Antes del 24 de Marzo, Máximo Kirchner se "adueñó" del triunfo de la UOM
El hijo de los dos presidentes, Máximo Kirchner, se presentó anoche en la asunción del nuevo secretario general de la Seccional Quilmes de la Unión Obrera Metalúrgica, Adrián Pérez, para ratificar que se siente el artífice de la nueva conducción de los metalúrgicos que el martes dispuso la asunción de Abel Furlán en reemplazo de Antonio Caló.
Fiel a su estilo, la llegada de Máximo sorprendió a todos los presentes en el Teatro Municipal de Quilmes y no realizó declaraciones. En todo momento se lo vio sonriente, cómodo, y hasta disfrutando del gravísimo momento institucional que atraviesa el país en la que su madre, la vicepresidente Cristina Fernández de Kirchner, ya dijo que no acompañará más a su creación de 2019, cuando dispuso que Alberto Fernández sea candidato presidencial.
Cauto, Furlán no pasó por el acto, que ratificó el cambio de aire que se está dando en el principal sindicato argentino y columna vertebral de las extintas 62 Organizaciones Peronistas, de las que ya nadie habla pero que constituían la columna vertebral del movimiento obrero a los ojos del fundador del partido, Juan Domingo Perón.
Pérez le ganó la seccional Quilmes, Berazategui y Florencio Varela de la UOM a Francisco "Barba" Gutiérrez, amigo personal de Furlán en su época de militancia revolucionaria previo al golpe militar de 1976. Gutiérrez fue uno de los primeros dirigentes que se abrazó al proyecto nacional de Néstor Kirchner desde su sindicato, cuando éste pretendía armar un proyecto transversal, que luego quedó incorporado como propio por el "peronismo de los intendentes del conurbano".
Gutiérrez, al igual que lo había hecho anteriormente otro histórico del peronismo, pero desde la derecha más tradicional, Hugo Curto en Tres de Febrero, había saltado desde el sindicato UOM hasta el municipio. Ambos se fueron de las jefaturas municipales en 2015, cuando perdieron con los referentes de Cambiemos Diego Valenzuela y Martiniano Molina, el segundo.
Máximo Kirchner no hizo ninguna declaración pública y sólo accedió a sacarse fotos con los presentes que se lo solicitaron. Fiel a su estilo, evitó hacer comentario alguno y prefirió que su visita sea analizada y seguida como todo lo suyo, como cuestiones gestuales que después son refrendadas por sus seguidores en redes sociales y peñas políticas.
Desde su cuenta de Twitter, el exdiputado nacional y dirigente gremial de Moreno, Walter Correa, amigo de Kirchner, reivindicó el cambio de clima que se está dando en el sindicalismo y considera que la Corriente Federal Sindical que integra le impondrá mayor presión a las demandas de los asalariados registrados aunque la mayoría de los sectores que representan están sufriendo las consecuencias de la modernización en la cadena de fabricación y la incorporación de nuevas tecnologías, como lo sufre en carne propia Facundo Moyano, con el sindicato del Peaje.
Todos los dirigentes sindicales van transformando su actividad inicial en lo que hacía el "Pata" Medina en la UOCRA de La Plata, que proponía, presión mediante, ser el proveedor de los servicios relacionados con la actividad principal, desde corte de pasto y mantenimiento en las rutas, en el caso del Peaje, o la confección de la ropa de trabajo obligatoria, el servicio de catering u las prestaciones médicas para los afiliados de su gremio.