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"El que se rompe, pierde": la obsesión del FdT y de Juntos para 2023

Alberto Fernández demostró que pagará cualquier precio para terminar el mandato junto al kirchnerismo. Cristina Fernández de Kirchner aprendió la lección del 2019. Mauricio Macri es el principal factor de inestabilidad en la oposición y se volvió funcional al peronismo.
Foto: Prensa MDZ
Foto: Prensa MDZ

La coalición que se rompe, pierde. Esa es la única verdad hoy en la política argentina de cara a 2023. La campaña ya está en marcha. Las tensiones por las candidaturas asoman en cada movimiento del oficialismo y la oposición. La interna es despiadada en el Frente de Todos donde Alberto Fernández, Cristina Fernández de Kirchner y Sergio Massa atraviesan su peor momento de convivencia. Pero también en Juntos por el Cambio donde no sólo el choque entre Horacio Rodríguez Larreta y Mauricio Macri sacude al PRO sino que la cohabitación con la UCR de Gerardo Morales también pasa por un momento delicado con amenazas de ruptura.

Las expectativas del FdT y de Juntos son las mismas. Que la coalición adversaria se fracture antes de las presidenciales del 2023 como vía casi exclusiva para ganar las elecciones. En 2019, el peronismo entendió la fórmula y se reagrupó detrás de la candidatura de Alberto Fernández con Massa dentro del Frente de Todos. Para eso, Cristina Fernández de Kirchner dio un paso al costado, al menos en el binomio presidencial, y oxigenó al peronismo. Macri no parece estar en esa sintonía. Obsesionado por recuperar la centralidad y aún con rencor por lo que considera un destrato de su propia fuerza, está obsesionado por volver al poder. No mira al banco de suplentes, quiere jugar el segundo tiempo de titular.

En ese sentido, Alberto Fernández y Horacio Rodríguez Larreta tienen un rol similar. Intentan que sus coaliciones no implosionen. El Presidente ya entregó prácticamente todos los casilleros de su gabinete con el pedido de renuncia a Matías Kulfas. “Sólo nos falta voltear a Cafiero”, se mofan desde el Instituto Patria ante la consulta de MDZ sobre el cambio en el Ministerio de Desarrollo Productivo. El objetivo del jefe de Estado es mantener la cohesión interna del Frente de Todos. A cualquier costo. Con Cristina y Massa adentro. Larreta impulsa una lógica similar. Un armado radial que intenta abarcar cada vez a más sectores. La UCR de Gerardo Morales pero también al radical díscolo Martín Lousteau, a Elisa Carrió, al peronismo de centro de Emilio Monzó y ahora apunta al gobernador de Córdoba, Juan Schiaretti, como su futuro jefe de gabinete.

En el kirchnerismo ya empezó a preocupar el crecimiento de Javier Milei. El experimento electoral que impulsaron para drenarle votos por derecha a Juntos ahora es una amenaza también para el oficialismo. No hay certezas, a casi un año de las PASO previstas para agosto del próximo año, de qué fuerzas ingresarán al balotaje. Para evitar la atomización, el Frente de Todos se dobla pero no se rompe. La Cámpora ya advirtió: “el gobierno es nuestro”. Es decir, no abandonarán las “cajas” como el PAMI, Anses, YPF o Aerolíneas Argentinas. Alberto Fernández tampoco los desplazará. Está dispuesto a sacrificar a su propia tropa antes que romper con Cristina Fernández de Kirchner. Además, el kirchnerismo tiene en Mauricio Macri a su mejor jefe de campaña.

Macri es el principal efecto de inestabilidad en la oposición. Lo sufre tanto el PRO como el resto de la coalición opositora. En especial la UCR. Gerardo Morales le dedicó una solicitada esta semana. "Si querés romper, mejor decirlo correctamente", le espetó por escrito el gobernador de Jujuy al ex presidente. "Si tu intención es romper Juntos por el Cambio para buscar un acuerdo con sectores de la extrema derecha antidemocrática, lo mejor es decirlo concretamente", fustigó el radical, al tiempo que acusó al líder del PRO de "denigrar la figura histórica de una persona que entregó su vida por una mejor Argentina".

En una carta abierta dirigida directamente a Macri, Morales señaló que "vivir de la grieta no es el camino" y que "menos aún es generar una grieta en Juntos por el Cambio atacando a la UCR como lo estás haciendo últimamente".

En otro pasaje de la misiva, Morales acusó a Macri de ceder "a la tentación de subirse a modas efímeras que solo acarrean más destrucción". El radical se refería al discurso liberal de derecha dura que está en boga que en el país tiene como exponente más conocido al diputado nacional Javier Milei, y que a nivel regional tiene como ícono a Jair Bolsonaro. "Veo que lejos de asumir tu posición histórica y de posicionarse por arriba de las mezquindades políticas para servir como actor en un espacio de construcción para el bien del país, estás sucumbiendo a la tentación de subirte a modas efímeras que solo acarrean más destrucción", le advirtió. Macri había apuntado contra Hipólito Yrigoyen, uno de los fundadores del radicalismo, al exponer en la Conferencia Internacional de la Libertad en San Pablo.

En ese contexto de inestabilidad interna, Larreta se esfuerza por contener a todos los sectores. La semana pasada tomó definiciones. Diego Santilli será su candidato a gobernador en la provincia de Buenos Aires y Jorge Macri se postulará a jefe de gobierno porteño. Para contener a la UCR, Lousteau sería el contendiente del intendente de Vicente López en uso de licencia mientras que Morales o Manes animarían la PASO presidencial de Juntos compitiendo con Larreta. Pero Macri sigue suelto. El que rompe, pierde. Alberto y Cristina, al menos por ahora, lo entendieron. Aún falta alguien que se lo explique a Macri.