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No hay "guerra": Alberto Fernández habló de la inflación pero no hizo anuncios

El presidente de la Nación, Alberto Fernández, emitió un mensaje desde la Residencia de Olivos, desde donde enumeró una serie de medidas económicas para hacerle frente a la inflación.
Foto: Twitter (@alferdez)
Foto: Twitter (@alferdez)

El presidente de la Nación, Alberto Fernández, a través de un discurso grabado en la Residencia de Olivos, intentó detallar cuál será el plan para combatir la inflación en el país, aunque dio pocos detalles y sólo explicó que "juntos y unidos trabajaremos para luchar contra la inflación".

Alberto calificó esta noche de "histórico" que el Congreso haya aprobado por ley una refinanciación con el Fondo Monetario Internacional (FMI) y ponderó que esa norma se haya sancionado por "el consenso de legisladores de distintas fuerzas políticas".

"Es un momento especial porque llegamos a esta ley con el consenso de los legisladores. El acuerdo obtuvo una abrumadora mayoría en las dos cámaras del Congreso. Pero llegamos hasta aquí con el consenso y apoyo de gobernadores y gobernadoras, empresarios, sindicatos organizaciones y dirigentes de muchos sectores sociales que comprendieron la gravedad del momento", señaló Fernández.

Asimismo, aseguró hoy que se atraviesa "un momento bisagra de la historia argentina y mundial", señaló que "se suman nuevas tensiones a viejos desafíos" que no se pudieron o se supieron "encarar", y remarcó que la inflación es un "fenómeno histórico en la Argentina, casi una maldición" con la que muchos crecieron, "un callejón recurrente del que pareciera ser imposible salir".

"Llevamos diez años consecutivos con una inflación de dos dígitos. Cuando asumí mis funciones en diciembre de 2019, Argentina registraba una inflación que orillaba el 54% anual", recordó, y resaltó que "resolver el problema de la inflación en Argentina nos exige revisar nuestra experiencia, comprender la complejidad que tiene y darnos un camino de salida en el que todos nos comprometamos", agregó.

Alberto Fernández sostuvo que el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI) "permite comenzar a ordenar las variables macroeconómicas centrales en la lucha contra la inflación", a la que consideró como un "un fenómeno multicausal".

"Para atacarla debemos acumular reservas, mejorar el crédito público, desacoplar los precios internos de los internacionales, trabajar sobre las políticas de ingresos y precios al mismo tiempo y tomar una batería de medidas en las que múltiples actores son imprescindibles", explicó Fernández.

Al mismo tiempo, explicó hoy la suba de los precios internos del trigo a partir del incremento de los valores internacionales producto de guerra entre Rusia y Ucrania y aseguró que "no hacer nada tendría consecuencias".

Afirmó, además, que el aumento del trigo "haría que aumenten los costos de producción del pan, de los fideos, de la harina que millones de argentinos y argentinos consumen. Y no se trata de aumentos que lamentablemente padecemos debido al desorden macroeconómico que nos tocó afrontar, sino de un impacto que golpearía aún más a los hogares con subas inusitadas en la canasta básica".

El jefe de Estado anunció que decidió "constituir un fondo de estabilización con el objetivo de evitar el traslado de esta suba del precio internacional (del trigo) al precio que pagan los argentinos y argentinas", y aseguró la vocación del Gobierno de construir "acuerdos con los diferentes sectores" pero sin dudar en "aplicar todas las herramientas del estado para fijar y hacer cumplir las medidas necesarias".

Antes del anuncio el presidente se reunió con ministros.



"He instruido a mis ministros para que tomen las medidas necesarias y ellos serán los encargados de comunicarlas a partir de mañana", precisó el presidente en un mensaje grabado desde la Quinta de Olivos, al tiempo que reveló que el Gabinete económico se concentrará en "implementar todas las medidas necesarias para enfrentar a la inflación, en particular la que vemos en los alimentos".

Asimismo, convocó hoy a representantes de los sectores productivos, empresarios, trabajadores formales y de la economía popular, representantes del campo y el comercio, la pequeña y mediana empresa y la sociedad civil a "una mesa de acuerdo que permita diseñar un mañana en la lucha contra la inflación".

El mandatario afirmó que se está en "una situación extraordinaria que requiere soluciones extraordinarias" y advirtió que su gobierno "no va a dejar de controlar y fiscalizar precios, aplicar la ley de abastecimiento si es necesario y utilizar todos los instrumentos con los que cuenta el estado para cumplir con el objetivo de controlar los precios".

"Sería absurdo cargar en la guerra la culpa de nuestra inflación. Pero la verdad es que está incidiendo negativamente y causando mayores problemas. Tengo el deber de advertirles que este contexto internacional complica aún más las cosas", añadió.

Posteriormente, aseveró que "la inflación es un serio problema para los argentinos y argentinas. La guerra lo agrava", al reseñar que en la historia mundial "nunca el trigo llegó a costar lo que costó en estos días, alcanzando valores superiores a los 400 dólares la tonelada" y que "ningún país escapa a semejante escenario. Tampoco la Argentina".

El presidente aseguró esta noche que "la batalla" del Gobierno nacional "es contra los especuladores y los codiciosos" y anunció que dialogará "con cada gobernador y gobernadora y con todos los intendentes para las medidas que adoptemos lleguen a cada rincón de la Argentina".

"Necesitamos luchadores contra la especulación y la inflación en cada comercio, en cada mesa, en cada casa. Esta batalla necesita de cada uno de nosotros y nosotras", remarcó el jefe de Estado.

Consideró, de la misma manera, que el país "necesita fortalecer expectativas", y pidió a los argentinos "sentarse a un misma mesa" con el propósito de alcanzar "los entendimientos necesarios para construir el futuro".

"Necesitamos fortalecer expectativas. Esto sólo lo conseguiremos si somos capaces de sentarnos a una misma mesa para construir el futuro. No podemos hacerlo mientras sigamos viviendo en un país en el que algunos, por las dudas suben los precios con total desdén", concluyó.