Cristina Kirchner eligió el momento para la renuncia de Roberto Feletti

Cristina Kirchner eligió el momento para la renuncia de Roberto Feletti

La presencia del ahora exsecretario de Comercio Interior junto a Martín Guzmán en el Gabinete se había vuelto insostenible. El tiempismo de la vicepresidenta y el incomprensible cambio de cara en los billetes.

Pedro Paulin

Pedro Paulin

Cristina Fernández de Kirchner sabía que Roberto Feletti dejaba el Gobierno y eligió el lanzamiento de nuevos billetes no por casualidad. Nunca está demás reiterar el gélido vínculo presidencial. El aislamiento que atraviesa Alberto Fernández obligó a que los propios ministros desmientan sus declaraciones que elige arrojar a la prensa sin consultar antes. “Feletti es intrascendente, fue empleado del Banco Central, a nadie le importa si está o no, nadie gana ni pierde poder cuando un gobierno no tiene poder en sí mismo”, dijo a MDZ una autoridad del Banco Central. En rigor de verdad, no sólo fue empleado sino delegado gremial en épocas de Pedro Pou. Hoy, Miguel Pesce estuvo al lado del presidente y no hizo uso de la palabra para hablar del tema; son días complicados en la entidad bancaria.

Guillermo Hang entonces será quien ocupe la oficina de Feletti, y dejará su lugar al economista Agustín D'Attellis, quien confirmó a este medio que su puesto fue convocado por el propio Alberto Fernández y Martín Guzman en el directorio del Banco Central. El puesto que ahora ocupa D'Attellis tuvo ofrecimiento interno que fue rechazado de plano. Pesce sobrevive por la amistad de antaño con el presidente, a pesar que sus incumplimientos de reorganizar la entidad, su deshonestidad en distintas actitudes con el líder de la bancaria, Sergio Palazzo, que lo propuso para el cargo cuando Alberto le preguntó por él y su falta de autonomía le ganaron el descontento de propios y alimentó el que ya había de ajenos.

“Lo primero que tendría que haber aclarado Alberto es que este relanzamiento no implica más emisión, que se van a cumplir los plazos con el fondo, y es necesario una modificación del sistema financiero integral que no les gusta a los banqueros y que no la puede hacer un Gobierno sin poder. Menos con dos gerontes que gobiernan con la ley financiera de Martínez de Hoz”, sostuvieron desde el Central. Santiago Cafiero, convertido en asistente personal y curador de invitaciones presidenciales, había encargado la presencia de los gobernadores que están por pegar un portazo en su apoyo al Gobierno. “El dead line es mayo”, aseveran los más osados en estricto anonimato.

“A qué habremos venido, ni una medida, ni un número, ni una autocrítica, ni un plan, perdí tiempo de mi día”, dijo a este medio uno de los asistentes que estuvo en las primeras tres filas del acto de presentación de los billetes con nueva cara. Nadie quiere hablar en on, nadie quiere opinar, dos ministros consultados dijeron al unísono: “No habló de temas que no sean de mi agenda personal del ministerio”. 

La salida de Feletti desnuda el raquitismo absoluto e inercial de un Gobierno que se esmera en recalcar sus errores y trotar en ojotas para atrás, siempre convencido de que la oposición lo asistirá con un nuevo gafe. Todos los errores económicos se cristalizan en la metáfora de uno de los cinco empresarios inmobiliarios más grandes de la Argentina días atrás: “Este país es una autopista llena de baches, donde se arman romerías, autopartistas, cafeterías y hoteles alrededor de la ruta dañada, entonces cuando quiere alguien arreglar la autopista, lo odian por arruinarles el negocio, eso es este país".

 

Temas

¿Querés recibir notificaciones de alertas?