Cómo es el equipo con el que Máximo Kirchner pretende cambiar el gobierno
Eduardo Wado de Pedro al arco. Augusto Costa, Florencia Saintout, Luana Volnovich y Federico Basualdo en la defensa. Anabel Fernández Sagasti, Andrés "El Cuervo" Larroque y Facundo Tignanelli en el medio. César Valicenti, Martín Insaurralde y Pablo Moyano, adelante. Después, como "parte del sistema de alianzas y coberturas", están Juan Grabois; Sergio Massa, rotativo; Axel Kicilof, independiente y un puñado de intendentes a los que se le consigue algún trabajo adicional.
¿Es con este equipo que La Cámpora pretende reemplazar a los supuestos funcionarios que no funcionan?
Lo cierto es que tienen una gran ventaja y es la conducción de Cristina Fernández de Kirchner. La vicepresidenta, equivocada o no, siempre sabe a dónde quiere ir, aunque sea el extremo ruso, venezolano o iraní. Ella es la única autorizada para sostener en la ONU que los asesinos "están en el norte" y, años después, recibir al embajador norteamericano en su despacho.
Dentro de esta lógica, las comisiones en la legislatura de la provincia de Buenos Aires no funcionan porque aún Valicenti, el presidente del bloque del Frente de Todos, no terminó de confeccionar la lista que esperaba Federico Otermín ansiosamente. O porque está con su jefe máximo, o porque está con los preparativos de la marcha del 24 de marzo, la cuestión que más de una vez su presencia serviría para que empiece a funcionar la cámara baja provincial.
El economista Augusto Costa, ministro de Producción bonaerense podría ser el reemplazante inicial de Martín Guzmán y hasta de Matías Kulfas en Producción. ¿Cuál es la espalda de Costa? Empezaría igual que el ministro pupilo de Stiglitz, por lo menos, pero con un gobierno decadente.
"Crecen todos los indicadores económicos, las exportaciones vuelan, la economía se recupera aunque no aumenten las inversiones... Pero no estamos para irnos ya como están pidiendo los pibes", se desespera un viejo armador político del peronismo nacional que, sin embargo, le pide al presidente que vaya a verla a Cristina Fernández de Kirchner y "arregle este quilom...".
Realmente, debe generarse otro "frankenstein" como el original para reemplazar al existente. Las ideas económicas y los equipos técnicos de Sergio Massa no son para nada parecidos a los que tienen en su mente el hijo de los dos expresidentes. Y aunque Juan Grabois reemplace a Emilio Pérsico en la conexión con las organizaciones sociales, nada más cambiará. Como dice Charly en Viernes 3 AM "cambiaste de sexo y de Dios... Pero en sí, nada más cambiará, y un sensual, abandono vendrá, y el fin..."
Ni siquiera en lo institucional hay parámetros que puedan tomarse para saber si lo que vendrá será mejor a lo que está. Todos los diseños judiciales y políticos requeridos por el kirchnerismo son anacrónicos o pre revolucionarios. Nada occidental, para ponerlos en términos globales.
Los gobernadores y los sindicatos, en su gran mayoría, quieren que Alberto Fernández tome la decisión más audaz, esa que jamás, parece, llegará. Que ponga en tal crisis al kirchnerismo camporista que pida la renuncia de todos los "impresentables" que ponen en crisis no sólo al gobierno nacional, sino a la paz provincial que ellos quieren tener o a los sindicatos donde, como ya lo vio Antonio Caló, siempre van por más.
"Este proceso se llevará puesto todo. Al peronismo, al kirchnerismo y al massismo si alguna vez existió", le dijo a MDZ un intendente de la Primera sección electoral. El mismo que, hace un mes, alertó que en 45 días debía haber una definición taxativa sobre qué hacer, porque "seguir con esta agonía nos lleva a todos puestos".
Ya pasaron treinta de los cuarenta y cinco días requeridos. El tiempo apremia, y todos lo saben.
Las fotografías que Máximo Kirchner se saca tampoco ayudan. Tal cual se describió hace una semana, . No fue casual que por primera vez hayan sido detenidos y puesto en prisión los líderes del gremio de San Nicolás que le impedían seguir trabajando a una empresa en 2021.
Maximiliano Cabaleyro, quien, además, es concejal del Frente de Todos, y el dirigente gremial Fernando Espíndola fueron detenidos por la jueza de Garantías de San Nicolás María Eugenia Maiztegui. Otra persecución política.
Hasta en esto es diferente el "mundo Massa" del de los Kirchner. Cuando en 2013 empezó la construcción del Frente Renovador, Facundo Moyano, quien no tiene nada que ver con Pablo, y un poco menos con su padre, se alió con él mientras que Hugo y su hijo seguían en el kircherismo oficialista. Poco después el creador de los Camioneros tal cual hoy se conoce se animó a participar de un acto con Mauricio Macri en recordación a Juan Domingo Perón.
En medio de esta crisis, alguien se animó a confesar que "es imposible reconstruir confianzas donde nunca las hubo". El tiempo es veloz y la política se transformó, al igual que el fútbol, en la "dinámica de lo impensado".