"Cristina le avisó varias veces al presidente que así iba a fracasar"
Adrián Grana no es un dirigente más dentro del esquema provincial y nacional de los seguidores de Cristina Fernández de Kirchner y el armado de su hijo Máximo Kirchner. Es uno de los pocos que se desmarcó decididamente de uno de los “mimados” del primer proceso cristinista del “Vamos por Todos” como Martín Sabbatella y, a pesar de eso, siguió siendo hombre de consulta y hasta se consolidó al armar su propia agrupación, Lealtad.
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Lealtad es la que él tiene hacia la vicepresidenta y, también, hacia quien considera la conductora del centro gravitacional del peronismo de hoy. Por eso su palabra toma más relevancia que en otras oportunidades y en un riquísimo reportaje, hecho en la confianza de dos viejos conocidos, con historias mínimas en común, pero historias al fin, como los procesos políticos que llevaron a uno de los cambios más asombrosos que se dieron en el Conurbano, como lo fue la caída de Juan Carlos Rousselot y, paradójicamente, el fin de aquel proyecto cloacal impulsado por la firma SOCMA de Franco y Mauricio Macri y la llegada de una gestión transformadora para esos tiempos.
¿Qué les pasa los viernes?... ¿Se vuelven locos?... Hace dos meses que todos los viernes siempre pasa algo sorprendente, que pone en crisis al Frente de Todos
Y… Viste como son las cosas… Tenemos que hacer balance jajajajaja.
No había registrado lo del día. Estamos en un profundo y riquísimo debate de cara a pensar cómo hacemos después de las dos pandemias, la del macrismo y el COVID, y esta guerra que nos trastoca todo…
El macrismo nos destruyó, nos endeudó y ahora la guerra nos brinda una gran oportunidad para discutir, debatir y replantear no solo el modelo argentino. Esto está pasando en todo el mundo.
Mirá lo malo que habrá sido Macri para que haya vuelto Cristina…
Para mí Cristina estuvo y está permanentemente en el corazón de los argentinos.
Más allá de las chicanas, ustedes son muy críticos de la gestión presidencial, pero ¿no creen que Alberto Fernández ve lo mismo que ustedes pero cree que la solución es otra?
El debate que tenemos es ese, es cómo operar sobre el diagnóstico que tenemos, que puede ser común, pero las respuestas quizás son diferentes. Vos tenes cuestiones urgentes, con gente reclamando porque tiene necesidades insatisfechas. Y de esto se discute. Sobre la puja distributiva en Argentina y cómo se genera riqueza y trabajo, que debe hacerse, siempre, en base a la justicia social.
Este debate, sin embargo, parece estar autorizado para los amigos y seguidores de Cristina Fernández de Kirchner. Porque cada vez que alguien cercano a Alberto Fernández contesta, se tiene que ir. Mirá el caso de Matías Kulfas ahora. Pero antes hubo muchos otros ejemplos mientras que de los camporistas o kirchneristas no se va nadie. El debate, así, es desparejo.
Kulfas no ofreció un debate, hizo una operación de prensa el día después de que el presidente y la vice reclamaran que se terminara con este tipo de situaciones que dañaban la salud del Frente.
La vice puede decir cualquier cosa, en Chaco, en Tecnópolis…
Ella pidió que Alberto use la lapicera en favor de los que más necesitan. Pero antes, durante mucho tiempo, de manera pública y privada la vicepresidenta dijo muchas cosas, como cuando opinó sobre los funcionarios que no funcionan y que los salarios debían ganarle a la inflación, que en la puja distributiva los trabajadores no perdieran su nivel de ingreso. Alinear tarifas, precios y salarios.
Como si fuera fácil…
Fácil no es nada, pero lo que nosotros planteamos es que independientemente de que no sea fácil hay que dar todas las discusiones que haya que dar y aliarse con los sectores que están dispuestos a dar esa pelea y resolver estos problemas.
Bueno. Ahora el presidente eligió Techínt, los empresarios y el FMI como antes había elegido a Horacio Rodríguez Larreta y el resto de los gobernadores. Ambas decisiones las rompió la vicepresidenta
El presidente creyó durante estos dos años que superando el proceso anterior y teniendo buenos modos se podían tejer acuerdos con los más poderosos de Argentina. Y quedó demostrado que no. Y Cristina le venía advirtiendo que eso no iba a suceder, por más que a ella le critican sus modos, formas o la traten de soberbia.
Es brava…
Bravos somos todos los que defendemos intereses vulnerables. Ella tiene temperamento para generar condiciones para que los argentinos y las argentinas estén mejor. Y si vos sacas de un lugar para poner a otro, al que le sacan no le gustan nada.
Si no interviene el Estado, y si no administra las asimetrías del mercado, que es la selva, los empresarios ganan siempre. Tal cual lo dijo el empresario Brown, de La Anónima. Y estamos hablando de un empresario que maneja toda la cadena de valor del producto que pone en góndola, no es un almacenero común.
¿Se produce este debate y se le reprocha las malas decisiones a Cristina? Porque ella fue la que eligió a Julio Cobos, Amado Boudou, a Aníbal Fernández contra Julián Domínguez y ahora a Alberto Fernández. Todos errores de ella. Hasta tuvieron que intervenir el gobierno de Axel Kicillof. Y en las dos últimas, Fernández y Kicillof, Máximo Kirchner estuvo en desacuerdo con su madre. ¿Discuten esto?
Si, todo el tiempo discutimos, nos preguntamos y reformulamos los puntos de vista. Efectivamente, cuando Cristina plantea que no hay apellidos mágicos, lo que está planteando es la insuficiencia de los nombres propios. Ni con uno, ni con dos, ni con tres. Nos entendemos imperfectos y permanentemente tratamos de mejorar partiendo de nuestras verdades relativas.
Pero Néstor Kirchner hablaba con todos, hasta conmigo. Supe trazar una excelente relación cuando nadie lo iba a recibir en los municipios del conurbano y solo lo acompañaban algunos locos sueltos del Frepaso o el peronismo casi residual. Cristina no habla con nadie, y cuando lo hace, es en su despacho. Eso es más que simbólico.
No estoy de acuerdo con eso. En los últimos días hay desfile de gobernadores e intendentes queriendo hablar con ella (en su despacho). Las devoluciones que hay en los territorios empiezan a verse y tiene que ver con este debate que estamos dándonos.
En el peronismo siempre hubo debate y nuestra diversidad siempre nos enriquece y las discusiones que damos siempre se dan a cielo abierto, de cara a la sociedad. No en un off o en despachos cerrados. No sé si a otros compañeros y compañeras les gusta eso o no tienen ganas de darlo.
Ustedes lo pueden decir abiertamente porque tienen el poder, la vicepresidenta los impulsa. Pero los funcionarios de Alberto Fernández deben hacerlo en off porque si no los echan o ustedes les hacen la vida imposible… Ustedes tienen la centralidad del peronismo.
Con ese lugar que tenemos es que se trabajó para construir el Frente de Todos. Se trabajó muchísimo para la actividad como el aniversario de YPF, y sabemos que se está jugando el futuro de generaciones de argentinos. Hacen falta muchos años de proyecto popular y nacional para que los argentinos y las argentinas tengan prosperidad y progreso, porque si fracasamos, el futuro del país y de nuestra gente, como quedó demostrado en el pasado reciente del macrismo, será difícil transformar el país.