Misterio e intriga en el Poder Judicial por el futuro de un cargo clave
Si bien el foco de la política está puesto en los festejos de la Vendimia, la semana que viene el gobernador Rodolfo Suarez tiene por delante varias definiciones. El lunes habrá una nueva reunión paritaria con los gremios estatales y el miércoles vence el mandato de Mariana Silvestri al frente del Ministerio Público de la Defensa y Pupilar. Esto último obliga al gobernador a tomar una decisión compleja: elegir un nuevo funcionario o prorrogar por otros cinco años la gestión de Silvestri.
La funcionaria llegó al cargo de la mano de Alfredo Cornejo quien el 9 de marzo de 2017 le tomó juramento. Desde entonces ha tenido el desafío de ocupar un lugar que antes no existía y garantizar derechos en materia penal, civil y de familia. Hasta hace cinco años funcionaba como parte del Ministerio Público, algo que cambió con la llegada de Silvestri para garantizar paridad entre los que acusan y los que defienden.
No se trata de un cargo menor y es el Ejecutivo el que decide quién debe ocupar ese lugar. Una vez que Rodolfo Suarez toma la decisión, el pliego debería pasar por la comisión de acuerdos de la Cámara de Senadores y luego tratarse en sesión secreta. Sin embargo, el mandatario también tiene la posibilidad de decretar la continuidad de Silvestri por otros cinco años.
Puertas adentro del Poder Judicial no hay certezas sobre la decisión que tomará el jefe del Ejecutivo. La gestión de Silvestri genera opiniones encontradas y su continuidad no estaría garantizada. Por un lado es una persona que supo llevar una relación armónica con la Corte y el Ministerio Público. Por el otro, existen críticas internas por la falta de entusiasmo de Silvestri para reclamar herramientas para quienes se desempeñan bajo su órbita.
Pero además de ello, existe otro factor que podría jugarle una mala pasada a la actual funcionaria. En el último año su pareja Hugo Laricchia tuvo un rol activo como candidato a diputado provincial del Frente Vamos Mendocinos y no ahorró en críticas hacia el gobierno de Rodolfo Suarez.
El impulsor del MendoExit parece haber dejado de lado su excursión electoral y Silvestri nunca se involucró en su campaña, pero perdió fuerza en el juego político partidario que siempre existe ante este tipo de definiciones.