Subió estrepitosamente el dólar: ¿cuánto tuvo que ver Cristina Fernández de Kirchner?
Mientras Cristina Fernández de Kirchner pone sobre la mesa una serie de estrategias políticas para meter un miembro más de su palo en el Consejo de la Magistratura, la economía argentina pierde cualquier pequeño logro que pudiera tener, por la desconfianza que generan ciertas decisiones. La suba del dólar es prueba de esto, según el especialista Carlos Burgueño, quien ya había dicho que la economía sigue a la política y no al revés.
Para Burgueño todos los movimientos políticos que vemos desde la semana pasada, "con respecto al Consejo de la Magistratura, a la Corte Suprema y toda esta historia con la posición ambigua del Gobierno nacional complica la situación económica y nos lleva a pensar que estamos en un problema político/institucional grave".
Con un tono medio, entre resignación y bronca, el economista dijo: "Otra vez el concepto en inglés de 'wait and sit' (espera y siéntate). Vamos a ver qué pasa con este país que siempre es complicado y ahora está encarando una pelea política que no sabemos muy bien para qué. Todo esto toca hasta al dólar", siguió,
Para el economista, en dos días se pulverizó todo lo que se había logrado en 15 días de reducción de la brecha cambiaria. "Más allá del dólar blue, el punto es la suba de los dólares financieros, el MEP y el CCL, que subieron de manera preocupantemente fuerte, porque son los dólares que la gente que tiene plata en blanco está dispuesta a pagar".
"Ayer esas personas estuvieron dispuestas a pagar un dólar 7 pesos para arriba, si tomamos en consideración la semana pasada. Mucha plata. Es gente de empresas, con dinero, que dice: 'Estoy dispuesto a comprar a un precio alto, pero a cubrirme'. Y cuando empieza a aparecer el dólar como refugio financiero es señal de que estamos en problemas. ¿Dónde están esos problemas? En la política", siguió diciendo Burgueño.
Por esto esto, el columnista de MDZ Radio concluyó en que "estamos otra vez ante el espectáculo de una parte política a la que no le importa nada, tiene sus problemas, sus batallas y cree que son trascendentes, las encara y no le importa nada, sin mayor prurito en decir 'voy a ir por acá a sangre y fuego y que se dañe lo que se dañe'".