Un insumo clave y la "mano" de Alberto Fernández, dos de las necesidades del proyecto minero anhelado por Suarez

Un insumo clave y la "mano" de Alberto Fernández, dos de las necesidades del proyecto minero anhelado por Suarez

Mendoza buscará inversores para Potasio Río Colorado. Hay buenas perspectivas, pero además necesitarán garantizar un insumo clave: la energía. También podrían incluirlo en un programa para que los inversores dispongan de parte de los dólares que generen.

Pablo Icardi

Pablo Icardi

picardi@mdzol.com

El gobernador Rodolfo Suarez viaja a Canadá para participar de la principal feria minera del mundo. Es el reingreso de Mendoza a ese sitio y hay una misión particular: conseguir un inversor para el proyecto Potasio Río Colorado, el yacimiento de sales de potasio (un fertilizante) ubicado en Malargüe que dejó abandonado la empresa brasileña Vale y que ahora es propiedad del Estado. 

Luego de años de idas y vueltas, ahora es más tangible la posibilidad de que el proyecto se reabra, aunque en una escala menor. Hasta ahora, ninguna e las alternativas que se evaluaron eran económicamente viables. Incluso el proyecto a escala elaborado por Vale y Mendoza para conseguir inversores no era rentable y por eso se complicó hallar inversores. El precio del mineral y la escasez de disponibilidad mejoraron las condiciones. Por eso Suarez, su equipo y la empresa internacional contratada para buscar accionistas son optimistas. 

Pero hay otras variables importantes. Uno de ellos es el contexto económico desfavorable y la fragilidad institucional. En ese sentido, buscan que la potencial inversión entre en el marco de las nuevas disposiciones para atraer inversiones mineras y darle algunas ventajas respecto al resto. Entre ellas, que puedan disponer de parte de sus dólares. Se trata del Régimen de Fomento de Inversiones para las Exportaciones. Justamente el proyecto original de PRC apuntaba a exportar toda la producción. En la feria no estarán solamente las autoridades provinciales. También estarán funcionarios nacionales e incluso el ministro de Economía Martín Guzmán. De él, de Alberto Fernández y el futuro ministro de Producción (Daniel Sciolli) dependerá la posibilidad de incluir al proyecto mendocino dentro de ese esquema. 

Suarez viaja a Canadá para buscar inversores. 

Precios

La guerra en Europa y el costo de la energía para extraer minerales hizo que haya poca disponibilidad de fertilizantes. Eso sube el precio de oportunidad de Potasio Río Colorado. Pero podría toparse con el mismo obstáculo del resto de la industria: la crisis energética. PRC necesita dos de los recursos que más escasean en el país para poder funcionar: gas y electricidad. 

El gas y la electricidad son dos servicios indispensables para desarrollar el proyecto. 

El proyecto original iba a demandar un millón de metros cúbicos de gas natural. Casi el mismo volumen de gas que consume toda la provincia de Mendoza. El proyecto de menor envergadura hará que ese requerimiento sea menor, pero igual lo necesitará. El gas se usaría para el proceso de calentamiento del agua que debe inyectarse para disolver y extraer el mineral desde el subsuelo. Ese tipo de contratos se acuerda directamente entre las empresas; la que transporta el gas y la que lo consumirá.  También necesitará electricidad, pero para ello ya hay una parte de la infraestructura montada, pues el proyecto contemplaba unir PRC con la línea Comahue Cuyo

Potasio Río Colorado comenzó a construirlo la empresa brasileña Vale, luego de comprarlo a Río Tinto. Pero el proyecto quedó abandonado (la provincia hasta cobró regalías por adelantado) y ese activo se transformó en un problema. Tanto, que Vale vendió todos sus proyectos relacionados con esa industria, pero no pudo deshacerse de PRC. Se elaboró un proyecto a una escala menor, pero tampoco era económicamente viable. La provincia se quedó con los derechos mineros y con el proyecto en un acuerdo confidencial con la empresa. 

En Canadá se reunirán de manera individual con potenciales inversores. El proyecto requiere (en la escala prevista) inversiones por cerca de 300 millones de dólares. El proyecto tenía todas las aprobaciones ambientales, aunque debería actualizarlas; porque pasó más de una década y porque se modificó. Sin embargo, al no usar ninguna sustancia prohibida, no habría mayores inconvenientes. Para evitar la discusión en la Legislatura, requisito que impone la ley 7722, se puede presentar una actualización de la Declaración de Impacto Ambiental

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