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La demostración de fuerza de Alberto Fernández que sacude la interna en el Frente de Todos

El presidente estaba invitado al acto que organizó en Rosario su ex ministro de Defensa, Agustín Rossi, para defender su gestión ayer. Si bien decidió no ir, avaló el gesto político en defensa de su figura y de la autoridad presidencia.

El presidente Alberto Fernández estaba invitado al acto que organizó en Rosario su ex ministro de Defensa, Agustín Rossi, para defender su gestión ayer. Si bien el mandatario decidió quedarse en Olivos, apoyó el gesto político en medio de la interna del Frente de Todos.

Fernández dejó en manos de sus funcionarios afines el respaldo a su gestión en el acto que se llevó a cabo en Rosario y que fue transmitido por streaming.

El presidente decidió no participar del acto para no agitar aún más la interna dentro del Frente de Todos. Sin embargo, la ceremonia fue una reivindicación flagrante de su figura dentro de la coalición oficialista.

Durante seis horas, unos diez dirigentes peronistas, algunos de ellos afines con el kirchnerismo, pero en su mayoría "albertistas", se turnaron para reflexionar ante la militancia sobre el futuro de la gestión y la necesidad de mantener la unidad. 

En el acto hablaron el ministro de Desarrollo Social, Juan Zabaleta; la secretaria de Legal y Técnica, Vilma Ibarra; el titular de Vivienda, Jorge Ferraresi; y, para el cierre, el organizador del acto, Agustín Rossi, cada vez más cercano al presidente. Hace varias semanas se rumorea en la Casa Rosada sobre su eventual retorno al gobierno nacional, aunque no hay certezas sobre qué puesto ocuparía.

El acto de ayer fue entendido como una demostración de fuerza del espacio que rodea al presidente, quien ya ha manifestado sus intenciones de ir por la reelección.

Los discursos giraron en torno a la necesidad de mantener la unidad, la importancia de la autoridad presidencial y el desafío que plantea el crecimiento en la imagen de las representaciones partidarias de "la derecha", con menciones indirectas a Juntos por el Cambio y al liberal Javier Milei.

La exhibición de fuerza sin quiebre de la unidad fue la respuesta del presidente ante las embestidas del kirchnerismo y de las presiones de algunos integrantes del círculo de Alberto Fernández para romper, de una vez por todas, con el ala dura kirchnerista.

Alberto Fernández decidió responder con gestión a la vicepresidenta y alejarse, en público, de las disputas internas, pero ayer avaló un gesto político en defensa de su figura dentro del Frente de Todos.

Por lo pronto, Alberto Fernández está decidido a defender de las embestidas a los funcionarios propios, especialmente al vapuleado ministro de Economía, Martín Guzmán, sobre todo de cara a los aumentos de tarifas que se aproximan.