FMI: el Gobierno espera la aprobación de las metas del primer trimestre
Todos los actores de la economía argentina saben que el acuerdo de Facilidades Extendidas que tiene un vencimiento en una primera etapa en septiembre de 2024, no se cumplirá. Y que antes de llegar a esa fecha deberá renegociarse. En este medio se explicó que probablemente esta fecha se ubique, en el mejor de los casos, en algún momento del primer semestre del 2023, cuando las misiones del Fondo Monetario Internacional (FMI) revisen los objetivos y metas del último trimestre 2022 y el primer trimestre del próximo año. También se explicó que probablemente desde Washington se anuncie un waiver, aclarando que la renegociación del acuerdo se suspenderá hasta que llegue un nuevo Gobierno a la Casa Rosada. Sin embargo, también es cierto que el Gobierno de Alberto Fernández y la gestión del ministerio de Economía de Martín Guzmán podrán mostrar en estos días que cumplieron las metas del primer trimestre del año, y que en días se anunciará esta aprobación.
Las fiscalizaciones diarias vía virtual que realizan los técnicos del FMI que tienen a su cargo la misión, se tomarán al menos hasta la próxima semana para continuar analizando los números y porcentajes de la economía argentina. Pero no para poner en dudas el primer trimestre, sino por las dudas que genera el país en el futuro.
El mensaje de Martín Guzmán a los hombres y mujeres que escuchan desde Washington, recibieron la garantía que también las metas del segundo semestre estarán en orden. Y que, los debates, eventualmente, se tendrán que concentrar en el segundo semestre del 2022. Esto es, una discusión que se dará entre octubre y diciembre. Para el Gobierno de Alberto Fernández, el largo plazo.
Se reconoce en Buenos Aires que esta primera revisión es, en teoría, la más fácil de superar; el momento de recibir la aprobación será un espaldarazo a la gestión de Martín Guzmán para poder continuar con su estrategia fiscal, monetaria y cambiaria para el período abril-junio; el que, obviamente, presenta más complicaciones fiscales que el período en evaluación. El 0,3% de déficit del primer trimestre se ubica en sintonía con el 2,5% comprometido para todo el 2022. Incluso puede hablarse de algún sobrecumplimiento, ya que se trata de un desequilibrio de unos $192.700 millones, cifra que se ubica por debajo de la meta de $222.300 millones del resultado comprometido. Sin embargo, saben ambas partes, a la cifra se llega con algunos movimientos contables polémicos; los que a los ojos de Guzmán y su equipo estarían en sintonía con lo negociado con el FMI y lo aprobado por el organismo en la reunión del board del 25 de marzo pasado.
También se considera aprobada la acumulación relativa de reservas del primer trimestre del año, donde la meta para el período fue de US$1.200 millones acumulados; llegando a un nivel de US$1.700 millones totales en el período. Desde el FMI se tuvo en cuenta se trató de una etapa (enero-marzo) de salida de divisas, casi sin ingresos, ya que los fondos provenientes de los DEG del organismo llegaron al país contabilizados en abril, días después de haber cerrado el acuerdo el 25 de marzo. Con lo cual el dinero que tuvo que presentar en sociedad el BCRA ante los veedores del organismo, eran los que el país pudo ahorrar durante el primer trimestre del año, a fuerza de restricciones de importaciones y cierto tiempismo en la liquidación de IVA a exportadores.
Ahora la meta será lograr aprobar la del segundo trimestre, mucho más complicada que el lapso enero- marzo. Para esta oportunidad el Central deberá mostrar reservas netas por unos US$4.100 millones, un número alto pero que, confía la entidad, podrá lograrse a partir de contabilizar (ahora sí), los DEG más el resultado positivo de las liquidaciones sojeras que en mayo vienen sosteniendo un ritmo bastante aceptable y que en lo que va del mes marcan un azul de algo más de US$650 millones.
Resta definir el resultado de la política monetaria y la meta virtual cerrada con el FMI para el primer trimestre, el último capítulo en fiscalización; pero, suponen en Buenos Aires, sin problemas de cumplimiento. Lo pactado con el organismo era de un tope de giro al Tesoro Nacional desde el BCRA por unos 236.800 millones de pesos; cuando en el período controlado los envíos alcanzaron los 122.000 millones.
El FMI es crítico en este capítulo porque exigía, en lo posible, un sobrecumplimiento aún mayor. Y dejaron en claro los veedores del Fondo que los datos del segundo trimestre del 2022 no vienen en sintonía con lo que sucedió en los primeros tres meses del año. Pero, desde Buenos Aires, se considera que esa será tarea de conversación para julio o agosto, cuando se concrete la próxima fiscalización. En lo referente al primer trimestre, los datos monetarios habrían sido positivos y de cumplimiento estricto.

