ver más

Duro fallo contra Sergio Salgado sienta un precedente clave para los casos de corrupción

El exintendente de Santa Rosa había sido sobreseído por prescripción de dos de las causas en las que fue condenado. Sin embargo, la Suprema Corte de Mendoza revocó el sobreseimiento y argumentando que las causas de corrupción no prescriben.

La Sala Segunda de la Suprema Corte de Mendoza sentó un precedente importante para los casos de corrupción. En concreto, resolvió en contra del sobreseimiento de Sergio Salgado en dos causas por las que había sido condenadas, pero que la Justicia de primera instancia consideró prescriptas. El argumento que utilizó el máximo tribunal es que las causas de corrupción son imprescriptibles y eso aplica tanto para el caso puntual del exintendente de Santa Rosa como para cualquier otra causa de esas características.

Desde el Ministerio Público Fiscal habían apelado la decisión del Tribunal Penal Colegiado 1 de San Martín que sobreseyó a Salgado en una causa de malversación de caudales públicos y otra de desobediencia. Con la firma de la jueza María Teresa Day la Corte revocó la sentencia del tribunal inferior señalan que los delitos cometidos por el ex jefe comunal no prescriben.

Salgado fue condenado en 2018 a cinco años de prisión por cuatro hechos diferentes: concusión en el manejo del dinero de la playa de estacionamiento del predio de La Salada; malversación de fondos públicos que debían destinarse a una planta de destete de ganado; desobediencia por no haber cumplido con un pedido de informes realizado por el fiscal adjunto de Investigaciones Administrativas de la Fiscalía de Estado; y administración fraudulenta por presentar facturas truchas de provisión de combustible.

Según el Tribunal Penal Colegiado, dos de esas cuatro causas habían prescripto por lo que se declaró la “extinción de la acción penal, por haber transcurrido el plazo requerido por ley". En base a ello se había determinado sobreseer al exintendente y la misma suerte estaba por correr otra de las cuatro causas.

Esto motivo un inmediato planteo del Ministerio Público Fiscal que llegó a la Corte para ser resuelto. Según consta en el fallo firmado por Teresa Day "el régimen de prescripción de la acción resulta inaplicable a los hechos de la causa, porque la acción penal correspondiente a ellos es constitucionalmente imprescriptible”.

El exintendente Sergio Salgado quedó contra las cuerdas.

Day funda su decisión en el artículo 36 de la Constitución Nacional que señala que los delitos de esa naturaleza "respectivas serán imprescriptibles".

"Si el tribunal de sentencia hubiese considerado adecuadamente la naturaleza de esos hechos, junto con las consecuencias legales que se derivan de su calificación legal como delitos contra la administración pública y hubiera aplicado –como correspondía- la normativa constitucional y convencional, nunca habría podido disponer la prescripción de las respectivas acciones penales. Básicamente porque se trata de delitos constitucionales, cuyas acciones para canalizar la pretensión acusatoria son imprescriptibles”, dispara Day poniendo en tela de juicio el accionar del Tribunal Penal Colegiado.

“Quien ostenta un cargo público en general, y mucho más cuando se trata de un intendente comunal elegido por el sufragio popular, no puede sino ejercer ese poder que le es otorgado de acuerdo con lo que, al respecto, prescriben las normas válidas y vinculantes para la sociedad. Es decir, dentro de los límites formales y materiales establecidos por las normas constitucionales. De manera tal que, al obrar en forma contraria a esos mandatos legales, corrompe su legitimidad, y afecta gravemente las instituciones democráticas”, esgrime.

Atento a ello, junto a las camaristas civiles Gladys Marsala y Silvina Miquel resuelve rechazar el incidente de prescripción por extinción de la acción penal que había presentado la defensa de Sergio Hernán Salgado. Esto complica seriamente el futuro del exintendente, que venía de sufrir otro revés días atrás cuando la Corte Suprema de la Nación le rechazó un recurso de queja dejándolo al borde de la detención para cumplir de forma efectiva la sentencia de prisión que tiene en su contra.

Uno de los argumentos de su abogado Carlos Moyano para defender la libertad de Salgado era, justamente, la prescripción de dos o incluso tres de los delitos por los que había sido condenado. El fallo de la Sala Segunda derriba ese argumento y deja en una situación delicada a Sergio Salgado.