La grave crisis que afectará al Frente de Todos por el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional
En su regreso a la televisión, el periodista Carlos Pagni analizó la realidad política y económica de la Argentina con un diagnóstico preocupante para el Frente de Todos: las complicaciones internas en las que puede derivar la aprobación del acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI) y una sucesiva crisis que podría fracturar permanentemente al bloque oficialista.
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Según explicó Carlos Pagni en el primer programa de Odisea Argentina, que se transmite por el canal LN+, tanto Alberto Fernández como Cristina Fernández de Kirchner afrontan un cambio profundo a nivel nacional, potenciado por las consecuencias de la invasión a Ucrania por parte de Rusia. "Un populismo que se quedó sin dólares y que tiene que arrear muchas banderas por necesidad y urgencia, porque no vieron bien el diagnóstico de qué país heredaban o de cómo estamos desde hace ya muchos años, porque esto no es un problema del Gobierno anterior".
"El kirchnerismo, que tiene un componente populista muy importante en la cabeza de Cristina, tiene que resignarse ahora no al acuerdo con el Fondo (que es lo que más les duele) sino a hacer un programa económico que reconozca la restricción presupuestaria, que no se puede gastar demasiado de más de lo que entra, que eso que se gasta no se puede financiar con emisión, que tenemos un problema gigantesco para generar los dólares que necesitamos para vivir y que, por lo tanto, hay que reponer reservas y con este tipo de cambio no se logra, que la energía hay que pagarla, que el ahorro debe ser remunerado", añadió.
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Siguiendo en esa línea de pensamiento, el conductor consideró que el kirchnerismo se ve forzado a adoptar medidas más ligadas a lo que fue el Gobierno de Mauricio Macri, lo cual genera mucha incomodidad en el oficialismo. Un ejemplo lo dio con Máximo Kirchner y su renuncia a la presidencia del bloque en Diputados. Otro caso "rarísimo", según Pagni, es el del ministro del Interior, Eduardo 'Wado' de Pedro, que en vez de "conseguir los acuerdos para tener los votos en el Congreso, está en España en una reunión de telecomunicaciones y telefonía móvil".
"(De Pedro) dio una entrevista muy importante al diario El País, donde dijo que 'la oposición no nos puede llevar a un nuevo 2001 negándose a un acuerdo en el Congreso'. ¿Debe deducirse que, para el ministro del Interior de este Gobierno, militante relevante de La Cámpora, Cristina o Máximo Kirchner nos llevan a un nuevo 2001 si se niegan a votar este acuerdo? ¿O solo son dañinos los no votos de Juntos por el Cambio? ¿Las abstenciones del oficialismo no nos llevan al mismo desenlace? Si de Pedro pensó bien este mensaje, le está hablando a Cristina y no a la oposición", reflexionó.
En ese sentido, Pagni también recordó una frase que 'Wado' de Pedro dijo hace poco en una de las reuniones políticas que tuvo en Madrid, que este es un Gobierno de 'randazzistas sin Randazzo'. "¿De qué habla? Del grupo que en el año 2017 cuando, para la visión de Cristina, ella estaba sometida a lo que describe como el rigor persecutorio del 'lawfare', y se armó una opción electoral para que ella perdiera en la provincia de Buenos Aires y no alcanzara los fueros. Esa 'fisura' trabaja todavía hoy dentro del Gobierno, y a quién se refirió con nombre y apellido fue a sus dos compañeros de gabinete, Gabriel Katopodis y Juan Zabaleta", detalló.
Volviendo a las fisuras en el Gobierno, Pagni aseguró que "se van a trasladar ahora al Congreso, donde el oficialismo tiene 80 votos de 118 en Diputados para aprobar el acuerdo", aunque el desafío será "que Juntos por el Cambio y La Cámpora no voten de la misma manera". Esto reaviva las rispideces entre Martín Guzmán y el presidente de Diputados, Sergio Massa, porque justamente "la alianza opositora piden el pedido de autorización de endeudamiento, pero no el programa detallado para no quedar pegados al ajuste, o a un fracaso. Guzmán se resiste y en esa resistencia lo complica a Massa. Hoy la relación entre ambos no puede ser peor porque el ministro de Economía dice que el Fondo pide que le aprueben todo y en el Gobierno dicen que es Guzmán el que quiere que le aprueben su programa pensando en el premio Nobel".
"Casi todos (en la oposición) se inclinan por la abstención. Al Gobierno le conviene esa abstención, que La Cámpora vote en contra y ellos a favor. El problema aparece en el Senado, porque según el reglamento, abstención es ausencia. Por lo tanto, para que haya quórum, Fernández tiene que conseguir que los senadores que responden a Cristina se sienten en las bancas y eventualmente voten a favor", expresó.
Por último, Pagni dejó una incógnita abierta de cómo esta división en el Frente de Todos afectará el panorama del peronismo -kirchnerismo en 2023: "Hoy está pasando algo tan raro como que un ministro del Interior se pasee por Europa mientras se está cocinando su Gobierno en el Congreso. El Presidente y la vice juntando votos cada uno por su lado en un bloque de senadores dividido".
"Esto abre una perspectiva de más largo plazo: ¿es posible que un Gobierno con esta crisis ancle después en una candidatura electoral o estamos ante dos proyectos electorales distintos? Uno de Alberto, y el otro, ¿de quién? ¿De Scioli que se está postulando y busca fondos de empresarios desde ahora? ¿De Perotti, que tiene una alianza con Cristina y podría ser el moderado que reemplace a Alberto? Obviamente Massa se postula para esto. ¿O no alcanza con todo esto y empieza a emerger en la cabeza de alguien la candidatura de Cristina para enfrentar a Alberto en 2023?", cerró.

