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La interna del PJ hace perder diputados al Frente de Todos

Al igual que lo que venía sucediendo hasta la derrota del 2015, en el Frente de Todos hoy no hay margen para negociaciones entre los sectores enfrentados entre sí. Cada uno se toma de su punto de vista para argumentar sus diferencias y el oficialismo se agrieta en todos los órdenes.

La diputada provincial Débora Silvina Indarte renunció hoy al bloque de diputados del Frente de Todos de la Provincia de Buenos Aires para armar su propio monobloque llamado, extrañamente, Unidad para la Victoria. Está sola, "se fue del Frente, y pide la Unidad", dijeron quienes ya sabían de su decisión en contra del kirchnerismo camporista.

Si bien el razonamiento es atendible, el haber bautizado a su bloque como "Unidad" representa una necesidad política del oficialismo tras el divorcio institucional entre el presidente Alberto Fernández y su vice, Cristina Fernández de Kirchner, que hace tambalear el resto del esquema frentetodista.

Indarte y su esposo, Rodolfo Manino Iriart, habían hecho fuertes críticas sobre el manejo de La Cámpora y la falta de respuestas que tenían a sus reclamos de mejoras en la atención pública en los hospitales marplatenses desde hace bastante tiempo. El debate sobre irse o no del bloque oficialista lo activaron las conductas que dicen haber sufrido por parte de Axel Kicillof y de Fernanda Raverta en el proceso interno del PJ local en la que la actual titular del Anses ganó por un estrecho margen de votos. 

Iriart es el actual director del Correo Argentino propuesto directamente por Santiago Cafiero, enemistado con Máximo Kirchner, el hijo de los dos presidentes y el gobernador que viene reclamando una revisión del acuerdo con el FMI. “Los muchachos del FMI no sé si el español lo dominan, pero lo tienen que entender”, dijo hoy en Arrecifes, en donde al igual que Horacio Rodríguez Larreta ayer se quejó por los ajustes que demanda a sus ciudadanos este nuevo compromiso.

"La gente de la Provincia no soporta un ajuste más", criticó el gobernador. Ayer, su jefe de asesores y vocero autorizado, Carlos Bianco, había advertido algo al respecto

También queda claro que no hubo ningún operador oficialista que haya perdido un instante en retener a la legisladora dentro del bloque. Federico Otermín, mano derecha de Martín Insaurralde en todo lo que tiene que ver con la política y actual presidente de la Cámara, no pudo impedir que la legisladora tomara la decisión que tomó. Ya lo había adelantado en más de un encuentro público y privado.  

"Ella quería remarcar sus diferencias y su molestia. Contra eso no hay nada que se pueda hacer", confió un importante diputado oficialista que adelanta que es muy posible que, en el futuro, haya más deserciones. "No se van a ir a la oposición, sino que van querer decir que no tienen nada que ver ni con Máximo Kirchner ni con Axel Kicillof", sostienen. 

Las relaciones políticas en la provincia de Buenos Aires están todas rotas en el oficialista Frente de Todos. De hecho, la única reunión que realizó el gobernador Axel Kicillof con sus diputados y senadores provinciales fue tras la derrota electoral y de cara a una serie de proyectos que pretendía tratar durante el actual proceso legislativo.

Axel Kicillof y Máximo Kirchner tienen una tensa relación desde el inicio mismo de la gestión del gobernador. A eso hay que sumarle la aparición de Martín Insaurralde en el escenario grande como jefe de Gabinete en lugar del amigo del gobernador, Carlos Bianco. 

Tras el debate sobre las reelecciones indefinidas, la tensión se agravó e Insaurralde tomó una serie de medidas contra referentes vinculados con Sergio Massa, quien instruyó a sus legisladores a no votar el proyecto que habilitaba un período más para todos los jefes comunales. Como contrapartida, varias obras que se estaban ejecutando en Lomas de Zamora dependientes del Ministerio de Transporte de la Nación se vieron interrumpidas abruptamente. 

Según pudo saber MDZ, la paz fue retomando de a poco entre los dos más importantes aliados políticos de Máximo Kirchner, uno en la Nación y Provincia y el otro en este último territorio. Sin embargo, la confianza tardará un poco más. 

Por su parte, Indarte expuso en su nota de renuncia a participar del bloque oficialista que no pudo conseguir que le aprueben uno de los 170 proyectos presentados en los dos años que lleva como legisladora. "Tampoco he podido ser el nexo para resolver diferentes problemáticas locales", agregó. 

Este divorcio entre los legisladores y la política territorial no es nueva sino que es buscada. Ni el anterior gobierno de Cambiemos ni el actual del Frente de Todos pretenden que los diputados y senadores provinciales sean artífices de respuestas políticas y queden bien ante su gente. Desde las más altas esferas del poder hacen siempre todo lo contrario y es una queja extensiva a todos los espacios políticos.