dirigente sancarlino en declaraciones a MDZ Radio. Asimismo, sostuvo que en caso de no conseguir ese objetivo, no descarta dedicarse a la actividad privada: “No soy un fanático del empleo público, soy abogado de profesión y tengo mi finca”.
Cargos reservados
Por su parte, un grupo de ex legisladores continuarán vinculados laboralmente al Estado provincial a raíz de contar con una reserva de cargo, es decir que el trabajo que tenían antes de ejercer como funcionarios se mantuvieron en reserva mientras duró ese rol temporario.
La radical santarrosina Claudia Bassín volvió a desempeñarse en el área de Desarrollo Social del Gobierno provincial. “Tenía una reserva de empleo en el Ministerio de Salud, Desarrollo Social y Deportes. Soy empleada del ministerio desde hace 23 años y obviamente volví a mi función”, manifestó al ser consultada sobre su actualidad laboral.
Indicó que continúa militando en el radicalismo como en los últimos 40 años y destacó que “nunca dejé de hacer territorio”.
Su correligionaria Ana María Andía comentó que “vuelvo a mi cargo como profesional en el Ministerio de Salud al que ingresé hace varios años por concurso”. Sin embargo, aclaró que en este momento se encuentra de licencia y no está en la provincia.
A su vez, la radical lavallina Carina Lacroux también volvió a un cargo reservado en la cartera sanitaria de la provincia.
Otros referentes de la UCR regresaron como funcionarios a las comunas de los que son originarios. Jorge Sosa retomó su trabajo en la Municipalidad de Junín, mientras que Laura Contreras hizo lo propio en la de Tupungato. Asimismo, la dirigente tupungatina fue recientemente designada como presidenta del comité departamental de la UCR.
Nuevos rumbos: actividad privada, docencia y jubilación
Buena parte de los diputados y senadores de mandato cumplido se dedicarán a trabajos alejados de la función pública o de un cargo político.
Los ex legisladores del Frente de Izquierda y de los Trabajadores (FIT), Lautaro Jiménez y Mailé Rodríguez, volvieron a desempeñarse como docentes tras abandonar sus bancas.
La radical Gladys Ruiz manifestó que se encuentra a la espera de una resolución de sus trámites jubilatorios. Mientras que, una vez terminado su mandato, la peronista Silvia Stocco ya accedió al beneficio jubilatorio tras su carrera en la docencia. No obstante, indicó que sigue vinculada a la política a través del Grupo Olascoaga (que organiza el ex gobernador Arturo Lafalla) y que trabaja ad honorem en la Defensoría Nacional de Niños, Niñas y Adolescentes.
En tanto, la radical alvearense Maricel Arriaga afirmó que está enfocada en avanzar en la carrera de sommelier y que sigue colaborando como militante de las gestiones provincial y municipal, pero bajo ningún cargo.
La ex diputada disidente del PRO, Hebe Casado, se abocará “full time” a su profesión de médica inmunóloga. Sostuvo que tras dejar su banca no le ofrecieron ningún cargo político ni tampoco le interesa. “Creo que es sano no permanecer todo el tiempo. Veremos el año próximo como se dan las cosas, por ahora me interesa seguir participando en política, pero desde mi actividad privada. Eso me da una gran libertad”, sostuvo.
El sanrafaelino Gustavo Ruiz manifestó que desde hace años cuenta con un estudio de comercio internacional y se dedica a la producción principalmente de ciruela. Indicó que retomará esta actividad, pero resaltó que continuará militando en el radicalismo, encolumnado en las filas del cornejismo.
Otros ex legisladores que se volcaron nuevamente a la actividad privada son Gustavo Perret (PJ) y Mario Vadillo (Partido Verde), ambos abogados que retomaron su profesión vinculada al Derecho. A su vez, el integrante de Protectora, Pablo Cairo, comentó que volvió a su antiguo trabajo de gerente de ventas de una compañía de seguros, actividad que realizaba desde 2005. Mientras que Daniel Galdeano, dirigente del Partido Intransigente (PI), también trabaja en el ámbito privado, aunque resaltó que sigue siendo presidente del PI a nivel nacional hasta octubre de este año.
El alvearense Gustavo Majstruk, que dio el salto del Frente de Todos al Partido Federal en los últimos comicios, se dedicará a su profesión vinculada a la informática y la programación, mientras paralelamente se desempaña como productor agropecuario en Alvear.
En tanto, el peronista Marcelo Aparicio retornó de lleno a la actividad sindical siendo secretario General del SATSAID Seccional Mendoza y secretario de Organización del gremio de trabajadores de la televisión a nivel nacional.
El ex senador de Masfe, Héctor Hugo Bonarrico, quien fue protagonista del escándalo político de las últimas semanas por el subsidio millonario que el Gobierno provincial había otorgado a su fundación, sigue predicando como pastor evangélico.
Un peronista en el limbo
Alejandro Abraham dejó su banca como senador y tenía pensado volver a desempeñarse como abogado, pero en los últimos días surgió la posibilidad de tomar un rol político en una empresa estatal.
“La intención mía era volcarme a la actividad privada y estoy en eso”, sostuvo ante la consulta de este diario. Sin embargo, durante estos días podría confirmarse que el Partido Justicialista (PJ) lo postularía como síndico de la Empresa Mendocina de Energía Sociedad Anónima (Emesa).

La Ley de creación de Emesa establece que le corresponde al principal partido opositor con representación legislativa una de las tres sindicaturas en la empresa y el peronismo estaría dispuesto a proponer para ese puesto al ex intendente de Guaymallén. “Me interesa, además de por el rol de contralor, porque la Mendoza que se viene va a pasa por el agua y la energía”, manifestó Abraham.
Finalmente hubo cuatro ex legisladores que no dieron precisiones sobre su futuro laboral tras abandonar la Legislatura. Ellos fueron los peronistas Carlos Sosa, dirigente sindical de la Unión Ferroviaria, y Cristina Pérez, dirigente del PJ de San Martín. Tampoco lo hicieron el radical sanrafaelino Lucas Quesada ni Eduardo Martínez Guerra, quien desde las filas PI tuvo un periplo legislativo como aliado de Protectora, luego del Frente de Todos y finalmente de Cambia Mendoza.



