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Para Facundo Manes, el PRO "no hizo el duelo por su fracaso en el Gobierno"

Como estudioso de las emociones, Facundo Manes dijo que las discusiones internas en Juntos por el Cambio se producen por parte del sector del PRO, que "no realizó el duelo por el fracaso de su Gobierno" y dijo que el radicalismo se ha sabido renovar para "no caer en la grieta de los extremos".
Foto: Twitter (@ManesF)
Foto: Twitter (@ManesF)

Facundo Manes cree que después de la pandemia, “todos tenemos que reinventarnos” y considera que “el radicalismo también lo está haciendo, con nuevas ideas basadas en sus tradiciones históricas” y dijo que el partido que lo tiene como diputado nacional es el mejor salvoconducto para no caer en “soluciones mesiánicas”.

En declaraciones a CNN Radio, el neurcientífico reiteró su idea sobre el fracaso de las élites entre los que incluyó a los periodistas. Otra vez el comunicante como parte del problema y no lo que se comunica, que más allá de algunas situaciones particulares, son el reflejo de los desatinos políticos, las ideas extremas que Manes dice combatir y la decadencia que lleva décadas.

“Los partidos políticos son la herramienta que tenemos para cambiar la realidad. Y el radicalismo con valores históricos, con ejemplaridad, y ha adaptado valores del siglo XXI, ha incorporado una nueva agenda”, dijo Manes, para quien parte del problema por el que atraviesa Juntos por el Cambio tiene que ver no tanto con su partido, sino con el PRO.

Ante “tanta incertidumbre y el PRO que no hizo el duelo de la derrota del fracaso de su Gobierno, está bueno que se arme una agenda de futuro a través del radicalismo”.

“En Latinoamérica tenemos una élite que no nos fue bien, los políticos, los sindicalistas, los empresarios, los periodistas… generan bronca, generan odio”, dijo sobre el resultado de las elecciones en Colombia que, como las que se sucedieron en Perú y Chile, se votó por propuestas de extrema izquierda, derecha o falsos profetas.

Para Manes, la sociedad está “frente a un fin de ciclo. En la historia las pandemias generaron cambios de época. En la Peste Negra, salió bien con el Renacimiento. A veces salen bien, y otras mal”.

Lamentablemente para él, que considera que “las ideas del futuro hay que proponerlas lejos de las roscas, las encuestas o los focus group”, la convención radical de la que fue protagonista él y presidió su hermano Gastón tuvo muchísimo de lo primero.

Los esfuerzos realizados por quien terminó siendo presidente del organismo más la confección de un documento homogéneo y que integró todas las partes a cargo de Agustín Campero y Martín D’ Alessandro, entre otros, más la activa participación de Gerardo Morales y su operador todo terreno Willy Hoerth, más hizo que más que una reunión radical pareciera una reunión del Rotary Club, donde abundaron los buenos modales.

Otro especialista en la búsqueda de consensos, que también es "la rosca" es el principal armador político de Manes y que le permitió la relevancia que está teniendo. Maximiliano Abad, el presidente del partido en la provincia de Buenos Aires, viene batallando desde hace meses para que todo haya sido tan ejemplar.

También la Convención Radical tuvo mucho de lo que reclama Manes para la reconstrucción del país, que el neurocientífico lo propone como el cambio de “la angustia por la esperanza” con la llegada de “líderes que unan, que no dividan, que generen esperanza, pero no miedo. Hay que tener líderes con empatía y hay que terminar con una mitad ignorando a la otra mitad”.

Por eso no fue casual que el documento ya consensuado desde el martes anterior a la realización de la Convención de La Plata, en la que muchos creían que se iba a proponer la ruptura con el PRO, se haya incluido a Marcelo T. de Alvear en el mismo plano que Hipólito Yrigoyen como parte de su rica historia. “Fueron los dos, con sus estilos y con sus momentos los que fijaron lo que somos como partido”, relató, ante quienes pretendían tachar a Alvear el propio Campero.  

En lo aprobado en la Convención también está marcada esta incorporación radical a los tiempos que corren, que tal cual lo describió a MDZ el consultor Pablo Knopoff, “tiene que ver con nuevos reclamos que antes no eran tan fuertes, como racionalizar el gasto público y una justicia en las políticas tarifarias y tributarias”, algo que fue lo que más afectó la relación de Cambiemos con la clase media en el gobierno de Mauricio Macri.

En un novedoso aporte sobre la cuestión del gasto público, algo que le acusan al radicalismo de proteger y agrandar, la convención aprobó que “parte central de las políticas inmediatas es no tener déficit fiscal y eliminar gastos que no tienen impacto positivo en la calidad de vida de los argentinos”.

“Y quienes nos dedicamos a la vida pública tenemos que tener un comportamiento transparente y ejemplar. Es verdad que, en las cuentas del balance, el denominado gasto político no tiene incidencia mayúscula. Pero es un deber moral que desde hace siglos enaltece a la democracia. La austeridad hace a la ejemplaridad”, agregó en otro párrafo.