Desesperada, la CGT le quiere enseñar peronismo a Máximo Kirchner y al Frente de Todos
Cristina Fernández de Kirchner y Máximo Kirchner contra Alberto Fernández y cada uno de sus ministros más importantes. Sergio Massa viendo todo con mucha preocupación y ya a distancia. Axel Kicillof sólo esperando la aprobación de la vice y su jefe de Gabinete, Martín Insaurralde, recabando cada día más poder y adhesiones a su propia precandidatura provincial.
Economía le responde al Instituto Patria y se tuvo que ir un ministro, Matías Kulfas, por hacer lo propio contra lo que dijo Cristina Fernández de Kirchner en el acto de YPF por el gasoducto que lleva el nombre de su fallecido esposo. Ayer el Banco Central explicó y contestó, también, que impide la fuga de capitales. Y los intendentes, en funciones o en uso de licencia, solo piensan cómo retendrán sus territorios, lo más importante para todos ellos, al igual que los gobernadores, que desdoblan en masa las elecciones locales de las nacionales.
“¿De verdad que están armando las listas para el año que viene?... Que se dejen de joder. Cómo se ve que no tienen nada que hacer… Así como vamos perdemos en todos lados, en Nación y en provincia”, le dijo uno de los consultores más solicitados por el nonato albertismo a MDZ en el transcurso de la tarde de ayer.
En uno de los más emblemáticos café – restó de Palermo, se vio también cómo un jefe territorial peronista del conurbano bonaerense se juntaba y hablaba animadamente con un referente de la oposición. Son señales. En definitiva, ya pocos notan diferencias entre el peronismo representado por muchos de los actuales líderes oficialistas con los de Juntos.
Diego Santilli, Cristian Ritondo, Jorge Triaca, y hasta la propia Patricia Bullrich nacieron de las entrañas del movimiento creado por Juan Domingo Perón. Horacio Rodríguez Larreta fue el jefe de la caja previsional de la provincia de Buenos Aires durante el mandato de Carlos Ruckauf, con la venia de Eduardo Duhalde. Y así se pueden armar innumerables puentes de un lado y otro de la supuesta grieta. Aquí, por supuesto, no la hay.
Será por eso que la CGT anunciara la realización de un nuevo curso de peronismo a través de la Escuela Superior Peronista de la organización obrera mañana, a partir de las 17.
Como se está observando, ya nadie se enoja u ofende y todos dialogan con todos. El salto más grande para achicar distancias la dieron Wado de Pedro y Luis Barrionuevo, uno de los enemigos declarados de la jefa del actual ministro del Interior por el tumultuoso recibimiento que le había armado hace casi 20 años cuando el sindicalista gastronómico era senador en Catamarca , entre otras tantas cosas.
¿Estará invitado Máximo Kirchner?, se le preguntó a uno de los convocantes, que, sugestivamente no lo negó, aunque sugirió que era posible que participara porque “tiene bastante que aprender”.

Mientras tanto, UPCN, el sindicato que encuadra los sectores medios y jerárquicos del estado nacional, ya le dio la bienvenida a Daniel Scioli como ministro de Desarrollo Productivo con carteles y pasacalles alrededor de la Casa Rosada y la calle Bolívar e Yrigoyen.
Rápidamente, los especialistas en intrigas y observaciones se preguntaron por qué motivo el gremio no le dio la misma bienvenida a Agustín Rossi en la AFI, o respalda con más entusiasmo a otros funcionarios del gobierno nacional a los que casi ni visitan.
Todavía no desaparecieron los ecos de las visitas que realizó el hijo de los dos presidentes a General San Martín, por primera vez, en recordación de los fusilados de José León Suárez en 1956 y en Hurlingham, oportunidad en la que mencionó al “intendente en uso de licencia” Juan Zabaleta delante de sus amigos de La Cámpora.
Tal cual lo sostuvo hace un par de meses uno de los más díscolos a aceptar la llegada de La Cámpora a la jefatura del peronismo, "nadie se irá a ningún lado. A los que nos queramos quedar nos van a tener que aceptar, pero nadie se irá a ningún lado. Así que, por más amenazas que haya, enojos, cada uno hará lo suyo como si nada estuviese pasando".



