ver más

El PJ busca acorralar a Rodolfo Suarez con un pedido a Alberto Fernández

El gobernador le pidió al presidente que si no se hace Portezuelo, se permita hacer cualquier otra obra. Desde el kirchnerismo quieren bloquear esa chance. Las alternativas.

El gobernador Rodolfo Suarez hizo tres pedidos en uno e intenta ganar algo del tiempo perdido con Portezuelo del Viento. Por eso, por un lado reclama que Alberto Fernández laude a favor de Mendoza, deje vigente la obra y se niegue a ordenar un nuevo estudio de impacto ambiental. Y al mismo tiempo prepara el terreno para una negativa y El pedido no queda afuera del entramado político que cruza el uso de esos recursos y el Frente de Todos por ahora no tiene otra llave para complicar esos planes. Es que desde ese sector político no quieren dejarle a Suarez que haga un uso discrecional de esos fondos, que tenga "vía libre" para hacer obras. 

La Nación debe pagarle a Mendoza 1.023 millones de dólares como compensación por los perjuicios de la promoción industrial. El convenio estipula que el dinero puede usarse para Portezuelo del Viento o cualquier otra obra hídrica de generación de energía. El corset que limita el destino de esos fondos y le deja a la Nación y al PJ local un poder extra. Justamente desde ese sector no quieren liberarle a Suarez el "uso discrecional de la caja". "Es para Portezuelo o para cualquier otra obra hidroeléctrica. Si no, van a llenar de ciclovías", ironizan desde el PJ. 

En la oposición cuestionan la gestión y aseguran que se perdió tiempo. Creen que si se hubieran hecho los estudios complementarios pedidos por las otras provincias, se podría haber llegado a este año con la obra iniciada. El Gobierno cree lo contrario porque La Pampa igual hubiera presentado otros reclamos. En ese sentido hay un imponderable superior que, incluso, excede a las provincias: el temor a que sea la Corte la que frene la obra si finalmente se adjudica. 

El pedido de Suarez apunta a tener un margen de discrecionalidad amplio para el uso de los fondos. Tanto, que podría hacer casi cualquier obra. "Solicitamos en ambas hipótesis autorice a la Provincia de Mendoza la construcción de obras de generación de energía así como las que permitan ampliar la capacidad productiva,  optimizando el uso del agua u otras obras que persigan la misma finalidad, ello sin perjuicio de hacer reserva de avanzar en la concreción de otras obras hídricas según contempla el Acuerdo vigente", dice el texto de la nota. 

Cuando la realidad le comenzó a dar la espalda al "sueño" del gobernador de hacer Portezuelo del Viento, empezó a tomar forma la búsqueda de otros caminos; algo que ya le habían reclamado internamente en el oficialismo. Una alternativa era un "gran plan hídrico" que en realidad no estaba elaborado. Entonces, apuntaban a aglutinar los proyectos de Irrigación y otras áreas.

Todo en función de cambiar la realidad crítica de la provincia. Incluso hasta se mencionaron trabajos en otras áreas. Incluso se sondearon planes de distribución de las obras por zonas y departamentos. "Hay empresas e intendentes que ya se reparten las obras. Están locos", dicen desde la oposición. La negativa a abrir el juego incluso la tienen incluso quienes también creen que Portezuelo es una obra obsoleta.

En caso de que fracase la idea de ampliar el destino de los fondos, las obras que Suarez quiere encarar son los diques El Baqueano, en el Río Diamante, y Uspallata, en el Río Mendoza. Pero ambos proyectos son incipientes: se licitó la contratación de consultoras para evaluar zonas, geología y otros detalles muy preliminares.